Último visado de Scioli a troupe de conversos

crdoba-el-candidato_433724A la campaña presidencial le quedan apenas dos días. El viernes comienza la veda y recién el domingo por la tarde la agenda política retomará su intensidad luego de tres días de contención a la espera de los resultados. Con solo un par de jornadas por delante, los candidatos presidenciales privilegian los distritos más gravitantes para ponerle el moño a sus campañas.
Córdoba no sólo reviste esta condición de importancia en términos cuantitativos, sino que goza de la particular atención del trío de candidatos que más mide en las encuestas. Ninguno de los tres – ni Mauricio Macri, ni Sergio Massa, tampoco Daniel Scioli- se impuso en las PASO en esta provincia.
Al perder la interna de UNA, José Manuel de la Sota dejó un capital electoral vacante. Ese es el botín que se diputan los candidatos más expectables, a pesar del empeño del gobernador de testar sus votos hacia su ex adversario.
A pesar de ser un territorio hostil para el kirchnerismo, el candidato presidencial K es el único que aprovechó esta ausencia de De la Sota en el vértice de la boleta para acrecentar su base en Córdoba. Con intensidad tentó a fragmentos del peronismo herido y excluido en las últimas semanas. En su raid de embajadas seductoras, los alfiles de Villa La Ñata lograron los contratos de adhesión de Olga Riutort, Carlos Alesandri, Emeterio Farías, Eduardo “Lalo” Barrionuevo y Dante Heredia, entre otros.
No es una porción sustancial del peronismo, de hecho De la Sota junto a Juan Schiaretti se encargaron personalmente de evitar nuevas fugas. Pero Scioli apuesta a que esta serie de dirigentes pueda tributarle el faltante que necesita para ganar el domingo y desterrar la posibilidad de un ballotage. Una opción que incomoda al oficialismo nacional. De la calidad de su crecimiento en Córdoba depende en parte su eficacia para evitar una segunda vuelta.
Hoy el gobernador aterrizará nuevamente en Córdoba Capital para terminar con este raid de embajadas que comenzó la semana pasada y alcanzó su punto más alto en la celebración anticipada del Día de la Lealtad en Embalse.
En esta oportunidad, Scioli se reunirá con Emeterio Farías y un puñado de dirigentes peronistas por la tarde. Luego recibirá el desfile de conversos en la sede del Orfeo Suites. Un último visado a la nueva troupe naranja. Todos quieren una foto.
Con el capítulo de hoy, el presidenciable K dará la puntada final al proceso de deskirchnerización con que el diagramó su campaña. En cada uno de los últimos episodios que tuvieron como epicentro la figura del candidato presidencial del FpV, los agasajados revistieron la calidad de peronistas no K. La arista que más le gusta relucir a Scioli.
Allí está depositada la clave para cautivar al puñado de votos indecisos que en las primarias optó por De la Sota: desprenderse del lastre “nac & pop” lo más posible. De hecho, ninguno de los caciques K recibió esquela de invitación a los últimos palcos organizados por los principales operadores naranjas en la provincia.
Para acrecentar esta brecha, las tribus, que supieron tener cierta autonomía de campaña durante las PASO, perdieron todo protagonismo a la hora de jugar de verdad. Es decir en las generales. Vale el ejemplo del cierre en soledad que ayer encabezó Gabriela Estévez y un puñado de dirigentes de la ortodoxia en Radio Nacional. Un evento sin cotillón naranja, ni el himno de Ricardo Montaner de fondo.