Clásico UCR: intendente amenaza con núcleo propio

p05-1La partida del intendente de Río Tercero, Alberto Martino, hacia los brazos del Frente para la Victoria destapó algunas discusiones al interior del radicalismo cordobés. La vieja tensión entre los dirigentes del interior provincial y los referentes capitalinos parece tener un nuevo capítulo.
Daniel Salibi, recientemente reelecto jefe comunal de Mendiolaza, responsabilizó a la dirigencia partidaria por los problemas internos que vive la UCR provincial. “Los intendentes del interior eran el baluarte que le quedaba a la provincia, pero siempre estuvimos afuera de las decisiones de los seis núcleos internos, que están en Córdoba capital” dijo en declaraciones a Radio Universidad.
El planteo no es nuevo. Durante mucho tiempo, el discurso de muchos jefes territoriales radicales estuvo apuntado contraponer su representatividad local con la supuesta componenda entre los dirigentes de la ciudad de Córdoba. Esta muletilla había caído en desuso desde el triunfo de Ramón Mestre en las elecciones municipales, de hecho el jefe comunal capitalino preside el ente que reúne a los intendentes de la UCR.
Salibi parece decidido a revivir el debate. “Hoy no tenemos contención, y no pasa por el partido, sino por los dirigentes” dijo en referencia a la conducción partidaria. Y enumeró a los líderes de los grupos constituidos señalándolos como principales responsables de la situación. Ramón Mestre, Oscar Aguad, Mario Negri, Eduardo Angeloz, Carlos Becerra y Miguel Nicolás encabezan los nucleamientos que cumplieron los requisitos para ser reconocidos de acuerdo a la carta orgánica partidaria. Según el intendente de Mendiolaza, hegemonizan las decisiones sin consultar a los dirigentes del interior.
Lo curioso es que los intendentes participan activamente de los órganos encargados de tomar estas definiciones y no se conocieron disidencias mayores en el momento que se reunieron. Sin embargo, Salibi sostuvo que la coalición con el PRO y la Coalicion Cívica aprobada en la célebre convención de Gualeguaychú no contaba con el aval de los intendentes del interior de la provincia.
“Córdoba no estaba de acuerdo; no estuvo en debate, en realidad lo resolvieron algunos. Hubo seis personas solamente en Gualeguaychú y lamenté no haber estado porque siempre lo hacía en representación del interior. Allí no fuimos consultados” sostuvo enfáticamente. Cabe recordar que la propuesta triunfadora en dicha reunión partidaria contó con el apoyo casi unánime de los representantes cordobeses.
Luego señaló al sector interno que encabeza Ramón Mestre como el que habría impuesto la coalición con el partido de Mauricio Macri. De acuerdo a su interpretación, los intereses del intendente capitalino relacionados a sus conveniencias electorales habrían sido la causa eficiente para tomar ese camino.
Paradójicamente, el esquema en el que se dio la disputa por el municipio de Mendiolaza es lo que motiva algunas de las imputaciones de su recientemente reelecto intendente. En esta localidad ubicada al noroeste de la capital, Salibi tuvo que enfrentar justamente al candidato del macrismo, Andrés Díaz Yofre, al que supero ajustadamente. Razonablemente, cada planteo político sedimenta en las condiciones objetivas de la política local.
A pesar de las ácidas críticas, Salibi no convalidó la decisión de Alberto Martino de buscar refugio en el sciolismo. Aseguró que, aunque a desgano, se mantuvo leal a las decisiones orgánicas del radicalismo y que votó a Ernesto Sanz en las primarias abiertas de agosto. “No puede ser que un intendente que ganó con la bandera del radicalismo vote otra cosa” dijo en la misma entrevista radial. Sin embargo puso en duda su voto a Mauricio Macri en la primera vuelta prevista para octubre.
Por último, prometió dar pelea interna en el radicalismo cordobés. “Tengo que lanzar el núcleo del interior o el partido desaparece” sostuvo en tono heroico. Solo en las próximas elecciones internas de la UCR de Córdoba se podrá comprobar la veracidad de su advertencia.