Massa juega en Leones su ficha cordobesa

ilustra massa domadorPor Marcos Duarte
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Después de las primarias abiertas de agosto, Sergio Massa adoptó Córdoba como su segundo hogar. Esta dedicación a nuestra provincia tiene su causa en el análisis de la anatomía electoral de nuestro país y la estrategia de la coalición que conforma junto a José Manuel de la Sota.

La performance del gobernador de la provincia en las primarias enfrentando al tigrense provocó la victoria de UNA en Córdoba. Los votos de los dos competidores internos sumados lograron agrandar la distancia por sobre Cambiemos, quien obtuvo el segundo puesto sumando sus tres candidatos.

Estos guarismos confirmaron que la decisión de articular el acuerdo entre los dos dirigentes y competir en una elección interna fue un acierto político.



Permitió a UNA evitar, a partir de la combinación de dos liderazgos, la polarización anticipada como auguraban la mayoría de los analistas.

A partir de la consecución de esta meta, los miembros de los equipos de campaña se fijaron el objetivo de transferir al tigrense los votos que, en las primarias abiertas, fueron para el cordobés.

En ese sentido fue que reformularon la puesta en escena y la hoja de ruta de la alianza UNA. José Manuel de la Sota se convirtió en su mano derecha política, al punto que Massa lo anunció como coordinador del área política de un eventual gobierno.

El gobernador ocupó el rol con convencimiento. Además de tener peso en las decisiones tácticas es el principal vocero del candidato presidencial y espadachín de lujo en cuanto cruce se produjo en la carrera por la Casa Rosada. El costado económico del team massista lo cubrió Roberto Lavagna aportando una imagen de experiencia y solidez en la gestión pública.

Más allá de que la diversificación de las figuras estelares de UNA buscaba resaltar sus puntos fuertes. La elevación de De la Sota a un rol protagónico tuvo un propósito territorial. En primer lugar buscó mantener la disciplina en el peronismo cordobés previendo, como luego se verificó, que iba a ser la presa más deseada por el sciolismo en la búsqueda de los puntos necesarios para evitar la segunda vuelta.

No solo el Frente para la Victoria codiciaba el caudal del líder de Unión por Córdoba. En el macrismo consideran que casi un tercio de los electores del gobernador cordobés podría considerar votar a la alianza Cambiemos. En ese sentido fue que enviaron mensajes recurrentes hacia ese electorado durante

todo el período posterior a las PASO.

En este escenario, la retención de los votos delasotistas era considerada un presupuesto vital para que la postulación del ex intendente de Tigre resistiera las tendencias polarizantes entre quienes habían obtenido el primer y segundo puesto en las PASO. Según los números que circulan hasta el momento por los bunkers políticos, la táctica tiene posibilidades de éxito.

Es por esto que, para coronar este esfuerzo, Sergio Massa eligió Córdoba para realizar el cierre principal de su actividad proselitista.

Siempre acompañado por De la Sota, recorrerá hoy el interior provincial. La gira de clausura comenzará en San Francisco y seguirá por Río Cuarto (dos feudos electorales de Unión por Córdoba) y desembocará en Leones, una plaza fuerte del kirchnerismo local. Hasta el momento no estaba totalmente descartada la posibilidad de un desembarco fugaz en la Capital aunque solo se decidirá a último momento.

De la Sota duro con De Narváez

José Manuel de la Sota, se sumó a la andanada de críticas que lanzaron los dirigentes de UNA contra Francisco de Narváez. El gobernador de la provincia embistió ayer al contra el empresario apenas se conocieron las declaraciones en el sentido de que votará al candidato del Frente para la Victoria, Daniel Scioli, en las elecciones presidenciales del próximo domingo. En diálogo con Cadena 3, De la Sota recordó que De Narváez hasta hace poco militaba en las filas del Frente Renovador, que lidera Sergio Massa, e incluso pretendió ser candidato a gobernador por ese espacio. Además, calificó al dirigente bonaerense como “un barrilete sin cola”.

En el mismo sentido recordó la zigzagueante trayectoria política del empresario que supo encabezar la célebre boleta legislativa que derrotó a Nestor Kirchner en el 2009. Es un hombre extraño: la vez anterior estuvo con Rodríguez Saá y después arregló con Alfonsín. Se lo ve como un hombre que no tiene rumbo” concluyó tajante De la Sota.