Ahora, De la Sota busca su clásico con Cristina

Por Daniel Zen
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0 ilustra berni cristina y de la sota futboleandoLos golpes verbales que se dieron el Ministro de Seguridad, Sergio Berni, y el Gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, completan una serie de elementos que dan cuenta de lo mucho que crispa al kirchnerismo el asunto de la seguridad y de lo mucho que necesita el mandatario local reeditar los contrapuntos con Nación, para meterse en la discusión de la sucesión en la Casa Rosada.
Los hechos más resonantes de la agenda mediática tuvieron que ver con ese tópico. Por ejemplo, el River-Boca por Copa Libertadores derivó de fracaso deportivo a escándalo gubernamental: el kirchnerismo pagó un costo político tras el incidente por quedar expuesto en cuanto responsable de la seguridad y es justamente lo que busca amenizar. Si bien son cualitativamente diferentes, hasta se puede decir que el grave caso de la muerte del fiscal Alberto Nisman y el trunco superclásico viene complicando a Nación. No es casual que la Jefa de Estado ordene la sobreexposición de Berni, un duro de su gobierno, trenzándose con todo lo que no huela a kichnerismo.
Y por eso también De la Sota, consciente de que las preferencias encuestadas del electorado priorizan la temática de la seguridad, apuntó durante estas últimas horas a eso. ¿Cómo? 1) Fomentando un River-Boca “pacífico” en Córdoba; 2) lanzando un plan de saturación policial y 3) fundamentalmente, avivando una encendida discusión con Berni frente las cámaras más vistas y preferidas por quienes están en desacuerdo por con el proyecto que hace doce años gobierna el país.
Entienden los asesores del gobernador que ante la diáspora de dirigentes que sufre Sergio Massa y el discurso paradisíaco light de Mauricio Macri, hay un hueco para cuestionar directamente el poder presidencial. Por eso visualizan este momento como una hora indicada para elevar el nivel de beligerancia y posicionarse nacionalmente, a los fines de captar adhesiones anti–K. Y eso conlleva naturalmente a la reedición de la confrontación de De la Sota con Cristina Fernández, que tuvo sus época más álgidas cuando el primero asumió su tercer mandato en Córdoba.
En este punto convienen recordar las denuncias de discriminación en la Coparticipación Federal o el interminable pleito que Córdoba tiene con Nación por las deudas previsionales, que se cuentan por miles de millones de pesos. Aquel ya olvidado concepto de “cordobesismo” acuñado por De la Sota allá por 2011 buscó, con aires de marketing, sintetizar la idea de la defensa de los intereses provinciales frente a las extorsiones y maltratos nacionales.
Y desde cierto punto de vista, el actual discurso delasotista de cara a su “sueño presidencial” retoma aquella idea federalista y retoma también la tenacidad crítica contra el kirchnerismo. Por supuesto que la diferencia radica en que ahora el público del mensaje no son los electores de esta provincia, sino los del país entero.

Candidatura y ballotage
A De la Sota no le queda mucho tiempo para despegar. Pero las desgracias políticas del ex intendente de Tigre y el rumor de que él podría bajarse de la pugna por la Casa Rosada y colgarse a la trifulca por la gobernación de Buenos Aires abren un camino para el cordobés. Además, los principales adversarios del kirchnerismo saben que ante el hipotético caso de que uno de ellos que llegue a un ballotage frente a Daniel Scioli, las chances de sentarse en el sillón de Rivadavia serán menos remotas.
Con un Macri descafeinado y un Massa debilitado, los delasotistas sueñan primero con lograr la candidatura, y luego, con una segunda vuelta. A eso apunta el plan que el líder del peronismo cordobés comenzó a desplegar. Y en rigor de verdad tuvo éxito: la confrontación con Berni fue altamente reproducida por los medios nacionales.