Moreno, optimista y con críticas a los conversos

Por Gabriel Osman
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Ricardo Moreno
Ricardo Moreno

Ricardo Moreno, ante cualquier otra filiación, es un dirigente peronista, que se ha sumado al kirchnerismo en estos años y ahora al sciolismo sin que tenga o deba dar explicaciones culposas. Esta adscripción en la provincia más anti K del país es una audacia que le ha reportado beneficios, por supuesto: pocos, muy pocos referentes K de Córdoba han tenido en la “década ganada” una mejor llegada a los despachos más empinados de la Casa Rosada.
Sin embargo, está tercero en la lista de diputados nacionales FPV en Córdoba, precedido por Gabriela Estévez (Anses) que, si no fuera por su segura banca, volaría con las primeras brisas que se llevarán al kirchnerismo cordobés que, mucho antes que sople el viento, ya se lo ha cargado el ventarrón de su propia desorganización: se calcula que en Córdoba existen hoy 94 minitribus K.
El caso del segundo en la lista para la Cámara de Diputados, Juan Manuel Pereyra, es distinto. Es un dirigente territorial en Traslasierra, como lo es Moreno en Capital. En ambos casos, se trata de dirigentes con peso específico propio con distinta suerte: uno muy probablemente ingrese a la cámara y el otro depende de una gran elección de Daniel Scioli el domingo.
Algo de esto, con razón, destila en sus declaraciones públicas sobre las incorporaciones recientes al sciolismo: “Aportan pero la incidencia electoral dentro del marco de su escaso protagonismo en el territorio, es totalmente intrascendente e insignificante; se debe al extemporáneo pronunciamiento (incorporación), ya que no hubiese sido lo mismo si se hubiesen pronunciado en el acompañamiento antes y nos hubieran acompañado en la campaña a nosotros los candidatos en el armado territorial…”. Irreprochable. Es el, por lo menos, opinable zigzagueo del llamado cangurismo político.
Este señalamiento que hace Moreno –un abogado penalista exitoso que no necesita de una dieta- se corresponde con la reciente reunión del jueves en Embalse, desde donde Scioli convocó a conversos y al ala K del peronismo cordobés: el único de la lista de diputados que asistió fue Moreno.
Sin ser un K paladar negro, es un peronista preexistente al kirchnerismo que no faltó a la cita, justo dos días antes del 70 aniversario del día de la lealtad, principalísimo festejo de la liturgia peronista. Pero aún con críticas a los recién llegados, Moreno es optimista y cree que Scioli va a sacar el 24% el domingo.