Accastello reempadrona adhesiones en capital

FOTO 2 (1)Los candidatos provinciales se preparan para entrar en la recta final de la campaña electoral por El Panal. En cualquier empresa proselitista el último mes es trascendental y, en muchos casos, decisivo para lograr permear sobre el electorado más allá de los resultados inmediatos. Todos lo saben, y más vale ajustar detalles antes del sprint final que en medio del recorrido.
Previendo esto, Córdoba Podemos acaba de pasar por boxes para reorganizar su esquema capitalino. Desde la fuerza que conduce Eduardo Accastello saben que el principal distrito electoral de provincia es un punto neurálgico para elección del 5 de julio. Descuidarlo es imperdonable.
Al igual que en el resto de la provincia –descontando obviamente el departamento General San Martín, tierra natal del candidato a gobernador-, al kirchnerismo le costó penetrar en la capital. Pero la cruzada fue más difícil puertas adentro del anillo de Circunvalación que puertas afuera. Basta ver la diferencia en la última elección legislativa nacional para comprobar este enunciado. En toda la provincia el Frente para la Victoria (FpV) obtuvo más de 15 puntos, mientras que en esta ciudad apenas superó la barrera de los doce.
Precisamente esta brecha es la que buscará achicar Accastello durante este último mes de campaña. Si las encuestas le arrojan un porcentaje superior al 20%, es atendible que también haya nóveles adhesiones capitalinas, que –lógicamente- requieren de otros cuidados para que el primer fin de semana de julio puedan ser cosechadas.
No obstante, algunos dirigentes expresaron sus temores ante la posibilidad de repetir los errores que se sucedieron durante las PASO del 2013. En aquella oportunidad, la performance de la exrectora Carolina Scotto dejó bastante disconforme al kirchnerismo. El cuarto lugar detrás del PRO fue un cachetazo que la Casa Rosada no estaba dispuesta recibir.
Incorporando nuevos socios –fundamentalmente en la capital-, el kirchnerismo replanteó su campaña y salió con mayor énfasis a recorrer las 14 seccionales del mayor ejido urbano de la provincia. Con anabólicos líquidos de la Nación, el FpV logró revertir su desempeño en octubre: remontó casi 5 puntos (de 10,87% pasó a 15,25) y desbancó al macrismo –y a su espada Héctor Baldassi- del podio, para quedarse con el tercer lugar a nivel provincial.
La mejora considerable en la capital –que no lo movió de la tabla de posiciones en esta jurisdicción pero sí le valió dos bancas en la cámara Baja- fue producto de un replanteo integral de la campaña. La incorporación del Surrbac y un grueso dirigentes territoriales rindió frutos. De profesar una campaña distante, el kirchnerismo apeló a sus artes peronistas -bajo la objeción de algunos puristas- para reformular su estrategia y mejorar los resultados.
Teniendo en cuenta esta experiencia, el último fin de semana el kirchnerismo doméstico sacó un nuevo GPS para reestructurar su trazado capitalino. Hasta el momento Accastello y su partenaire Cacho Buenaventura venían recorriendo las seccionales con caravanas y eventos menores, efectivos para los tiempos previos a la recta final, pero insuficientes para los últimos 30 días de campaña. Ahora debe profundizar su calado entre el electorado capitalino.
Las minifugas de dirigentes territoriales menores encendieron una luz de alarma en el comité de campaña. Unión por Córdoba tiene ansias de disputar la capital – no solo en las provinciales sino también en las municipales- y cualquier fisura o duda es más que aprovechable.
Accastello sabe que tiene que blindar la capital y reempadronar a aquellos dirigentes díscolos. Para esta tarea cuenta con dos alfiles de su plena confianza: Martin Gill y Nora Bedano. También supervisa esta labor Carlos “Charly” Juárez, mano derecha del secretario de Derecho Humanos de la Nación, Martín Fresneda. La Jauretche, la agrupación que comanda el primer candidato a legislador provincial tiene también un rol preponderante en esta misión.