En la Argentina sólo crea empleo el sector público

2015-05-19_VACA_webEl aumento del empleo registrado durante el año pasado fue determinado por la incorporación de personal en el sector público, donde el incremento fue de 3,7% anual, mientras que el empleo privado sufrió una leve contracción, de 0,05%, según un informe de la consultora abeceb.com
El trabajo precisa además que el Estado incrementó su tamaño relativo en el mercado laboral pasando de representar 21% del empleo total en 2008 a 26% el año pasado. Exactamente lo inverso que sucedió en el sector privado donde, la industria redujo su participación del 26% hace 20 años al 20% en la actualidad.
“La tendencia es que a partir de 2008 la creación de empleos privado se desaceleró, y desde 2011 dejó de crecer debido al estancamiento de la actividad económica, la caída de la demanda y la falta de inversión. Entonces, el único sector que generó empleo fue el público”, explicó Dante Sica, director de abeceb y ex secretario de Industria.
Para este año, las perspectivas tampoco son alentadoras: “Mientras tengamos una economía paralizada, sin un avance de la inversión y del consumo, es difícil poder ver una recuperación del empleo privado. Y el principal problema es que este sector tiene una tasa de productividad mayor y genera incorporación de valor”, subrayó.
El economista destacó que Argentina tiene un gran desafío por delante: tiene que volver a crecer y para eso necesita que vuelvan a aparecer la inversión y el consumo: “Si la inversión no aparece no se va a generar empleos de calidad e inclusivos”.
A pesar de que el empleo es un factor preeminente de la política económica oficial, el año pasado, unas 2,26 millones de personas tuvieron problemas de empleo (desempleados más subempleados demandantes); es decir 266 mil más que el año anterior. Lo que sucedió en el mercado laboral es un espejo de la coyuntura económica: el incremento de la población económicamente activa y del subempleo demandante pueden atribuirse al efecto “trabajador adicional”.
Esto significa que en contextos de elevada inflación, la caída de los ingresos familiares obliga a buscar trabajo a miembros del grupo familiar que antes no lo hacían y a otros subempleados a procurar conseguir un trabajo adicional.
Este escenario comenzó a profundizarse en 2011 cuando las crecientes distorsiones ocasionadas por la política económica impactaron sobre el empleo privado. La restricción externa afectó en primer lugar a la construcción, ya que la administración del mercado cambiario y el surgimiento del dólar paralelo redujeron las transacciones inmobiliarias. Por otra parte, el esquema de control de importaciones se generalizó, golpeando a los sectores industriales a través de trabas al ingreso de insumos industriales, piezas y bienes de capital.
En síntesis, para abeceb.com el esquema económico actual determinó que el sector productor de bienes (sector transable expuesto a la competitividad) perdió 6,6 puntos de participación en el empleo total, mientras que por su parte, el Estado incrementó su tamaño relativo en el mercado laboral, pasando de representar 21% del empleo total en 2008 a 26% el año pasado.