Massa se acerca a Macri; Cristina boicotea a Scioli

Por Marcos Duarte
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buenos-aires-sergio-mass_435655La reunión del estado mayor del massismo concentró ayer la atención de todo el espectro político nacional. Desde la noche misma de la primera vuelta, la expectativa sobre la posición política de la tercera fuerza fue convirtiéndose en la incógnita de la semana.
“Quiero ratificar nuestro compromiso con los más de 5.200.000 argentinos que el domingo nos eligieron como alternativa política el domingo y decirles que acá estamos junto a intendentes y diputados electos” abrió Sergio Massa flanqueado en el palco por José Manuel De La Sota, Roberto Lavagna y su excandidato a vicepresidente, el salteño Gustavo Sáenz.
La lectura política de los referentes de UNA fue decantando con el pasar de las horas. “Entre el cambio y la continuidad, ya ganó el cambio y eso no hay duda que quedó reflejado en el escenario del 25 de octubre” dijo el tigrense como forma de condensar la reflexión que sus principales laderos ya había sugerido durante el día. Además consideró que la oposición había reunido un 65% de los votos, conjugando en ese porcentaje al caudal que obtuvo su fuerza política con los reunidos por la alianza Cambiemos. Toda una definición.
Este acercamiento entre los principales espacios opositores se contrapone con el clima de tensión que se vive en el Frente para la Victoria. Los cruces entre sectores del kirchnerismo duro y el sciolismo fueron una constante en las últimas horas. Se aguarda con ansiedad la palabra de la presidenta de la nación mientras la desorientación y la incertidumbre cunden en las trincheras del oficialismo.
El relato massista consistió en recalcar la necesidad de un cambio de gobierno y evitar los mandatos explícitos para la segunda vuelta prevista en noviembre. La táctica para graficar este posicionamiento fue la redacción de un documento en el que condensaron los puntos programáticos que consideran fundamentales p ara la próxima gestión. El líder de UNA enumeró las propuestas centrales (82% móvil para los jubilados, eliminación del impuesto a las ganancias a los trabajadores, combate a la corrupción y al narcotráfico) y el gobernador cordobés, a su turno, invitó a los postulantes a convencer al electorado que optó por su alianza.
De la Sota profundizó lo que viene dejando traslucir desde el mismo domingo electoral. Desde hace días, sus declaraciones conducen a promover un voto contra el kirchnerismo. Incluso aclaró que, personalmente, no podría votar por Daniel Scioli ya que representa al sector que, en su lectura, discriminó a la provincia de Córdoba. “Nosotros sugerimos el cambio, pero no somos dueños de los votos” avanzó el mandatario cordobés para graficar la línea que acordaron los dirigentes reunidos.
Por su parte, Massa le dedicó un párrafo particular a De la Sota que dio pistas sobre la futura estrategia del sector. Ante una pregunta referida a si estaba en los planes de UNA disputar la estructura formal del Partido Justicialista nacional, el ex postulante presidencial se refirió al cordobés como “el mejor peronista del país”. Uno de los frentes que el massismo piensa abrir es la pelea por el peronismo. Imaginan que, si se produce una derrota electoral de Scioli en la segunda vuelta, el partido entrará en un período de redefinición total. En ese escenario, un ex gobernador de la segunda provincia del país puede reunir las condiciones de liderazgo necesarias para encabezar un nuevo peronismo.
Sobre un eventual acuerdo de gobierno con Cambiemos, De la Sota fue enfático. “No hay negociaciones individuales” sostuvo y luego ponderó al congreso nacional como el ámbito natural para establecer acuerdos. Destacó que ningún sector tiene mayoría propia por lo cual se necesitara diálogo más allá de quien resulte electo al frente del ejecutivo. Los números fortalecen esta tesis ya que, de ser consagrado Mauricio Macri presidente de la nación, requerirá un entendimiento con UNA para conseguir mayoría en la cámara de diputados. Todo indica que el espacio parlamentario será clave en la nueva anatomía política argentina.