Clave mediterránea para objetivo sciolista

Por Juan Pablo Carranza
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buenos-aires-el-candida_434781El resultado de las PASO dejó al oficialismo nacional en un lugar incómodo. Los 38,6 puntos que logró el FpV en agosto pasado no cumplieron el rol de garante que esperaban en el búnker del oficialismo nacional. La incógnita que desvela al kirchnerismo es si Daniel Scioli deberá o no enfrentar el trauma del ballotage después del domingo.
El margen que separara al oficialismo de superar el primer techo del 40 por ciento es más extenso que de lo parece. El kirchnerismo goza de un capital electoral duro y se le hace cuesta arriba sumar nueva adhesiones por fuera del voto K puro, que ya expuso su máxima expresión el 9 de agosto.
La posibilidad de cosechar nuevos rindes se extiende a fundos externos a los dominios “nac & pop”. Anoche en el Luna Park, Scioli se encargó de dejar en claro el objetivo de ampliar su base electoral y llamó a “peronistas, radicales, socialistas, progresistas, independientes e indecisos”, a que lo acompañen este domingo en las urnas.
Sin la presencia de la presidenta Cristina Fernández, que ya está en El Calafate esperando los resultados, Scioli se rodeó de la guardia de gobernadores peronistas con la que promete conformar un eventual gobierno.
La descristinización de su imagen fue una de las tácticas que utilizaron desde Villa La Ñata para apuntalar la candidatura de Scioli en este trayecto. De hecho la escenografía de anoche cumplió al pie de la letra con la estética naranja. No fue Carlos “Chino” Zannini, su compañero de fórmula, el encargado de presentarlo para su discurso culmine, sino el cantante argentino-venezolano Ricardo Montaner con su “Himno para la Victoria”.
El kirchnerismo depende de sí mismo para cumplir con el primer ítem de una de las clausulas para eludir el ballotage: superar los 40 puntos. La otra condición está atada a los destinos de la oposición, que deberá achicar la brecha en menos de 10 puntos para que el candidato oficialista no alcance la Presidencia en la primera vuelta. La alternativa de perforar los 45 puntos no amanece clara en ninguno de los escenarios posibles.
La apuesta del kirchnerismo tiene un asiento principal: la provincia de Buenos Aires. Pero las chances de Scioli de mejorar su performance en el principal distrito electoral asoman complicadas. El amperímetro de intención de voto no ha tenido grandes cambios desde las primarias según reflejaron las últimas encuestas.
La influencia de Sergio Massa sobre ese distrito –minada con los últimos éxodos de los mini gobernadores hacia el FPV-, la resistencia a la figura de Aníbal Fernández, que el domingo también competirá por la gobernación bonaerense, y el trauma de las inundaciones apuntalan esta hipótesis.
Córdoba asoma entonces como el solar más codiciado. Conquistar una porción del botín electoral que dejó vacante José Manuel de la Sota es una de las claves sobre las que reposa la aspiración del presidenciable K para eludir una segunda vuelta. Lució para esto su veta más peronista e incluso varios de sus adherentes afirman que le quitarán el lastre K y cortarán boleta el domingo para votar a los candidatos a legisladores de UPC.
Cultores del optimismo, algunos sciolistas vaticinan que su candidato superaría a Massa en Córdoba. Una afirmación arriesgada por todo lo que hay en juego. No solo se trata de un escaño en la Cámara Alta (ver página 5).
Es la equidistancia entre un triunfo en primera vuelta y arriesgarse a un ballotage lo que desvela a los operadores de Villa La Ñata, que apuestan a inflar su performance. En un cálculo ágil, sumar 6 puntos más a los 14 que logró en agosto en Córdoba significaría medio punto más a nivel nacional. Una diferencia pequeña, pero significativa para los acotados márgenes que quedaron dispuestos después de las Paso.

Cierre
En su último discurso, Scioli insistió con repasar algunos de los ejes de su propuesta electoral. “Un trabajador o jubilado que gane menos de 30 mil pesos netos de bolsillo no va a pagar Ganancias”, enfatizó el candidato, hincando sobre dos puntos sensibles para el oficialismo nacional.