La gobernabilidad del segundo Schiaretti

0 ilustra schiaretti y sortijasEl segundo gobierno de Juan Schiaretti se desarrollará en un escenario con algunas particularidades. Por primera vez desde la reforma constitucional que instituyó la unicameralidad, el oficialismo no cuenta con mayoría absoluta en la legislatura.
Si bien Unión por Córdoba ganó finalmente con una diferencia de seis puntos por encima de la Triple Alianza (UCR-PRO-FC) consiguió un total de 34 legisladores provinciales. Con estos números queda a 2 de los 36 necesarios para el quórum propio. El rompecabezas legislativo se completó con 24 representantes de Juntos por Córdoba, 8 de Córdoba Podemos, 3 del FIT y 1 de Encuentro Vecinal.
En este contexto, el quinto gobierno provincial de Unión por Córdoba deberá articular algún esquema de acuerdo para mantener la tranquilidad de la que viene gozando en la cámara. No es posible descartar que algunos legisladores electos cambien de bloque, dada exigua cantidad el oficialismo requiere para recuperar la mayoría absoluta. Sin embargo, las primeras señales de los referentes del oficialismo hacen pensar en acuerdos puntuales para cada tema.
En este sentido, Daniel Passerini dijo a Cadena 3: “Creo que es un desafío un interesante, habida cuenta que nuestro gobierno ha sido respaldado en las urnas y que la Legislatura siempre es el espacio en el que hay que dialogar y buscar consensos” y concluyó “Dependiendo la situación, tendremos la capacidad suficiente para cumplir con nuestro compromiso de gobierno y buscar los consensos necesarios para tener un acompañamiento legislativo”.
El propio gobernador electo declaró que convocará a todos los partidos para acordar los ejes centrales de la gestión. Schiaretti tiene experiencia en el diálogo interpartidario ya que en su anterior administración consiguió establecer algunos puntos de acuerdo con sectores de la oposición.
El frente externo también presenta desafíos políticos importantes para la gobernabilidad de la provincia. La relación entre el futuro gobierno nacional y la administración provincial es un factor clave para el desarrollo de los planes de gobierno. Si bien Schiaretti acompañó a De la Sota en las peores épocas del conflicto con la administración cristinista, tiene expectativas en cerrar esa etapa con el gobierno que surja de las elecciones presidenciales.
La apuesta al final de ciclo del kirchnerismo se plasmó en sus primeras palabras luego de confirmarse la victoria de ayer. El primer mandatario cordobés tuvo gestos de reconocimiento con todos los referentes de la política nacional. Agradeció los llamados de la Cristina Kirchner, Carlos Zannini, Daniel Scioli y Mauricio Macri. Razonablemente, pretende lograr distensión con la futura administración nacional más allá de quien encabece el ejecutivo en diciembre.
De todos modos, durante los festejos quedó claro el acompañamiento del nuevo gobernador al proyecto presidencial de su antecesor. José Manuel de la Sota se ha planteado seriamente derrotar a Sergio Massa en las paso de agosto y convertirse en un candidato presidencial expectable. Hasta ese momento, la prioridad de la dupla dirigencial de Unión por Córdoba estará puesta en esos comicios.
Pasadas las PASO, el nuevo gobierno provincial tendrá más espacio político para establecer la hoja de ruta del período que se inicia. No es un secreto que Daniel Scioli apetece el capital electoral del peronismo cordobés triunfante. Mauricio Macri también tuvo palabras de elogio para con Schiaretti tratando de recoger votos en el electorado de Unión por Córdoba. Sergio Massa quiere conservar el compromiso de la estructura peronista local de vencer en las internas. Estas primeras señales entusiasman a los cordobeses que piensan en hacer valer su posición.
Estos datos de la realidad hacen pensar en un nuevo ciclo para el gobierno de la provincia. Si bien por ahora son solo especulaciones, los estrategas de Unión por Córdoba comienzan a imaginar el futuro y esperan dar vuelta una página que fue signada por el aislamiento del poder central.