La agenda “no presidencial” del peronismo cordobés



Por Daniel Zen

2015-08-13_SCHIARETTI_webSin dudas, el tema de la semana en el peronismo cordobés tiene que ver con la venida a Córdoba de Sergio Massa, que no casualmente precede a la presentación efectuada ante la Corte por el gobernador José Manuel De la Sota para reclamar por la deuda de 12 mil millones de pesos que Nación tiene con esta provincia. Largos textos y análisis demandará el asunto por estos días, porque, en realidad, tiene como trasfondo ver quién heredará el millón setecientos mil votos presidenciales huérfanos que dejó el mandatario cordobés al perder las Paso con el tigrense.
Mientras tanto, hay asuntos algo menos dramáticos pero igualmente significativos en el PJ local, que ocupan parte la agenda partidaria.
En primer lugar véase que Juan Schiaretti, el gobernador electo que asumirá el 10 de diciembre, dejó algunas directivas antes de tomarse un breve descanso tras caminar la provincia dos veces, en su campaña y en la de De la Sota presidente. La principal es que contactó y ordenó a los principales referentes de la ciudad o, más bien, a los presidentes de seccional – casi todos les responden – a acompañar al candidato a intendente Esteba Dómina en diversas actividades proselitistas, de cara al 13 de septiembre. De esa manera, y sin que les hierva la sangre de pasión, los patrones territoriales prepararán al edil actos, recorridas, charlas con vecinos y centro vecinales, etcétera. Pues, la asimilación de Dómina en las bases del peronismo ya está en su tercera fase: primero fue el rechazo, después la negación, ahora la aceptación tenue y a la fuerza (mandatos de los jefes De la Sota y Schiaretti) luego de su éxodo juecista.
Schiaretti, además, antes de su descanso, se tomó el trabajo de grabar una serie de spots acompañando al concejal repatriado, que están al aire. Más allá de la erudición del candidato y su buena llegada a los medios, nadie duda de que de lo único que lo puede llegar a sacar de la meseta de intención de voto que las siempre cuestionas encuestas le observan, es el apoyo explícito, visible y contundente del hombre que el 5 de julio ganó Córdoba. Es que el voto peronista está disperso…
Sobre el mundo PJ y el tema de la Municipalidad de Córdoba también es adecuado apuntar algo que estuvo rondando en la semana y que también favorece a Dómina. Resulta ser que –como lo indica el sitio lapoliticaonline.com– Massa retribuyó los centros de De la Sota quitándole el apoyo a Olga Riutort, a quien claramente el gobernador actual no quiere ver sentada ni en la viceintendencia. De hecho, el diputado del Frente Renovador y candidato a presidente, mandó a los dirigentes de su armado en Córdoba a trabajar para la campaña de Dómina. Eso significó romper con Riutort bajo la excusa-acusación de un supuesto aprovechamiento político y económico de la concejala con el massismo.
Un dato que hoy ya es una anécdota: el primer nombre local que públicamente profirió Massa en 2014 cuando empezó a armar en Córdoba fue el de Dómina, luego de disertar en un almuerzo de la Fundación Mediterránea. Claro que luego el volantazo hacia Riutort hizo que resultara efímero el tiempo en que Domina fuera principal pata massista aquí.

Impasse en gabinete
La victoria de Schiaretti tan cercana temporalmente a la PASO y la definición de acompañar a De la Sota en la campaña no dejó lugar para demasiadas especulaciones y roscas de cara a la conformación del gobierno provincial que vendrá. En los días siguientes al 5 de julio algo se habló del futuro gabinete, ponderando las figuras de Carlos Massei, Ángel Elettore y Hugo Testa, pero luego todo se diluyó. En ese sentido, fuentes cercanas al hoy diputado nacional por Córdoba señalaron a este medio que Schiaretti tiene pensado cerrar el organigrama de gobierno los últimos días de noviembre por un motivo no menor: quiere tener liberadas las manos para elegir a su antojo, y eso solo es posible sabiendo el rumbo concreto que tomará la carrera política de De la Sota.
Pasado, entonces, los tiempos de elecciones, con presidente puesto y con un De la Sota definido, será el momento de la estructuración del PJ local en cuanto al gobierno. Habrá que ver recién ahí cuánto perfil de recambio tendrá el cuerpo ministerial, cuanto llaryorismo tendrá lugar, y que sucederá con las nuevas figuritas que quieren, pero que por conveniencia aun permanecen ligadas al liderazgo de De la Sota.