Tras tropiezo provincial, FPV apunta a mejoría sciolista

11836894_481357428707845_7745890546347622770_nA comienzos de mayo, al visitar al gobernador chaqueño y candidato a la Intendencia de Resistencia, Jorge Capitanich, la presidente Cristina Fernández de Kirchner le pidió a los políticos, propios y ajenos, que se dieran un “baño de humildad”.
Con esta expresión, la mandataria sugería que muchos políticos debían ser más realistas sobre su protagonismo político y consecuentemente abandonar candidaturas que excediesen su capital político. De esta manera, logró una catarata de renuncias por todo el país que, a pocos días de la conclusión del plazo para presentar candidaturas, simplificó el diseño de listas del partido gobernante.
De manera análoga, en la provincia de Córdoba, el electorado propició un autóctono “baño de humildad” al kirchnerismo vernáculo. Tras una campaña donde primó la mediatización de estudios de opinión que lo posicionaban como una alternativa de poder casi a la par de la coalición gobernante, el resultado final por debajo del 18% develó que el rey estaba desnudo.
En esta oportunidad, las especulaciones sitúan al Frente para la Victoria (FPV) en un cómodo tercer puesto en Córdoba, detrás de las alianzas Cambiemos (UCR, PRO y CC) y Unidos por una Nueva Alternativa (Frente Renovador y delasotismo). Asimismo, el gobernador bonaerense Daniel Scioli podría resultar el tercer candidato más votado de la jornada, detrás del jefe de gobierno porteño Mauricio Macri y el mandatario cordobés José Manuel de la Sota.
Si bien las Primarias de este domingo no tendrán mayor efecto jurídico para el FPV que convalidar sus candidaturas de cara a la elección general de octubre, los resultados marcarán el inicio de una etapa crucial hacia los comicios que definirán al sucesor de Fernández de Kirchner. El resultado cordobés, en particular, podría esconder algunas claves para el kirchnerismo.
En primer lugar, el porcentaje que Scioli obtenga este domingo en Córdoba y la diferencia con el resto de los candidatos permitirá poner a prueba la hipótesis de la debilidad del movimiento nacional y popular en las provincias del centro del país (Córdoba, Santa Fe, Mendoza). Una mejora significativa con respecto a lo logrado por Eduardo Accastello en julio, además, podría posicionar a Scioli como un liderazgo que exceda el núcleo duro del kirchnerismo.
Por otra parte si De la Sota finalmente quedase fuera de la carrera electoral, el cúmulo de votantes que lo elijan este domingo pasaría a ser un botín más que apetecible para los sciolistas (denominación que todo kirchnerista podría comenzar a ostentar a partir del lunes). De acuerdo a operadores del FPV, dicha porción del electorado sería uno de los objetivos centrales en el camino de Scioli en su afán de obtener una victoria en primera vuelta.
Desde el punto de vista legislativo, los guarismos del domingo marcarían una tendencia sobre la distribución de diputados nacionales que se repartirán en octubre. Cuatro diputados del kirchnerismo cordobés finalizarán su mandato en diciembre, pero el FPV estaría lejos de repetir ese exitoso resultado.
La candidata que encabeza la lista, Gabriela Estévez, aprovechó el último día de campaña en actividades que salieron de la agenda habitual. Luego de reunirse con jubilados en el edificio de Radio Nacional, habitual escenario del proselitismo kirchnerista, Estévez recorrió medios de comunicación, donde aprovechó para criticar al gobernador. “El gobierno nacional siempre ha invertido y ayudado económicamente en Córdoba por más que De la Sota lo niegue, es un eslogan hipócrita”, declaró la candidata.
De esta manera, sin mayores estridencias, el kirchnerismo cordobés concluyó una campaña en la que, al parecer, se encomendó a las bondades del sciolismo.

Cierre nacional en Tecnópolis
Con una visita al parque tecnológico-educativo ubicado en la localidad bonaerense de Vicente Lopez, el candidato presidencial Daniel Scioli realizó su cierre de campaña, junto a su compañero de fórmula, Carlos Zannini, ante más de 15 mil personas.
En su alocución, Scioli se comprometió a trabajar “provincia por provincia, localidad por localidad, sector por sector. Para que nadie se quede sin producir. Para que nadie se quede sin sembrar. Para que todos puedan hacer crecer el mercado interno y tengan la posibilidad de exportar más y con mayor rentabilidad”.
En el acto, lo acompañaron ocho actuales gobernadores, gobernadores electos y miembros del gabinete nacional, aunque no contó con la presencia de su pretendida predecesora, la presidente Fernández de Kirchner.

Izquierda y Progresistas, con internas cordobesas

Las tres principales fuerzas que competirán este domingo (Frente para la Victoria, Cambiemos y UNA) presentarán una sola lista de legisladores cada una, acompañando a los seis precandidatos presidenciales que postulan. Sin embargo, el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT) y el Frente Progresistas (FP) resolverán en las urnas sus sendas internas, presentando respectivamente dos y tres series de candidaturas para los tres tramos legislativos “locales” de la boleta: senadores, diputados y miembro del Parlasur de Córdoba.
Los tres partidos que componen el FIT se repartieron en dos: Lista Unidad, que reúne al Partido Obrero y a Izquierda Socialista, con Liliana Olivero y Eduardo Salas como principales exponentes, y Lista Renovar y Fortalecer el Frente, del Partido de los Trabajadores Socialistas, que postula a Hernán Puddú y Leticia Celli.
Por su parte, los tres partidos miembros del FP presentaron sus respectivas listas legislativas: Libres del Sur propone a Néstor Moccia y Betiana Cabrera Fasolis como diputados; el Partido Socialista postula a Roberto Birri y el GEN, a Miguel Ortiz Pellegrini.