Accastello y Gill ofrendan Villa María a Scioli (antes de PASO)

0 ilustra zanini y scioli en villa mariaPor Juan Pablo Carranza
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Eduardo Accastello buscará redimirse frente a Daniel Scioli el próximo domingo luego del desvaído resultado cosechado el 5 de julio. La elección en Villa María es una suerte de tributo consuelo para el presidenciable, que apostaba a que su delfín cordobés rompiera el techo de los 20 puntos, tal como se empeñaba en prometer por los pasillos de Villa La Ñata en cada visita a la provincia de Buenos Aires.
La oportunidad para ofrendar una victoria casi segura –según señalan todos los sondeos de opinión- al candidato del FPV es inmejorable. A una semana de las PASO, Scioli podrá darse el gusto de lucir un palco triunfante en un distrito siempre adverso al kirchnerismo y alambrado por el peronismo provincial.
Accastello testará la Intendencia –principal bastión K en Córdoba- a un hombre de su confianza: Martín Gill. Más allá de la relación que los une, lo cierto es que la candidatura del actual diputado nacional no estaba en los planes del ex aspirante a gobernador. Su intención era dejar en su coto a un hombre que le reporte directamente y no a dirigente con aspiraciones propias que pueda opacar su caudillaje en el departamento San Martín.
José Carignano, actual Jefe de Gabinete de la ciudad, era el bendecido por Accastello para concurrir a las urnas. Pero dos factores se interpusieron en su deseo. Por un lado, la intención de voto de su alfil no colmaba las expectativas de un triunfo certero del oficialismo villamariense.
Y, en segundo lugar, Gill hizo valer sus privilegios ante la Casa Rosada y gestionó directamente en los despachos de Balcarce 50 su candidatura, inclusive tras negarse a una candidatura a senador nacional. Son pocos los que pueden acreditar haber rehusado un pedido presidencial (siempre inapelables de acuerdo con el verticalismo que profesa el kircherismo) y mantener el favor de la Quinta de Olivos, una facultad que envida y carece Accastello.
Esta incompatibilidad de intereses se tradujo en una tensión silenciosa e inconfesable dentro del PJ de sureste provincial. Lo cierto es que se descuenta que Gill se impondrá el domingo y abrirá un nuevo período en Villa María: el fin de la sociedad marital Accastello-Nora Bedano, al frente de los destinos del tercer municipio de la provincia desde 1999.
Este fin de semana, el oficialismo villamariense podrá ratificar su primacía. Resta ver cuál es el margen de su victoria. La brecha porcentual entre Gill y su competidor más cercano, Juan Zazzetti, no es un dato menor para la política doméstica.
El crédito de la Triple Alianza (CREO en la versión local) goza de una buena imagen. Su paso por la gestión del hospital Pasteur, le valió una considerable aceptación en este, su debut, en las urnas. El oficialismo provincial pondrá a competir a Juan González, tercero en los sondeos.
De todas maneras más allá de estos matices vernáculos, lo cierto es que Accastello buscará recuperar el favor de Scioli con un escenario triunfante. Se espera que esa noche, tal como pasó en Villa Dolores hace unos meses, Villa María concentre a lo más selecto del kirchnerismo nacional.
De recibir a la comitiva oficial, el búnker ubicado a la vuelta de la municipalidad quedará chico y los kirchneristas celebrarían en unas de las plazas cercanas. La Centenario esta, en cierto modo, vedada. Justo al frente se encuentra el comando central de la Triple Alianza.
Para completar el combo victorioso Accastello también tendrá que lucir un triunfo en Villa Nueva, precisamente la ciudad natal del otro agasajado que descenderá el domingo en Córdoba: Carlos Zannini.
En la hermana menor de Villa María amanece un escenario más complicado para el oficialismo local. Las posibilidades de Guillermo Cavagnero, aliado de Accastello, de dejar en herencia a Natalio Graglia la municipalidad son difusas. El alfil oficialista deberá medirse contra Marcelo Frossasco, auspiciado por UPC e históricamente enfrentado con Accastello.
Conseguir este doblete sería la mejor noticia para Accastello, que aspira a una recotización de sus acciones en el parquet naranja. Junto a Gill será el anfitrión de la corte K que desembarque en Córdoba. El caudillo villamariense busca congraciarse con el precandidato presidencial que más mide en las encuestas. Un destino en la Capital Federal luego del 10 de diciembre sería su próxima meta política.