SEP aceptaría diferir concursos para el 70% de los contratados

Por Juan Pablo Carranza
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KD9L5514A diferencia de lo que sucede a nivel municipal, la relación entre la Provincia y sus trabajadores no es tan caótica. La semana pasada, el SEP encendió su luz de alerta en reclamo por los 5.000 contratados que se desempeñan en la administración estatal y ayer ya consiguió concretar una porción de su demanda: 30%. Desde el Panal comenzaron a desandar el camino burocrático para el llamado a concurso de 1.500 puestos. Ese era el punto que pretendía lograr de mínima el sindicato que conduce José Pihen. El 70% deberá esperar hasta la próxima gestión o aguardar a que el clima electoral se despeje.
Luego de un par de jornadas de huelga, que incluyen asambleas y movilizaciones al Complejo Pablo Pizzurno –donde se encuentra la mayor porción de los trabajadores afectados-, el Ministerio de Gestión Pública tomó nota de la situación y comenzó a emitir los decretos de convocatoria a concurso. Los detalles se publicarán en los próximo días.
No es posible dejar de lado que el reclamo se encendió a días del comienzo de la campaña por la Gobernación. Un condimento extra para presionar a la Provincia, que se había comprometido a concursar los cargos a partir de 31 de marzo como parte del acuerdo paritario anual.
Es lógico que Pihen haya tenido sentido de la oportunidad en el reclamo, consciente posiblemente de que ya estaba lista la carpeta del llamado a concurso en los principales despachos de la Casa Espejada. Es atendible que un dirigente de su calibre, nuevamente candidato a legislador por Unión por Córdoba, de amplia relación con El Panal, haya tenido indicios de esta decisión.
El gremio encausó el reclamo dentro de los márgenes aceptables -para estos tiempos electorales- sin siquiera complicar el pacto gremial que liga a la CGT Regional Córdoba –conducida por Pihen- con el oficialismo provincial. En definitiva, logró desdoblar hábilmente las demandas laborales del alineamiento político. Cintura, y años al frente del gremio.
Los primeros 1.500 concursos se llevarán a cado durante esta gestión. Pero la pregunta cae sobre el resto de los trabajadores precarizados. El SEP logró que la primera cuota la cumpla la administración actual; la segunda, recaería sobre el próximo gobernador. El gremio conoce, obviamente, de los tiempos administrativos. La última convocatoria se había producido durante la gestión de Juan Schiaretti
A los 3.500 trabajadores que continuarán bajo las categorías grises: contratados, monotributistas, voluntarios, y becarios hay que agregarles otros 3.000 trabajadores que están por fuera de esa esfera. Es cierto que hay poco tiempo real para poner en marcha el llamado a concurso para la totalidad de los empleados, pero también es cierto que se trata de una demanda que acumula varios años.
No obstante, el gremio, que ayer hizo llegar su pedido a la Legislatura, mantendrá el reclamo, pero –lógicamente- bajará los decibeles. El SEP le acercó a la Unicameral su propuesta para el pase a planta de la totalidad de los trabajadores precarizados. Una iniciativa que en principio parece inviable. De todas maneras, el requerimiento primero -el llamado a concurso de los 1.500 cargos- calmó la efervescencia gremial. Todo parece indicar que se desactivarán las protestas.
Vale apuntar también que el sábado Unión por Córdoba lanzará en un acto en el Gigante de Alberdi la candidatura de Juan Schiaretti. Empañar la campaña con reclamos gremiales no sería un punto considerable.
El lunes, durante la visita de Schiaretti a la sede histórica de la CGT, los dirigentes se quedaron conformes con los anuncios que realizó el candidato a gobernador oficialista. El exmandatario afirmó que en caso de regresar al Panal mantendría a Trabajo con el rango de Ministerio. No obstante al SEP le interesó también un punto particular: la promesa de erradicar el trabajo precario de la administración pública provincial.