Los dueños de los votos

Por Gonzalo Neidal

2015-10-26_MACRI_MASSA_DELASOTAEs sorprendente. Hay lecciones que no terminan de aprenderse.
Con los resultados a la vista, fresquitos, todavía hay políticos y analistas que todavía especulan acerca del direccionamiento que darán a sus votos a “sus” votos Sergio Massa, De la Sota o algún otro político. Incluso en su invencible provincianismo, un reiterado candidato presidencial que exhibe su gestión local como principal publicidad, analizaba sin pudores la codicia que, sobre los exiguos votos que obtuvo, ejercerían los participantes del ballotage.
Ya deberían haber entendido que los votos no son propiedad de los candidatos que, en un determinado momento, se benefician con ellos.
Los dirigentes políticos pueden hacer los acuerdos que les vengan en ganas pero luego, los votantes también votarán a quienes quieran. Es ridícula la pretensión de que los candidatos que recibieron una determinada cantidad de votos puedan direccionarlos en tal o cual dirección más allá de ciertos límites que son, ciertamente, módicos.
Al revés, son los votantes los que muchas veces indican, con sus desplazamientos y humores, hacia dónde deben marchar los candidatos. En Córdoba tenemos un ejemplo claro: De la Sota perdió las PASO frente a Massa. Y le pidió a sus votantes que apoyaran al hombre de Tigre. Queda a la vista que no todos le hicieron caso sino que muchos se fueron con Macri.
En consecuencia, los votantes a los que aspiran cautivar Daniel Scioli y Mauricio Macri están ahí, flotando, mirando a los candidatos. Ahora que todo se ha simplificado, muchos de ellos ya tienen en claro por quién van a votar. Otros tendrán dudas, estarán indecisos. Sólo a un pequeño grupo podrán, los candidatos que quedaron afuera del ballotage, sugerirles algún candidato de su preferencia. Pero suman apenas un puñado.
Los demás, harán la propia. Silenciosamente. Sin que siquiera lo perciban los analistas, periodistas y encuestadores.
Porque de eso se trata la soberanía.
Por eso se dice que el pueblo es el soberano, el que manda.