Molestos con UPC por exclusión, massistas esperan listas nacionales

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En noviembre pasado, Sergio Massa presentó su Frente Renovador en Córdoba, con Riutort y Garetto.


La difusión de los candidatos oficializados que competiran para entrar a la Legislatura por cada alianza, provocó todo tipo de reacciones dentro de cada conglomerado electoral. En este caso, las reacciones de molestia llegaron desde la triple entente massista de Córdoba, conformada por el Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), el Movimiento de Acción Vecinal (MAV) y Primero la Gente (PLG), que quedaron relegados de las listas provinciales de Unión por Córdoba (UPC).
Estos tres partidos, que conforman la franquicia local del Frente Renovador (FR), habían oficializado su participación en la alianza oficialista UPC, en el marco del acuerdo entre los precandidatos presidenciales José Manuel De la Sota y Sergio Massa. Sin embargo, a ninguno de sus integrantes se le concedió la posibilidad de participar en la lista de legisladores, ni en el tramo de distrito único ni en represantación de un departamento.
Durante el año pasado, el tigrense buscó construir en Córdoba una plataforma que le permitiese acortar distancias con el aparato que tenían tanto José Manuel De la Sota desde Unión por Córdoba, como el kirchnerismo con su formato de tribus descentralizadas pero con presencia.
Además de los tres partidos que se integraron electoralmente a UPC, Massa logró sumar a su estructura cordobesa al dirigente agropecuario Carlos Garetto, expresidente de Coninagro y reconocido protagonista de la lucha del campo por la derogación de la Resolución 125, y a dirigentes del interior ligados a Valores para mi País, partido porteño referenciado en la exdiputada Cynthia Hotton, guerrera declarada contra nuevos derechos civiles como el matrimonio igualitario y la identidad de género.
Sin embargo, la perla de su armado cordobés fue la incorporación de la candidata a intendente Olga Riutort, quien utilizó la movida para diferenciarse del PJ Córdoba, alineado tras la candidatura nacional de De la Sota. En noviembre pasado, con un acto en el auditorio de Ciencias Exactas de la UNC, Massa presentó el FR cordobés e hizo gala de sus aliados locales.
Este panorama sufrió un giro de 180° cuando De la Sota y Massa anunciaron la conformación de Unidos por una Nueva Argentina (UNA), coalición dentro de la cual competirán en por la candidatura presidencial. A partir de allí, los dirigentes pasaron de una estrategia de combate a una de complementarse.
Este cambio tocó de lleno al conglomerado massista en Córdoba, ya que para ese entonces UPC ya había practicamente sellado su lista de legisladores, y se intuía que sería dificil modificarla en caso de una confluencia. Además, se eliminaría la posibilidad de visibilizar al FR como espacio autónomo, de cara a las PASO del 9 de agosto.
Por esto, los partidos miembros evaluaron por semanas la posibilidad de apoyar a Juan Schiaretti a la Gobernación, tal como su jefe Massa, pero presentando una lista de legisladores propia que les permitiese tanto visibilizarse como asegurarse algunas bancas en la Unicameral.
Sin embargo, los paupérrimos resultados conseguidos por el sello FR en otros distritos, como Santa Fe y Capital Federal, empujaron a los operadores nacionales a forzar la participación de los tres partidos en UPC.
Hasta el sábado mismo duraron las negociaciones para conseguir que al menos uno de los primeros 20 candidatos por distrito único fuese del FR, puesto para el que sonaban tanto Garetto como el exlegislador Kasem Dandach, del MAV, y Paula Allub, directora de la Escuela de Gobierno massista y dirigente de PLG.
Sin embargo, en un momento de debilidad de Massa por la pérdida de dirigentes de peso en el conurbano bonaerense, pudo más la solidez del encastre delasotista-schiarettista y los renovadores tendran que seguir esperando para llevar a sus dirigentes al cuarto oscuro.
Por estos días, los “cordobeses con Massa”, como prefieren ser llamados, se relamen las heridas pensando en que su compensación podría llegar en las listas nacionales. Ni De la Sota ni Massa han dado aún señales con respecto a si llevarán a las PASO una misma lista de diputados y senadores, o si competirán también en dichos tramos, aprovechando el sistema de internas.
En ambos casos, los renovadores se saben con desventaja, sea en votos o en rosca, ya que por primera vez en muchos años el PJ cordobés contará con la posibilidad de pegar su lista a un candidato presidencial competitivo, sentándose nuevamente en la mesa del poder nacional, lo que entusiasma a muchos dirigentes peronistas. Pero a pesar de ello, confían en que Massa pueda esgrimir un poco más de autoridad y “meter” a algunos de ellos en gratitud por su lealtad.