Autos: la industria festeja con reservas

El incremento del mínimo imponible en un 15% del impuesto para los autos de alta gama dispuesta por el Gobierno el viernes último fue una medida necesaria para evitar que se agrave la crisis del mercado y la industria nacional, según coinciden todos los analistas del sector. Aunque la suba no fue tan importante, las terminales festejan que ningún automóvil de producción nacional quede fuera del mercado por el impuesto interno.
Sin embargo, la consultora Abeceb consideró negativa la discriminación de los importados porque genera “incertidumbre, distorsiones entre las marcas y podría afectar las relaciones comerciales” con otros países como Brasil.
“El aumento quitará presión sobre unas 68 versiones (22 nacionales y 46 importadas) de gama media que se hallaban en riesgo de caer en el impuesto si no se actualizaban los mínimos y permitirá que algunas versiones full de gama media, que hasta junio se hallaban gravadas, puedan quedar fuera del alcance del impuesto y revitalizar sus ventas en el mercado interno”, explicó Gonzalo Dalmasso, coordinador del Sector Automotriz de Abeceb.
Planteó que la discriminación de los importados resulta poco conveniente en términos de costos y beneficios potenciales porque “no conllevaría grandes beneficios para la industria nacional, podría generar problemas legales a partir de la inclusión de la discriminación por orígenes” en el marco de la Ley de Impuestos Internos.
El economista entiende que la medida provoca “incertidumbre” en el mercado; “distorsiones” entre las distintas marcas que tienen presencia productiva en el país y un antecedente que podría afectar las relaciones comerciales de la Argentina con otros países, en especial con Brasil.
El Gobierno elevó hasta $225 pesos el piso a partir del cual se pagará el denominado impuesto a los autos de alta gama y dispuso distinguir la tasa fijada para la percepción del tributo en los casos de vehículos producidos en el territorio nacional.
Con vigencia hasta el 31 de diciembre, la norma deja transitoriamente sin efecto el impuesto para aquellas operaciones cuyo precio de venta, sin considerar impuestos, incluidos los opcionales, sea igual o inferior a $ 225 mil.