Tope Kicillof traba paritaria docente universitaria

manuel belgrano dynEl último capítulo de la paritaria nacional docente quedó abierto. La reformulada propuesta que negociaron los dirigentes gremiales con el Ministerio de Educación de la Nación señala un nuevo hito en el calendario: el jueves de la semana que viene. El tope Kicillof y el Convenio Colectivo de Trabajo, los puntos que traban la negociación.
Vale tomar como indicador las palabras de la secretaria adjunta de Conadu, Verónica Betancourt, quien calificó de “insatisfactorio” el nuevo acercamiento de Educación luego de una extensa negociación ayer. No obstante, la dirigente afiliada a la central docente afín al gobierno nacional, reconoció avances considerables en los tramos y en el conflictivo artículo 42 del Convenio Colectivo de Trabajo.
El martes próximo esta central obrera decidirá su postura.
La renovada propuesta tiene tres puntos clave. En primer lugar la reformulación de los tramos. En lugar de dos cuotas en julio y octubre, los aumentos se computarían en junio y agosto: 17% y 10%, respectivamente.
El monto total es el otro eje de la discusión. Los docentes buscan alcanzar, al menos, el mismo trato que el resto de los gremios que negociaron su pauta salarial con el visado de la Casa Rosada: 27.4%.
El tercer punto es el artículo 42 del Convenio Colectivo de Trabajo. Educación observó este punto y su reformulación está en estudio.

Precisiones
Las intenciones iniciales de los docentes distaban mucho de la imposición que gestionó personalmente el ministro de Economía, Axel Kicillof. Las dos centrales preponderantes en la mese de negoción –Conadu y Conadu Histórica- aspiraban a un horizontes por encima del 30%. La primera de las centrales, 35%, mientras que la segunda, 40 %.
La discusión salarial estuvo atravesada por otro reclamo, quizás de mayor envergadura que el salarial. Los docentes pretendían la homologación del Convenio Colectivo de Trabajo. Su publicación fue un punto álgido durante la negoción que mantienen los educadores con Nación. Todo indica que el texto final ya se encuentra en Presidencia para su pronta rúbrica. Se trata de un reclamo vital y estructural. La voluntad del gobierno sobre este punto fue positiva.
No obstante, la Casa Rosada se encargó de descremar el convenio, sacarle la crema y la nata que le interesaba a los docentes. Desde la cartera educativa se propició la reforma del artículo 42 del convenio: Programa de Jerarquización de la Labor Docente, de reciente aprobación. Un texto ya acordado y que estipula aumentos fijos: incremento salarial para profesores universitarios de un 25 % en 5 años. El Gobierno pretende dar de baja esta cláusula y rediscutirla en una comisión, omitiendo el monto fijo.
Es cierto que el convenio colectivo puede considerarse un logro gremial de los docentes. De hecho así lo presentó Adiuc, a sus afiliados -mientras comienza el ensayo de la reelección de Pablo Carro al frente del gremio-, pero es insoslayable su vaciamiento. Vale recordar que la central cordobesa está alineada con Conadu.
El devenir de las negociaciones tiene su correlato directo en Córdoba. Los colegios preuniversitarios, alineados con Conadu Histórica ya mostraron su descontento con el decurso de la paritaria. En sintonía con la central opositora a la Nación la semana pasada, el Manuel Belgrano y el Monserrat realizaron jornadas de protesta. Nada garantiza que luego del jueves no haya nuevas medidas de fuerza .

Paritarias nacionales
La cinchada entre las confederaciones docentes y el Ministerio de Educación de la Nación tuvo varios rounds. De entrada auguraba una tensión mayor que en otros años. Se sabía que la Casa Rosada no quería dar el brazo a torcer. Había puesto un techo rígido a todos las paritarias.
Inclusive aquellas que se acordaron por fuera del esquema nacional, en discusiones tête a tête entre la patronal y el los trabajadores debieron volver a foja cero por instrucción de Balcarce 50. Los mercantiles fue uno de los sectores afectados por este límite. Finalmente obtuvieron un aumento del calibre porcentual que pretendía el gobierno, camuflado con dos incentivos compensatorio. Una vuelta de rosca para mantener el porcentaje sin generar trauman en el bolsillo de los asalariados.
Además sectores alineados con el gobierno, pero de mayor peso específico que los docentes también aceptaron los números del gobierno. La UOM, luego de amagar con un paro –una medida que hubiera apuntalada la movida que impulsa la liga de gremios transportistas para el 9 de junio- acordó su aumento salarial. El mismo porcentaje aceptó UPCN.