UNA decide entre apoyar a Cambiemos o casi

“Estuvimos chateando con Massa y De la Sota” dijo Mauricio Macri en el programa Intratables durante la noche del lunes pasado. En su mejor momento político, el candidato presidencial de Cambiemos apunta a seducir el caudal que se mantuvo leal a la coalición UNA.
Más allá del relato naif de Macri, las conversaciones entre los sectores son una realidad. Emilio Monzó, Diego Santilli y Cristian Ritondo son viejos conocidos de Sergio Massa y José Manuel de la Sota y son los encargados, por su pasado en el peronismo, de explorar las posibilidades de un acuerdo. Las conversaciones se iniciaron el mismo domingo electoral.
Por el lado de Cambiemos la estrategia es enviar mensajes de concordia. Todo son halagos para los líderes de UNA y el jefe de gobierno porteño mencionó en repetidas oportunidades la posibilidad concreta de acordar programas de gobierno con Sergio Massa.
También José Manuel de la Sota fue objeto de las alabanzas de Macri. El gobernador mantuvo contactos con el candidato de Cambiemos durante toda la campaña y estuvo encargado, como principal espada política del tigrense, de acordar límites en los enfrentamientos propios de la disputa por el espacio opositor. En aquel momento, el cordobés blanqueó reuniones con el líder del PRO en las que incluso se había conversado sobre la necesidad de mantener los puentes pensando en un entendimiento político posterior a la primera vuelta.
Este escenario, previsto por operadores de ambos sectores, terminó por verificarse. Los referentes de UNA comenzaron las conversaciones internas a fin de sacar el mejor partido del posicionamiento conseguido. Los cinco millones de votos que consiguieron a pesar de las maniobras tendientes a polarizar la elección son un capital político más que codiciado.
Las primeras señales parecen sugerir un buen clima. “La gente dijo el domingo que no quiere continuidad” dijo Massa para despejar dudas. Desde el sciolismo habían deslizado la posibilidad de ofrecer a sus hombres de confianza espacios en un, cada vez más eventual, gabinete de ministros. Operadores del gobernador bonaerense sugerían que ofrecerían a Roberto Lavagna el ministerio de economía mientras que la cancillería sería la propuesta para De la Sota.
El estado mayor del massismo salió al cruce de estas versiones y prácticamente descartaron la posibilidad de acordar con el Frente para la Victoria. “Mañana vamos a fijar por qué cosa queremos pelear en la etapa que se viene en la Argentina. Quiero un presidente que le declare la guerra al narcotráfico”, dijo el tigrense en referencia al cónclave que mantendrá durante el día de hoy con sus dirigentes de confianza.
“Estoy agradecido con los 5 millones 200 mil argentinos que nos acompañaron. Tuvimos una presencia muy fuerte en todo el país y todo ese poder lo vamos a utilizar para defender las cosas que la gente eligió” dijo Massa y agregó que “Cristina es una de las grandes derrotadas. El domingo perdieron La Cámpora, la prepotencia y Aníbal Fernández”. Además envió gestos amigables a la gobernadora electa de la provincia de Buenos Aires: “ María Eugenia Vidal fue la gran ganadora. Estamos ante el final de una época”, aseguró.
Estas definiciones acotan las posibilidades. Una de ellas sería entrar en negociaciones con los operadores del macrismo para ocupar espacios en un futuro gobierno de unidad. Si bien no se puede descartar, no parece ser la opción con más consenso, entre otras cosas por la resistencia de Roberto Lavagna.
La otra alternativa es “liberar” a su electorado sabiendo que mayoritariamente se inclinará por el candidato opositor y trasladar al parlamento las posibilidades de acuerdo. En la cámara de diputados, el bloque de UNA es necesario para lograr la mayoría en el caso de que Mauricio Macri gane la elección de noviembre. Esta posición de fuerza funcionaría como una garantía de futuros entendimientos.
Este último camino resulta más cómodo si el plan a mediano plazo es un desembarco en un Partido Justicialista que, de resultar perdidoso, entraría en un período de reorganización profunda. Durante el día de hoy se conocerá la posición oficial de UNA. Todo parece indicar que el futuro que imaginan comienza con la derrota del kirchnerismo.