Convenio entre UNC y la ex Side: Tamarit miente



ilustra tamarit pinocho (1)Luego de que este periódico revelase el presunto objetivo del convenio que el Rectorado aprobó celebrar entre la UNC y la Agencia Federal de Inteligencia (el reclutamiento de nuevos agentes para dicho organismo, AFI), el rector Francisco Tamarit decidió hacer un raíd por algunas de las principales emisoras radiales de la ciudad.
En sus declaraciones, Tamarit intentó relativizar la celebración de un convenio marco con la AFI, que permitiría a los decanos y a él mismo realizar acuerdos específicos con la cuestionada dependencia del Estado.
Sin embargo, sus dichos no alcanzan a invalidar lo que el mismo Rectorado suscribió: la Resolución Rectoral 1878/2015, firmada en su nombre el pasado 29 de septiembre por la vicerrectora Silvia Barei, que este periódico publicó en su edición del miércoles y reproduce hoy.
La sola redacción del único artículo de dicha resolución evidencia la palmaria falsedad de las explicaciones de Tamarit: “Aprobar el Convenio Marco de que se trata, a celebrarse entre esta Casa y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)”.

El convenio de la discordia
fax uncEl texto del convenio aprobado por Barei no contiene definiciones específicas al respecto de los objetivos puntuales de su celebración, dado su carácter de “marco”. Sin embargo, sí contiene una enumeración de temáticas sobre las que podrán versar futuros acuerdos específicos, mencionando que la colaboración recíproca podrá darse “en los campos académico, científico, funcional e institucional”.
La laxitud de las definiciones despertó interrogantes y cuestionamientos de parte de miembros del Consejo Superior de distintas bancadas, en su sesión del pasado martes. En dicha ocasión, el convenio la resolución 1878/2015 se encontraba en el orden del día como una “resolución rectoral para dar cuenta” al cuerpo.
Otros detalles del articulado que llamaron la atención de los consiliarios fueron los puntos que fijan que “el financiamiento de las actividades derivadas será conjunto” y que el mismo, tras los dos años de duración original, será renovado “automáticamente por un período igual si ninguna de las partes lo denunciara”.
En esa oportunidad, consiliarios del claustro estudiantil consultaron puntualmente si existía ya algún convenio específico puntual que alguna de las 13 facultades o la propia Área Central tuviese intención de firmar y que motivase el convenio marco. El rector, inmutable, negó la preexistencia de intenciones en dicho sentido.
Sin embargo, como fue publicado en nuestra edición de ayer, otras cinco universidades nacionales ya han firmado convenios similares con la AFI. En esos casos (Centro de la Provincia de Buenos Aires, San Martín, Comahue, San Martín, Quilmes y la Tecnológica Nacional), los acuerdos derivaron en programas de selección e incorporación de personal al organismo de inteligencia.
En ocasión de la presentación de dicho acuerdo, el periódico Página/12 informó en su edición del pasado 17 de julio, que “se anunció que pronto se incorporará la Universidad Nacional de Córdoba”, augurando el convenio que ahora Tamarit intentó concretar.

Intento fallido de desmentida y vuelta atrás
En la jornada de ayer, Tamarit ocupó su jornada en recorrer diversas emisoras radiales de la ciudad. En todas ellas, intento desacreditar lo publicado por este periódico en sus dos últimas ediciones, con argumentos falaces e infundados.
El Rector esbozó un intento de explicación, según la cual, la resolución 1878/2015 sería solo un verificación de aspectos técnicos y legales del convenio. Entre sus dichos, Tamarit argumentó que no había tenido oportunidad de leer dicho instrumento legal, que Barei suscribió ejerciendo las funciones del Rectorado, en ausencia de su compañero de fórmula.
Quizás por ello, Tamarit obvio el hecho de que el texto es claro y contundente en su articulado. Establece sin vericuetos “aprobar el Convenio Marco de que se trata, a celebrarse entre esta Casa y la Agencia Federal de Inteligencia (AFI)”.
¿Habrá querido el Rector insinuar que la vicerrectora firmó dicha aprobación sin su visto bueno? ¿O acaso será el método de la actual gestión aprobar convenios con terceros, para luego definir la conveniencia y pertinencia de los mismos? ¿Sufrirá este Rectorado de una multiplicidad de personalidades, autorizándose a firmar convenios que en realidad no pretende celebrar?
Son interrogantes que las declaraciones de Tamarit no lograron satisfacer. Por el contrario, solo quedó la imagen de un rector que, encerrado entre la pared de sus pruritos ideológicos y la espada de sus obligaciones partidarias, no quiso, no pudo o no supo reconocer un error: el pensar la Universidad como una institución que se gobierna a golpe de resoluciones, y no a través del debate y el consenso.

Tamarit dixit

Las siguientes declaraciones fueron realizadas por el rector Francisco Tamarit en la jornada de ayer, en el programa “Con todo al aire” de radio Pulxo, frente a las preguntas del conductor Sergio Zuliani.

“Para empezar por el final, te digo que es mentira. No hay ningún convenio firmado. Se podría haber firmado. Recibimos una propuesta de la SIDE de firmar un convenio. El convenio fue revisado por los especialistas de las diferentes áreas y se me autorizó, se me dijo que estaba en orden para firmar pero no se firmó.”

“Ese documento no lo vi, porque no estuve. Debe decir que se autoriza la firma, es una resolución seguramente.”

“Lo que hizo la vicerrectora es pasar para mi consideración, diciéndome que cumple todos los requisitos técnicos para que lo firme, pero la firma es una potestad que tengo yo para que analice solo los casos en que los convenios cumplen todas las condiciones. Lo que hizo la vicerrectora al autorizarme es que si yo quiero celebro ese convenio.”