Candidatos van por voto de jubilados y estatales: prometen anular reforma previsional

aguadEn un contexto administrativo donde la abultadísima deuda de la Nación con Córdoba por la Caja de Jubilaciones limitaba al extremo la posibilidad de sostener el pesado gasto público de Provincia, de nutrir los planes destinados a las clases menos pudientes (Ej.: BEG) y de desarrollar obra pública, la administración delasotista optó por financiarse con la Tasa Vial, los aportes de los agentes activos financiando a los pasivos (ley 10.078) y la estatización de la híper rentable empresa de peajes Camino de las Sierras, entre otras cosas. Se esté de acuerdo o no, la realidad fue esa: un problema político entre niveles del Estado que terminó generando un kit de medidas antipopulares financiadas por la población local.
Ahora, gane quien gane en las elecciones del 5 de julio, la situación real, es decir, económica sería diferente. Es probable que la buena relación de los principales candidatos a gobernador con los aspirantes presidenciables con mayores posibilidades de victoria cambie. Schiaretti y Aguad no están enfrentados abierta e irrecuperablemente ni con Mauricio Macri, ni con Sergio Massa, ni con Daniel Scioli, como sí lo están ahora De la Sota y Cristina Fernández. Diferencias claramente hay, pero no antagonismos como plantea la política de dualidades K.
Eso probablemente implique en el futuro que las arcas provinciales estén menos famélicas. Y como los contendientes locales saben de eso – e inclusive no descartan un fallo favorable de la Corte Suprema en el pleito por la Caja – ya empiezan a hacer campaña con ribetes demagógicos. La fiesta de las promesas que pagan los más pobres para financiar a los que, por lo menos, tienen trabajo.
Ayer, por ejemplo, el kirchnerista Eduardo Accastello, desde atrás, comenzó la escalada populista: pidió a sus adversarios que firmen junto con él un acuerdo para que quien gane no solamente derogue la ley 10.078 sino también para que se anule la Tasa Vial.
“Desafío a los otros candidatos a gobernador a firmar un acta para derogar la 10.078 y la tasa vial. Mañana yo voy a firmar un acta compromiso con los gremios”, dijo ampuloso frente a los medios.
No es casual el momento. El miércoles, la mayoría de los gremios lograron con las estruendosas y nutridas marchas poner en agenda la queja sobre la norma que retrasa por seis meses el aumento a los jubilados provinciales. La movida claramente no era un reclamo para De la Sota -el mentor de la ley- sino para el próximo gobernador. Por eso, Schiaretti, reaccionó con reflejos por la tarde, al salir de un encuentro con industriales y dijo que será él, si gana, quien dé marcha atrás con la 10.078 (ante esto, como señalamos, Accastello tuvo que ir más allá).
Por supuesto que para no quedar mal con De la Sota, el diputado del PJ cordobés aclaró que es el maltrato del kirchnerismo para con Córdoba el que obligo al gobernador a instaurar semejante normativa, pero – señaló- que como él goza de mejor relación con los candidatos a presidente, podría conseguir fondos y facilitarle las cosas a Osvaldo Giordano, el administrador de los aportes previsionales cordobeses, consiguiendo fondos.
Aguad todavía no se expresó. Pero, ¿qué va a decir? Máxime arrancando atrás de Unión pro Córdoba en las encuestas. Aparte la bancada de la UCR, en su momento, votó en contra tanto de la Tasa Vial como de la ley 10.078.
Queda algún análisis para cortar en el futuro. Los jubilados del Estado en Córdoba serán unos 90 mil, más o menos. ¿Qué harán el resto de los electores, es decir, unos 2 millones de votantes más? ¿Elegirán en el cuarto oscuro las propuestas populistas entendiendo que de Rentas Generales saldrá el dinero para que los empleados públicos pasivos tengan su aumento en tiempo forma? ¿Realmente entenderán que esa plata sale de lo que ellos aportan?
Queda la esperanza de que para ganar, los candidatos no se “ceben” con promesas que después sometan a los cordobeses que no son empleados públicos.