UEPC repite estrategia histórica: a dos puntas

3aEl gremialismo cordobés tiene la capacidad de desdoblar sus funciones. Estratégicos, los dirigentes procuran mantener la estabilidad en los sindicatos con una ingeniería en la que conviven acuerdos programáticos y cimientes ideológicos. La Uepc ha hecho un culto de este, tan difícil, métier, en el que ha logrado articular un acuerdo vital con El Panal y mantener su vocación de fe con la Casa Rosada.
La próxima elección será la tercera vez que los docentes pongan en juego esta estrategia. Fue en el 2007, el año en que Juan Schiaretti ganó la Gobernación, cuando la UEPC aceptó jugar un rol pragmático. Luego de que José Manuel de la Sota lo tentara en dos oportunidades sin éxito, el actual ministro de Educación, Walter Grahovac, finalmente respondió al llamado del oficialismo provincial con el arribo del actual diputado nacional a la máxima magistratura provincial.
La terminal ministerial generó beneficios mutuos. Los docentes lograron negociaciones a la medida de sus necesidades –acentuando los flancos más descuidados-, asumiendo las limitaciones presupuestarias; mientras que la Provincia logró garantizar cierta estabilidad en el sistema educativo. Contener la conflictividad gremial era el objetivo.
La sociedad estratégica se ha mantenido por ocho años, más allá de algunos inconvenientes. Todo indica que mantendrá. La participación del secretario general del gremio, Juan Monserrat, en el encuentro que Schiaretti compartió con la CGT Regional Córdoba, abona esta hipótesis.
No obstante este entendimiento directo le ha traído varios dolores a Monserrat, sobretodo en el último tiempo. Basta recordar los conflictos que se desataron a principio de año, cuando el oficialismo gremial presionó para que la asamblea docente aceptara el aumento salarial del 31,6% con el Panal. Por cierto, más beneficioso que el que promueve la Nación a todos los sectores: 27%.
El intempestivo cierre de la negociación dejó traumas entre los afiliados. Habrá que ver como decantan – si sanan o no- antes de las próximas elecciones. Hasta aquí el lado pragmático y sus consecuencias.
Vertiente kirchnerista
La cúpula de Uepc no ha disimulado nunca su identificación ideológica con la Casa Rosada. El crédito del kirchnerismo en el sector docente se remonta la gestión de Daniel Filmus al frente del Ministerio de Educación. Su labor compositiva del sistema educativo, que venía de un piso muy bajo, generó la sobrada aprobación de los sectores más embelesados por las Ciencias de la Educación. Vale destacar que las medidas durante ese período modificaron el status quo docente.
La génesis de la adhesión K radica entonces en estos cambios estructurales y pedagógicos. Ley de Financiamiento Educativo la madre de todas las medidas tomadas durante ese período.
La Uepc siempre supo sacar partido de esta relación con la Nación. En el 2009, en tiempos en que Néstor Kirchner digitaba personalmente los armados de las listas en cada distrito, Carmen Nebreda, recibió el galardón mayor.
La ex secretaria general de la Uepc fue ungida como primera candidata del Frente para la Victoria en el tramo de diputados. Y además se convirtió en el único escaño que consiguió la Casa Rosada de los 9 que se ponían en juego esa elección. Ya desde ese entonces Córdoba mostraba su resistencia al modelo nacional.
Un nuevo capítulo se abre ahora en la relación de los docentes y el kirchnerismo. Nuevamente Nebreda es favorita. Aunque ya no ostenta la ascendencia directa sobre el gremio, la ex diputada ocupa el cuarto puesto en la lista de legisladores provinciales de Córdoba Podemos, la fuerza que encabeza Eduardo Accastello.
Lanzado en su campaña provincial, el intendente de Villa María busca lograr el apoyo de sector gremial. Haciendo gala de su costado peronista, Accastello ya sumó un par de adhesiones: el Surrbac –el primer sindicato en demostrar sus devoción vertical K sin fisuras- y el sector opositor de la UTA. Hace unos días Alfredo “Chuchillo” Peñaloza se incorporó al kirchnerismo, y tan rápido como intentó posicionarse como precandidato a intendente, fue dado desautorizado.
Volviendo al vínculo emocional entre el kirchnerismo y la Uepc. Accastello busca aprovechar esta situación. En caso de alcanzar la Gobernación, el candidato de Córdoba Podemos prometió derogar el diferimiento semestral al pago de los jubilados (Ley 10.078). Ayer rubricó, en compañía de Martín Gill, su hombre de confianza, y bajo la mirada de Monserrat y otros dirigentes docentes, un acta compromiso para dar de baja en caso de asumir el ajuste previsional.
El documento es más que eso. Puede tomar como una forma de refrendar la fe kirchnerista de la cúpula docente, mientras conserva sus vínculos estratégicos con el peronismo provincial.