Fernando Manguz, el trovador del tiempo

Por Santiago Pfleiderer
[email protected]

manguz1A Fernando Manguz lo conocí allá a finales de marzo del año 2009. Yo era parte del equipo de trabajo del ciclo Ensayo de Orquesta que se realizaba en Cine Club Municipal Hugo del Carril, espacio en el que todos los martes los cordobeses podían acercarse a las 20.30 a ver un espectáculo de algún artista local por muy pocos pesos. En aquella oportunidad en cantautor presentó las canciones de un disco titulado Tiempo Maya, evento en el que también se montó una obra fotográfica de Eduardo Las Heras.
Manguz tiene una larga y reconocida trayectoria en el circuito de la música de Córdoba ya que formó partes de míticas bandas como, por ejemplo, La Zona Roja y MMC, en una época en la que el rock de Córdoba comenzaba a empujar para adelante junto otras bandas como Los Navarros y Armando Flores, por nombrar sólo a un par. Luego, Fernando Manguz comenzó a desarrollar una prolífica carrera solista vinculándose más con la música folklórica, no sólo de Latinoamérica sino también de Europa, de África y de Asia, logrando una conjunción musical y poética abarcativa con sonidos cambiantes pero siempre con una raíz en el rock. El cantautor se radicó en España y allí vivió durante siete años antes de regresar a la Argentina. Manguz reside actualmente en Traslasierra donde el contacto con la naturaleza y las energías de sus tierras lo motiva aún más a captar las músicas provenientes de las montañas comechingonas y del vuelo de los cóndores.
En septiembre de 2014 Fernando Manguz editó su nuevo material discográfico titulado Tragamar, que abre con una canción del mismo nombre que relata las visiones acerca de los africanos que llegan clandestinamente a Europa y que son sistemáticamente rechazados por los mismos países que otrora saquearon de sus riquezas a los países africanos.
El disco, sin dudas, corre con la línea poética y musical que Fernando Manguz viene ya experimentando hace algunos años, cuestión que lo convierte en un material bellos para escuchar y disfrutar prestando atención a las diversidades sonoras, rítmicas y tímbricas de cada canción, que lo que se propone es un viaje ritual atravesando fronteras y culturas, temáticas y lenguas generando la sensación cálida de un mundo unido, orgánico y en armonía.
Desde las letras se plantean cuestiones cosmogónicas tan diversas como irrefutables. Desde Krishamurti, Herman Hesse, el Popol Vu, el I-Ching y las tradiciones orales de los pueblos del África van sumando a una propuesta que parte desde las raíces latinoamericanas y afroamericanas. Y claro que todo viene de la mano de la música: saya, chacarera, zamba, baguala, rock, candombe, todo confluye en el progresivo viaje de la canción hacia el mundo.
Fernando Mangus se atreve y se anima a generar climas únicos desde esa fusión que va desde lo étnico, la world music, el rock mestizo, las voces indias y una lírica que habla de un mundo multirracial en la búsqueda del equilibrio y la paz.
Tragamar contiene ocho canciones. En el disco, además de Fernando Manguz en guitarra y voz, participan también Marcelo García (batería), José Bale (percusión), Gabriela Maiztegui Goya (coros), Nahuel Sánchez (guitarras), Yako (piano), y Marcelo Barani (baterías y percusión). El material es completamente independiente, y fue grabado en Salsipuedes y trabajado en Córdoba y Buenos Aires. El disco fue masterizado por Félix Valls en estudio Los Ángeles de la localidad de Nono.
Tragamar fue presentado el pasado 7 de junio en el ciclo Disco es Cultura.