Méndez incendiario, Juez bombero: opositores se redefinen

p07-1La atención que ha concentrado la elección nacional de este fin de semana logró demorar el inicio de una nueva etapa política en la ciudad de Córdoba, signada por la redistribución de las cuotas de poder entre los distintos espacios políticos, definida en las urnas el pasado 13 de septiembre.
Si bien la política cordobesa pudo percibir la existencia de pulsiones internas en algunos sectores (tire y afloje por la identificación K en el Movimiento ADN, divorcio aparente de la dupla conformada por Luis Juez y Olga Riutort), hasta ahora no se habían vislumbrado interacciones entre el oficialismo y la oposición que anticipasen las dinámicas de convivencia de los próximos cuatro años.
Sin embargo, fue la convocatoria que realizó el intendente capitalino, Ramón Mestre, a una reunión del Consejo Económico y Social la que logró poner en escena a los principales actores políticos de la ciudad, enfundados en el traje de los personajes que posiblemente les toque o elijan interpretar hasta el 2019.
Con una eficacia casi profesional, Tomás Méndez le habría arrebatado a Juez no solo el rol protagónico dentro del entramado opositor, sino también la estridencia del personaje que éste representó durante los últimos 12 años. El exintendente, por su parte, pareciera haber recibido un baño de racionalidad institucional, de la que ha carecido durante la mayor parte de su carrera política.

Narcotráfico, Mestre “primereó” a la oposición
Si bien ha mantenido un ritmo sostenido de inauguraciones de obras en distintos puntos de la ciudad, Mestre eligió esta semana retomar la iniciativa de gestión y comenzar a marcar el ritmo de una nueva etapa.
El lunes inauguró el primer Parque Educativo de la ciudad, junto a la secretaria de Educación y responsable del proyecto, Brenda Austin. Mestre dejó en claro el protagonismo que pretende darle a estos nuevos espacios, al describirlos como una síntesis de las escuelas municipales y los Centros de Participación Comunal, dos obras constantemente referenciadas por el radicalismo como el mejor legado de las intendencias de Ramón B. Mestre y Rubén Martí.
Tras ello, se realizó ayer una reunión del Consejo Económico y Social municipal, órgano de consulta y asesoramiento del Ejecutivo, conformado por actores políticos, sociales, empresarios, gremiales y religiosos.
La temática de la convocatoria fue la problemática de la droga y el narcotráfico. De esta manera, Mestre hábilmente recuperó para el oficialismo una temática sensible para la opinión pública. Además, replica el perfil de intervención social que representan los Parques Educativos y que se convertiría en uno de los principales ejes de su segunda gestión.
Durante la campaña municipal, ésta había sido capitalizada casi en su totalidad por Méndez, pero Mestre aprovechó la ventaja temporal de estar ya en funciones, por sobre el experiodista que asumirá su banca recién en diciembre.
La iniciativa del Ejecutivo municipal fue bien recibida por la mayoría de las partes involucradas, y se acordó una nueva reunión para la próxima semana en la que se conformarán mesas de trabajo interdisciplinario.
El objetivo final de Mestre es realizar acciones de intervención directa en el territorio contra este fragelo, incrementando la presencia de los servicios municipales en los barrios. Si el intendente logra avanzar en la concreción de esta tarea en las próximas siete semanas, habrá reducido considerablemente el poder de fuego mediático de su principal opositor, adueñándose de su caballito de batalla.

Méndez, estridente y mediático
Ante la primera oportunidad de ejercer el rol institucional que los cordobeses le asignaron, Tomás Méndez decidió no participar. Sin embargo, eso no implica que no lo haya aprovechado.
Vislumbrando la estrategia del intendente para sacarle ventaja en una temática de la que él había intentado “apropiarse” en la opinión pública, Méndez optó por no seguir el guión del oficialismo y disparar frases de indignación contra el radical.
“El día que el Municipio se ponga a trabajar en serio en estos temas contará con nosotros”, se excusaron desde el Movimiento ADN por las redes sociales. Insinuando que la convocatoria de Mestre no tendría efectos reales, Méndez logró así diferenciarse del resto de la oposición cordobesa.
Tanto Esteban Dómina como Juez, los otros dos candidatos a intendentes que obtuvieron bancas en el Concejo Deliberante, accedieron al convite del oficialismo. Asimismo, partidos sin representación legislativa como el MST y Encuentro Vecinal Córdoba se hicieron presentes en la sesión.
Como el “verdadero opositor”, Méndez da inicio a su rol institucional sin medias tintas, recordando la vehemencia de un, hoy menguado, juecismo de otras épocas.

Juez, final de un año agitado
Quizás sea el normal actuar del exintendente lo que generó sorpresa, en lo que constituyó su reaparición política tras los comicios que lo ubicaron en el cuarto puesto. A diferencia de la estridencia con que ha sabido desairar a aliados y adversarios, esta vez aceptó en un mismo acto la invitación de Mestre y la responsabilidad que la ciudadanía le impuso.
Juez comenzó el año sobre una precandidatura a gobernador, de la que fue bajado por Mauricio Macri, para ubicarlo a la cabeza de la lista de senadores. La especulación y el resentimiento contra el intendente lo llevaron a aventurarse en una candidatura municipal, acompañado por Olga Riutort, quien supo ser objeto de sus contundentes denuncias.
El arriesgarse tuvo su costo. Juez perdió la posibilidad de seguir formando parte del Senado, pero además se vio superado por fuerzas políticas que iniciaron la campaña con un cuarto de su intención de voto. Un bloque de cuatro bancas fue el resultado final.
Para esta nueva etapa, Juez pareciera haber optado por un rol más sobrio y, quizás, constructivo que el de otros tiempos. Su carrera pasó por un baño de realidad electoral y el exintendente parece haber acusado el golpe.