CGT Regional ensaya adhesión indirecta a paro de transporte

josé pihenLa autonomía gremial es la premisa que mantiene unida a la CGT Regional Córdoba. Mientras las centrales nacionales tienen la potestad de comandar directivas a sus sucursales provinciales, la confederación local está sujeta a la decisión de las cúpulas con sede en Buenos Aires. Una consecuencia de la estructura vertical que caracteriza al sindicalismo argentino. En definitiva, los dirigentes cordobeses están atados de manos en pos de conservar la cohesión del grueso del movimiento obrero, la mayor virtud de la que puede hacer gala.

No obstante parece abrirse una ventana para sortear este obstáculo que impone la ingeniería piramidal. La huelga anunciada para el 9 de junio (posiblemente extensible al día siguiente) por la liga de gremios transportistas -el actor con mayor peso específico en este rubro-, está generando adhesiones de todo el arco sindical. La CGT que conduce Hugo Moyano, la central Azul y Blanca de Luis Barrionuevo y la CTA que encabeza Pablo Micheli ya anunciaron que se plegarán a la medida de fuerza.

Esta adhesión tendrá su correlato en Córdoba. Inclusive, augura tener mayor fuerza que la anterior huelga del 31 de marzo, cuando la medida de fuerza del sector irradió sobre casi toda la actividad económica. En este sentido, los gremios locales contarían con luz verde para participar del paro. Indirectamente, la CGT Regional Córdoba, por intermedio de la decisión de los gremios que la componen se plegará.

Anoche, la UOM logró cerrar la negociación salarial con el Gobierno (ver página 6). El acuerdo descomprimió la situación en el sector gremial afín al oficialismo. Resta evaluar cuáles serán sus consecuencias. Lo más lógico sería que la tentación de la central obrera cercana a la Casa Rosada de concurrir al paro del 9 de junio quede totalmente desactivada.



Preocupaciones locales

Amén del paro nacional, la central obrera cordobesa tiene otras prioridades domésticas. Sabe que su radio de acción se ubica dentro de los límites provinciales y es más entendible atender a esas preocupaciones que actuar en función agenda nacional, donde su grado de influencia se ve enormemente licuado.

Conservar la ascendencia local es su norte y por eso su enfoque se centra sobre las elecciones provinciales. El Movimiento Obrero Peronista, columna vertebral de esta CGT, está actuando en ese sentido. La semana pasada sus miembros refrendaron el vínculo estratégico con el oficialismo provincial.

El candidato de Unión por Córdoba, Juan Schiaretti prometió conservar el rango ministerial de Trabajo y a cambio recibió el respaldo de la Regional Córdoba en pleno, que ve en ese puesto su terminal natural en un futuro gabinete en el Panal, tal como ahora.

Encuentro con el gobernador

Pero el interés central del grueso del sindicalismo cordobés está puesto en su relación con José Manuel de la Sota, el verdadero depositario de la amistad con los gremios. Alineada bajo el lema de su candidatura presidencial, la CGT busca concretar un nuevo encuentro con el gobernador.

Durante su mandato, De la Sota procuró mantener un diálogo fluido con la dirigencia gremial, más allá de los desencuentros luego de la sanción del ajuste previsional. Hace unas semanas, el gobernador se reunión con el G6, el grupo que condensa al empresariado cordobés. Lo lógico sería –afirman los dirigentes- tener una reunión por estos días.

Altas fuentes sindicales confirmaron que esperan concretar el encuentro la próxima semana. A más tardar el miércoles, luego del plenario quincenal. Las gestiones la están llevando adelante el ministro de Comunicación, Jorge Lawson, por el lado del Gobierno, y José Pihen y Cacho Piña por el flanco gremial.

Puertas adentro del sindicalismo cordobés, la reunión tiene valor propio. Esgrimir contacto directo con El Panal es un incentivo para sumar voluntades gremiales. El ministerio de Trabajo, el canal de solución de los problemas.

Cuestionario

No obstante, hacia afuera, el encuentro también tiene cierto valor. La dirigencia cordobesa, que no goza de la exposición de su par nacional, pero si de una estima considerable de mesura, elaboró un cuestionario con sus preocupaciones dirigido a los presidenciables.

Las doce preguntas ya están en el despacho de De la Sota. Las respuestas llegarían la próxima semana. Mauricio Macri y Daniel Scioli también saben de este cuestionario que incluye temas como: Impuesto a la Ganancias, Modelo Sindical Argentino, entre otros.