De la Sota anticipa su impasse público post-diciembre



sota1Una de las incógnitas que se abrieron para la política cordobesa tras las Primarias Abiertas tiene que ver con el futuro político del gobernador José Manuel de la Sota. Habiendo sido superado por Sergio Massa en la competencia por la candidatura presidencial y con Juan Schiaretti ya electo como sucesor, De la Sota deberá optar por nuevos caminos para transitar los próximos años.
Conocido animal político, dirigentes cordobeses y nacionales descartan un futuro de retiro familiar y alejamiento del candor público para De la Sota. Sin embargo, las declaraciones vertidas durante el fin de semana largo por el ministro de Comunicación de la Provincia, Jorge Lawson, a Cadena 3 reinstalaron versiones sobre un posible alejamiento momentáneo del gobernador.
Puntualmente, Lawson señaló que “no está en sus planes (por De la Sota) ser funcionario de nadie”, en respuesta a la consulta sobre un potencial ofrecimiento por parte del candidato kirchnerista Daniel Scioli para que el cordobés presida la Cancillería en su eventual gobierno, algo que el bonaerense no descartó en declaraciones recientes.
Además, el ministro resaltó la coherencia que De la Sota mantuvo durante este año electoral en cuanto a sus anuncios y acciones, evitando presentarse para un nuevo periodo en la gobernación y manteniendo su precandidatura presidencial a pesar de los ofrecimientos de Massa para integrarse a su fórmula. De cumplirse lo anunciado a través de Lawson, De la Sota se mantendría al margen de todo cargo público al menos hasta 2017, cuando los cordobeses elijan nuevamente diputados nacionales.
Al margen del protagonismo que el gobernador tuvo en la política cordobesa durante las últimas dos décadas, es menester recordar que durante la mayor parte de la primera gobernación de Schiaretti, De la Sota se mantuvo al margen de la escena pública, alternando su residencia entre la provincia y la ciudad brasilera de San Pablo.

De la Sota no será jefe de campaña de Massa
El ministro de Comunicación fue el encargado también de desmentir ayer las versiones que corrieron hacia el final de la semana pasada, que indicaban que el gobernador cordobés asumiría a partir de hoy la jefatura de la campaña presidencial de Sergio Massa.
Tras las Primarias Abiertas en las que ambos compitieron por la candidatura presidencial del espacio Unidos por una Nueva Alternativa (UNA), distintas operaciones intentaron instalar que De la Sota podría, al menos, no hacer ningún apoyo explícito a Massa como el candidato vencedor de la alianza. Las más avezadas, indicaban que el cordobés podría expresar, por sí o a través del PJ Córdoba, una preferencia por el candidato oficialista, Daniel Scioli.
Sin embargo, el pasado jueves De la Sota hizo público su patrocinio al diputado nacional tigrense. El anuncio se dio en un contexto con mucho simbolismo: la presentación de un nuevo escrito en el marco de la disputa legal que mantiene la provincia con el Estado nacional, el cual ha delineado el tono de la relación entre el delasotismo y el kirchnerismo en los últimos años.
Luego de las declaraciones de De la Sota, medios de todo el país se hicieron eco del trascendido que indicaba que el cordobés se convertiría en jefe de campaña de Massa. Las declaraciones que realizó el ministro Lawson a Cadena 3 se produjeron con tan solo un día de anticipación a la visita que el tigrense realizará hoy a la ciudad de Córdoba (ver página 3), intentando poner claridad en el apoyo que De la Sota pretender darle a Massa.
“De la Sota ha compartido el espacio con Sergio Massa, ha competido con él. Perdió la elección, y por supuesto, como corresponde a un hombre de palabra, lo va a apoyar, pero no se va a convertir en su jefe de campaña, para nada”, afirmó el ministro, sintetizando con precisión la posición del mandatario provincial tras las PASO.
Además, Lawson se extendió sobre la manera en la que el gobernador pretende plasmar su apoyo hasta octubre, dejando en claro que “los fines de semana acompañará a Sergio Massa a los lugares del país donde le pida para ayudar a la campaña”, pero sin dejar de mencionar que De la Sota busca “terminar todas las obras que él había prometido” antes de concluir su actual mandato.
Al margen de interpretaciones maliciosas sobre la desmentida, Massa estaría satisfecho con los pasos seguidos por el cordobés. Los 1,4 millones de votos obtenidos por De la Sota en todo el país son imprescindibles para la estrategia massista de cara a las elecciones generales de octubre. Las preferencias hacia el gobernador representaron casi un tercio del total obtenido por la alianza UNA.
De no mediar nuevos anuncios, la diputada nacional bonaerense Graciela Camaño continuaría desempeñándose en la coordinación de la campaña massista.