Remake de “cordobesismo”, estrategia local del PRO para octubre

Mauricio MacriEs un hecho la cacería por los cuantiosos votos que dejó vacante José Manuel de la Sota tras su salida de la carrera presidencial. Daniel Scioli no disimula y sus operadores envían señales permanentes. Rascar un puñado sería suficiente para evitar el balotaje que asoma, a la luz del resultado de las primarias abiertas del pasado 9 de agosto. .
Otro interesado es Sergio Massa, quien espera que la organicidad del gobernador, quien ratificó el apoyo a la candidatura del tigrense, dé sus frutos y sus chances leuden. En tanto, Mauricio Macri, el mejor posicionado de la lista, descansa sobre las respuestas que logró conseguir del electorado cordobés. Logró tres municipalidades, un diputado en 2013 y un segundo puesto en la elección provincial pasada.
Descansa, decíamos, porque un rápido repaso de la agenda del presidenciable de Cambiemos no incluye como escala clave la provincia. Al menos se mantendrá prescindente hasta que no acontezcan las elecciones municipales capitalinas que enfrenta a quienes fueran sus socios en las elecciones de julio, Ramón Mestre y Luis Juez. El noroeste argentino será su prioridad como ya dieron cuenta los adelantos de cuál será la estrategia en lo sucesivo por parte de los alfiles del jefe de gobierno porteño.
Ahora bien, es altamente probable que despejada la variable “De la Sota” aumenten las chances del macrismo en Córdoba, segunda fuerza en las PASO. Los macristas no dudan que serán ungidos con la delantera y desenfundan una optimista teoría.
Afirman que el 80 por ciento de los votos obtenidos por el precandidato peronista provienen del electorado independiente, el resto del núcleo duro del PJ. El gigantismo se evidencia si se tiene en cuenta que Unión por Córdoba camina hacia sus dos décadas de gobierno del segundo bastión electoral más importante del país. Si bien el macrismo prefiere mostrar seguridad, los equipos técnicos de Macri ya trabajan en el rediseño del mensaje que recibirán en los próximos días los cordobeses.
Fiel a la estrategia nacional, Macri tratará que pasen desapercibidos aquellos elogios al proyectos nac & pop del kirchnerismo que hicieron su aparición ante el ajustado triunfo de su delfín Horacio Rodríguez Larreta en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El discurso se endurecerá en búsqueda de la diferenciación, aunque en Córdoba se permitirá algunas licencias por la natural antipatía del votante local al gobierno nacional.
En líneas generales, a través de entrevistas o enviados especiales, el líder del PRO buscará darle un contenido particular a la campaña, en otras palabras, buscarán ajustar el discurso al electorado. Es por eso que se esperan posicionamientos sobre temas gravitantes como la deuda que mantiene la Nación con la Caja de Jubilaciones o coparticipación; atraso en materia de envíos de fondos para programas de obras o vivienda pública, entre otros puntos.
El macrismo se subirá a los reclamos que De la Sota o Juan Schiaretti expresaron, cada uno a su turno, al poder central, no sólo en términos declarativos o administrativos, también llegaron a la instancia judicial. El guiño al electorado afín al delasotismo será el objetivo como se evidencia con un halo de “cordobesismo” que muestran los principales ejes de las propuestas macristas.