Oficialistas redoblan apuesta ambientalista en UNC

El rector Francisco Tamarit y el decano Diego Tatián, en la elección del primero.
El rector Francisco Tamarit y el decano Diego Tatián, en la elección del primero.

A menos de un año de concluir su mandato, Francisco Tamarit querría evitar que su rectorado sea recordado exclusivamente por los escándalos acontecidos en relación a temáticas ambientales. Aún cuando algunos referentes universitarios consideran que eso podría efectivamente suceder, por omisión en la mayoría de las áreas de su gestión, coinciden en que los equilibrios intentados por el Rector en dichos conflictos han erosionado profundamente su imagen.
Los reiterados pedidos a los Decanos de la UNC para que guarden silencio en torno a los conflictos planteados por los ecologistas parecen no ser efectivos. Pero esta vez, la lógica maniquea esbozada por el Rector en la última sesión del Consejo Superior ya no aplica. En esta oportunidad, no podrá alegar que es Marcelo Conrero, decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA), el que incita los debates sobre el tema. Por el contrario, la actividad surge de una de las facultades tildadas de “tamaritistas”.
La Facultad de Filosofía y Humanidades (FFyH), junto con la Cátedra Libre de Agroecología y Soberanía Alimentaria, presentarán en la UNC a Marie-Monique Robin, directora de cine y periodista de investigación francesa, reconocida en círculos verdes por su trilogía de películas El mundo según Monsanto, Nuestro veneno cotidiano y Las cosechas del futuro. En sus obras, Robin intenta mostrar los efectos negativos que acarrearían los avances en biotecnología implementados por Monsanto y empresas similares en productos para la industria agropecuaria.
Esto podría leerse como una reacción de los sectores más duros del progresismo oficialista al intento de la FCA de realizar una conferencia con José Miguel Mulet, científico español especializado en biotecnología. Sin embargo, dicha actividad nunca se concretó debido a las amenazas de muerte recibidas por el catedrático en relación a las opiniones que sostiene.
La FFyH, que se negó a apoyar una declaración de repudio a lo sufrido por Mulet a través de su Decano, Diego Tatián, y de su consiliaria docente, Flavia Dezzutto, vuelve a la carga con esta actividad para reivindicar el postulado progresista que reza “Monsanto mata”, con una panel de profesionales purista que evitará cualquier noción de debate sobre el tema
Tatián sería, hasta el momento, el único oficialista en exponer a sus allegados sus pretensiones de suceder a Tamarit en el cargo mayor de la UNC. Es así que estas acciones, con una definida línea ideológica, despiertan en Ciudad Universitaria sospechas de que podría solo tratarse de un intento de diferenciar su perfil del que caracteriza al actual rector.
El decano de Filosofía, quien perteneció al círculo más íntimo de la exrectora Carolina Scotto, tiene una gran ascendencia entre los sectores progres del oficialismo, pero su poco diálogo con universitarios ligados al peronismo cordobés podrían dificultarle los acuerdos necesarios para lograr una candidatura efectiva.
Por otra parte, la actividad es difundida por la FFyH en su sitio de internet con los logos de la agrupación kirchnerista La Bisagra. A menos de dos semanas de las elecciones de su claustro, el sector estudiantil del oficialismo parece intentar lavar su rostro con aguas de ecologismo.
Tras haber apoyado con su voto la resolución emitida en el Consejo Directivo de Ciencias Médicas para desestimar las conclusiones que un equipo extensionista habría obtenido en la localidad de Monte Maíz, ahora los jóvenes K optarían por enfundarse en el ropaje anti-Monsanto para intentar retener parte de su electorado de izquierda.
Es improbable que alguien se movilice para impedir que la señora Robin se exprese de acuerdo a sus convicciones, así como lo es que necesite presencia policial en el auditorio. Sin embargo, en esta oportunidad, sería el Rectorado quien vería sobre sí las consecuencias.
Al momento de optar por ser candidato al Rectorado, Tamarit se valió de dos perfiles distintos para conquistar al electorado. En su persona, cual Jano, el ahora Rector caracterizaba por un lado al cientificismo académico, valiéndose de su procendencia y campo profesional frente a los universitarios de las ciencias duras y aplicadas, y por otro a la intransigencia ideológica, dada su larga militancia en espacios progres de la UNC.
En pocos meses, la temática ambiental ha logrado desgastar ambos rostros del Rector. Tamarit evitó garantizar la realización de una actividad de divulgación científica, a pesar de su ensalzado academicismo, pero también se autodenominó “víctima” de los ambientalistas, a pesar de haber contado con el apoyo de algunos de ellos para llegar al Rectorado.
Una vez pasadas las elecciones estudiantiles y retomadas las sesiones del Consejo Superior, Tamarit podría verse obligado a sentar una sola posición en estas discusiones. Y, a pocos meses de enfrentar la Asamblea Universitaria buscando ser reelegido, deberá ser cuidadoso en la opción que tomará para alcanzar su objetivo.