Junta SOS de Triple Alianza: busca enderezar rumbo

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Por Marcos Duarte
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La convocatoria fue en la Casa Radical y reunió a lo más granado de la primera línea aliancista. Oscar Aguad y Hector Baldassi presidieron el acto en el salón principal. Por el radicalismo estuvo presente la plana mayor partidaria. Jorge Font, Javier Lafuente y Orlando Arduh oficiaron de anfitriones, acompañados por algunos de los candidatos a legisladores Rodrigo de Loredo y Silvina Leonelli. El vice intendente Marcelo Cossar y Olga Rista representaron al intendente Ramón Mestre.
La comitiva del Frente Cívico fue encabezada por el jefe de campaña de Juntos por Córdoba, Luis Juez secundado por su hermano Daniel, Ernesto Martínez y Juan Pablo Quinteros. La foto en la sede radical de los principales objetores de la gestión municipal fue resaltada por los dirigentes juecistas como un gesto de buena voluntad. Por último, el macrismo envió a Javier Pretto y la presidenta del PRO de la ciudad de Córdoba Soher El Sukaria.
Luego del trabajoso acuerdo que decantó en el binomio Aguad-Baldassi y del rompecabezas que significó el cierre de la lista de legisladores provinciales, la campaña de Juntos por Córdoba viene acumulando algunas turbulencias.
Primero vino el drenaje de dirigentes juecistas que, descontentos por no ser beneficiados en el reparto de candidaturas, decidieron dar el portazo para pasar a revistar en las huestes de Eduardo Accastello. Las actuales legisladoras Liliana Montero y Graciela Sanchez hoy figuran en las boletas de Córdoba Podemos, mientras el dirigente lucifuercista Santiago Clavijo hizo pública su adhesión a la postulación del villamariense.
El cierre de las listas legislativas también dejó heridos dentro de la UCR. El campanazo de alerta lo dio el comité departamental radical de Tercero Arriba, que hizo conocer un duro comunicado en el que rechazó la nominación como legislador departamental del macrista Daniel Lubatti y se declaró prescindente a nivel provincial. La relación del radicalismo de esa región con los estrategas provinciales viene deteriorándose a raíz de la disputa por la intendencia de Río Tercero donde el principal espacio opositor al intendente Martino es una alianza entre el Frente Cívico y el PRO. La postulación de un adversario directo como representante de la Triple Alianza fue mucho para la UCR local que reaccionó autoexcluyéndose de la campaña de Oscar Aguad.
A esta situación se le sumaron algunos pases de dirigentes radicales capitalinos a Unión por Córdoba. El equipo de Juan Schiaretti difundió el reclutamiento de referentes de segunda línea del centenario partido que incluso compartieron un acto con el candidato a gobernador justicialista. El peronismo logró una pieza mayor en esta suerte de cacería de dirigentes de la UCR sumando a Hipólito “Poli” Faustinelli (más información en página 5).
En el PRO también hubo movimientos. El desplazamiento de Emilio Monzó, quien hasta el momento era el principal operador de Mauricio Macri en Córdoba despertó preocupación en la dirigencia local. Este apartamiento significó una victoria del sector que lidera el ecuatoriano Jaime Durán Barba por sobre el “ala política” del macrismo. El publicista sostiene que las alianzas “desperfilan” al Jefe de Gobierno porteño y por lo tanto apuesta a un fortalecimiento de la imagen del candidato en desmedro de las articulaciones provinciales. Esta nueva orientación es observada con temor por la dirigencia cordobesa que, al no contar con estructura territorial propia, contaba con el apoyo nacional como su principal activo electoral. Si finalmente Macri opta por distanciarse de las campañas provinciales, el PRO local enfrentaría una situación de orfandad política.
Ante esta sucesión de cimbronazos, la dirección de la campaña aliancista resolvió dar una muestra de homogeneidad que reimpulse la campaña provincial. En principio, la presencia de las figuras más representativas del espacio en un plenario común pretende alejar los fantasmas de las discusiones internas.
Por otro lado, hubo repetidos llamados a reforzar el trabajo territorial. El compromiso a poner a disposición de los candidatos la estructura que poseen los partidos miembros de la Triple Alianza busca superar los reproches que brotaron desde sectores de la militancia por el estilo excesivamente “marketinero” la campaña.
La línea común que bajaron los oradores en el encuentro de ayer tuvo que ver con profundizar el trabajo “casa por casa”. Juecistas y radicales coincidieron en la necesidad de sostener el trabajo electoral callejero para generar entusiasmo en las bases. Casualmente, fue Francisco Venturini, politólogo invitado especialmente al cónclave, el que resumió mejor el espíritu de la asistencia cuando sostuvo que “no hay comunicación más eficaz que la suela de los zapatos”.