Desgarro

Por Gonzalo Neidal

2015-10-22_GONZALEZA pocas horas de la vigencia de la veda electoral, apareció un pronunciamiento de Horacio González sobre el candidato oficialista Daniel Scioli. Dijo el titular de la Biblioteca Nacional que los intelectuales kirchneritas votarán por Scioli, nomás. Pero que lo harán “con la cara larga” porque “hay disconformidades”.
¡Lo sospechamos desde un principio! Esa opinión estuvo sutilmente insinuada, por ejemplo, cuando en un plenario de Carta Abierta, los barbados pensadores celebraron con fuerte risotadas la ingeniosa ocurrencia de Florencio Randazzo al pedirles apoyo para que el proyecto de Cristina “no quedara manco”. Una delicadeza que fue muy celebrada.
Nos llamó la atención que pese a las reticencias que siempre les granjeó la candidatura de Scioli, los revolucionarios de Carta Abierta no manifestaran la más mínima queja ante la decisión unipersonal de Cristina de bajar a Randazzo, quien, al parecer, era considerado un heredero de Lenin entre la intelectualidad kirchnerista.
¿Dónde quedó la rebeldía setentista de los muchachos K? ¿O sólo la ejercen contra militares decrépitos cercanos a cumplir cien años? ¿Nunca una discusión, una opinión distinta o, cuanto menos, alguna simple rabieta adolescente? ¿Siempre la cabeza gacha y la cola entre las piernas?
Dijo González que los intelectuales de Carta Abierta votarán por Scioli… “desgarrados”. No aclaró si padecen ese desgarro en su tierna alma revolucionaria o en alguna parte específica de su anatomía, que por pudor omite mencionar.
El intelectual objeta por anticipado la política cultural de Scioli, a quien presume ganador de los comicios. Dijo que espera “que no se base en Ricardo Montaner y los Pimpinela”. ¡Curioso prejuicio para un “nacional y popular”! ¿Cuáles piensa González que son las preferencias musicales de los votantes de Cristina y Scioli? Hablamos de la inmensa mayoría, la gente del conurbano bonaerense. ¿Qué música cree que escuchan? ¿Mozart? ¿Liliana Herrero? ¿Ignacio Copani? ¿O la Mona Jiménez? Nos gustaría que González haga conocer su canon acústico con mayor despliegue y precisión.
Finalmente, aclaró el titular de la Biblioteca Nacional que “aunque sea bajo el signo de la disconformidad (…) hay que hacer que se respete la investidura presidencial”. ¡Gracias, González! Nos deja más tranquilos que, para el caso de que Scioli sea ungido presidente y Carta Abierta quede disconforme porque, por ejemplo, arregle con los holdouts, los intelectuales K no se pondrán a organizar su derrocamiento inmediato en nombre de la revolución. La joven democracia argentina les agradece que sepan contener su juvenil ímpetu revolucionario.