Tras las elecciones, la rebelión interior será clave en la UCR



Por Alejandro Moreno
amoreno@diarioalfil.com.ar

ALBERTO MARTINORamón Mestre eludirá las definiciones en público porque no es aún tiempode anticipar movimientos futuros, más cuando el segundo mandato al frente de la Municipalidad de Córdoba ni siquiera comenzó. Sin embargo, en la Unión Cívica Radical, y en el universo político cordobés, nadie duda de que Mestre será candidato a gobernador en 2019. El plan Mestre-gobernador necesita de una segunda gestión más tranquila y exitosa en el Palacio 6 de Julio y, además, de la proyección provincial. Hay una base que lo invita al entusiasmo: las encuestas lo muestran mejor en el interior que en la Capital.

Sin embargo, todo parece indicar que, pese a ser el presidente del Ente de Intendentes (cargo para el que lo reelegirían hacia fin de año) tendrá que lidiar bastante con los jefes locales para encaminarse hacia su objetivo.

En los últimos días, varios intendentes se mostraron díscolos con la conducción partidaria. La campaña presidencial de Mauricio Macri, a la que contribuye la UCR, ha sido la piedra del escándalo, pero hay un poco más que ello.

El caso más sonado fue el del intendente de Río Tercero, Alberto Martino, quien encabezó un modesto grupo de jefes comunales que, pese a su envergadura, causó mucho ruido al hacer público su respaldo a la candidatura del kirchnerista Daniel Scioli.

Martino protestó así por la decisión del radicalismo provincial de cerrar una alianza con el PRO, partido que en Río Tercero tramó con el juecismo impedirle (finalmente sin éxito) la reelección.

También reaccionó porque el candidato a legislador departamental fue un ucedeísta.

Daniel Salibi, el intendente de Mendiolaza, anticipó que podría votar a la candidata de Progresistas, Margarita Stolbizer, pero de ninguna manera a Macri. Además, anticipó que impulsará la formación de un grupo de la UCR porque la salvación partidaria sólo podrá llegar desde el interior, según dijo.

El flamante intendente electo de Villa General Belgrano, Sergio Favot, a su vez, declaró que no votará a Macri, aunque fiscalizará correctamente la elección; recalcó que sólo le interesa la suerte de la lista de candidatos a diputados nacionales que encabeza el radical Mario Negri. Como los anteriores, reclamó porque las decisiones de la UCR cordobesa la toman sólo los dirigentes de la ciudad de Córdoba.

La constante

Ésa es la constante: la queja por lo que consideran una especie de unitarismo radical, y el desconocimiento del carácter de referentes provinciales de dirigentes que, sin embargo, sí lo son.

Otros intendentes se habrían reunido con funcionarios y candidatos del peronismo para prometer que cortarán la boleta de Macri para reemplazarla por la de Sergio Massa, conservando los diputados nacionales.

Después de las elecciones, Mestre seguramente incluirá a los intendentes en su agenda política. La UCR terminará el año electoral mejor de lo que se auguraba en el verano, y una lucha cuerpo a cuerpo sería una manera de desperdiciarlo todo. Oscar Aguad pidió que echen a Martino de la UCR, pero Mestre no apoyó esa propuesta, al menos públicamente. La caza de brujas o el acuerdo interno son los dos posibles caminos.