UCR cede a PRO hasta la estética



Por Daniel Zen
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0 ilustra los q se vanY sí. ¿Quién mejor en el arte del parecer que el armado civil-comercial con fines políticos que gobierna la ciudad de Buenos Aires desde hace 8 años y que lideran los especialistas en marketing junto al candidato a CEO (Chief Executive Office) de la Nación, Mauricio Macri?
En las últimas horas se vieron las primeras puntas semánticas y piezas propagandísticas de la campaña a gobernador y claramente, la Unión Cívica Radical dejó el liderazgo mercadotécnico de la Triple Alianza en manos de quienes más saben de humo y vitreaux.
Por supuesto, el juecismo genético, parte de la entente a la que lo único que le interesa es la senaduría de Luis Juez y la silla de legislador de su hermano de Daniel Juez, pasó gustoso de aquel elevadísimo proyecto denominado “Huevos para cambiar la historia” donde los militantes vendían huevos de gallina para las legislativas nacionales del 2009, a la cool iconografía >PRO.
– Reestyling se llama eso – nos decía ayer un juecista aggiornado a las nuevas tendencias. Qué amplio.
Por su parte, como era de esperar, el candidato Oscar Aguad, el más macrista de todos los radicales o el más radical de todos los macristas, desde el inicio ya se muestra enteramente obediente con los cánones estéticos del líder porteño y de sus profesionales de la imagen (además tiene otras vocaciones displinarias, como la de apoyar a Horacio Rodríguez Larreta cuando la UCR en Capital Federal anima la candidatura de Martín Losteau).
Tal como “Mauricio y vos”, esa espontánea acción de contacto con el mundo real que Macri viene ejecutando desde hace un tiempito, “Oscar”, convenientemente filmado, fue a tocar el timbre de histriónicos vecinos de la tercera edad para sentar posición frente a la ley 10.087 del delasotismo (esa que dilata los aumentos a los jubilados 6 meses y corroe el poder adquisitivo de los pasivos en un contexto inflacionario). Le abrieron la puerta, se sentó en la mesa familiar e impostando la gestualidad de un hombre al que le gusta mucho hablar con la gente de los barrios, señaló que solucionaría el problema de sus interlocutores: justo, casualmente, ellos se andaban quejando del atraso en la jubilación y así fue como el candidato avisó que no solamente derogaría la normativa si gana, sino que también pediría al gobernador peronista que la hizo votar su anulación inmediata.
Los afiches callejeros y banners digitales también dieron cuentan del “arte visual PRO”. Todos los elementos gráficos replicaron las campañas y mensajes que, a fuerza de infinita repetición e inversión publicitaria (casi al mismísimo nivel, por ejemplo, de la parafernalia kirchnerista), ya evocan a Macri automáticamente.
Claro que la adopción radical del esteticismo macrista -con la pérdida de la centenaria identidad que eso conlleva- tiene una explicación menos artística. El verdadero motivo de la cesión de liderazgo de la UCR local a nivel imagen tiene motivos prácticos y que valen explicitarlos para hacer más claro el análisis: en todas las encuestas sobre el electorado de Córdoba, el ex presidente de Boca Juniors mide más para presidente que Aguad para gobernador. Para el radicalismo, asemejar el criterio mercadotécnico, entonces, no es sino trabajar en pos de un efecto tracción.

Otras cesiones
Pero la UCR no delegó apenas el liderazgo de la campaña de la Triple Alianza. De manera inimaginable tiempo atrás, la fuerza que conduce esta ciudad y que cuenta con una trayectoria histórica más que importante, cedió también la autonomía del armado de la lista, tanto, que ni siquiera fue elaborada en Córdoba.
El dueño de la lapicera escribió en Buenos Aires. Y escribió que el candidato a vicegobernador será suyo, que el candidato a viceintendente también y que ningún radical podrá soñar con ser electo senador nacional por Córdoba en 2015 (encabeza Luis Juez, secunda la ex ucedeísta Laura Rodríguez Machado).
Una más. Macri le dio la espalda a Ramón Mestre, quien necesitaba aunar la fecha de las municipales con las PASO nacionales (9 de agosto) para colgarse de sus fundillos y acercarse a la peronista Olga Riutort en capital, que viene con alguna ventaja según los sondeos. El jefe de Gobierno porteño entendió que el intendente local y aspirante a continuar restaba a los fines de su sueño de llegar a la Casa Rosada. Entonces le bajó la idea de un plumazo.
La colonización PRO de la Triple Alianza, como se observa, es un hecho. Primero se concretó la etapa política, ahora, la etapa icónica. La que más naturalmente le sale al macrismo.