Paritarias de universitarios, bajo extorsión de Kicillof

0 ilustra kiciloff y la maquina de hacer chorizoEl Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni cumplió al pie de la letra las directivas de Axel Kicillof. En reunión con las federaciones nacionales que reúnen a las entidades gremiales docentes se mantuvo firme en la propuesta realizada la semana anterior que ya había sido rechazada por los paritarios docentes.
El gobierno reanudo el diálogo paritario con el mismo ofrecimiento de partida: 22% anual en dos cuotas de 12% y 10%. Esto ya había sido rechazado por la totalidad de los representantes gremiales en la primera reunión, por lo que el gesto fue interpretado como una demostración de fuerza del Gobierno en el sentido de las directivas emanadas de la cartera de Economía: ponerles techo a las negociaciones paritarias. El ministro Kicillof parece haber olvidado su rol de académico universitario neomarxista para situarse como el principal dique de contención de las exigencias laborales.
Sumado a este “desplante”, el ministro dejó claro que el Ejecutivo Nacional no publicará el recientemente firmado Convenio Colectivo de Trabajo en el Boletín Oficial si no se modifica el artículo 42 del mismo, que establece un “complemento salarial a todas las categorías y dedicaciones, remunerativo y modificable del 25%, en el marco de los acuerdos que ambas partes se comprometen a impulsar. El mismo se abonará en forma gradual, incorporándose al sueldo básico en etapas consecutivas, anuales y acumulativas, entre el 2014 y 2019”.
De no publicarse, el Convenio Colectivo, que festejado repetidamente por el sector oficialista del sindicalismo universitario, no podría aplicarse efectivamente. Esto implica un golpe político para las conducciones gremiales kirchneristas, en especial las enroladas en CONADU.
Los opositores enrolados en CONADU Histórica reaccionaron rápidamente. La federación enrolada en la CTA que conduce Pablo Micelli rechazó cualquier intento de modificar el texto del Convenio Colectivo de Trabajo ratificado por todas las partes en agosto de 2014 y reiteraron la necesidad de urgente publicación del Convenio y el 40% de aumento salarial para todas las categorías y dedicaciones. La CONADU Histórica realizó medidas de fuerza y se esperan acciones de protesta en distintas dependencias universitarias del país.
Al mismo tiempo, llamaron “a toda la docencia universitaria y preuniversitaria a debatir en asambleas acerca de este nuevo escenario planteado por el Gobierno Nacional” y anunciaron la realización de un congreso extraordinario el sábado 16.
ADIUC, el gremio de base que reúne a los docentes universitarios cordobeses, forma parte de la CONADU más cercana al kirchnerismo. La actitud de sus dirigentes fue mucho más moderada. Su secretario general, Pedro Sanllorenti, aseguró que las negociaciones se encuentran “trabadas” en la “interpretación de algunos aspectos puntuales del Convenio”, al mismo tiempo que manifestó su confianza en que el gobierno nacional revea su postura para la próxima reunión.
Si bien Pablo Carro,secretario general de ADIUC, es un reconocido kirchnerista, el grado de conflictividad va in crescendo en la Universidad Nacional de Córdoba. La estrategia de los sectores “duros” del activismo docente local tuvo impacto en días pasados cuando las asambleas llevadas a cabo por los docentes de los colegios preuniversitarios Manuel Belgrano y Monserrat decidieron realizar una medida de fuerza en paralelo con la convocatoria de la federación opositora.
Es por esto que no se descarta que puedan realizarse nuevas medidas de fuerza en la UNC. En pocos días se cumple un año y medio de la última negociación salarial del sector. Teniendo en cuenta que en ese período de tiempo se produjeron los índices inflacionarios más altos de los últimos tiempos, es obvio que la efervescencia gremial comience a desbordar a la conducción gremial “dialoguista” de ADIUC.
En el día de hoy está previsto un reinicio de las conversaciones pero el clima parece caldearse. Los sectores más lejanos a la política del gobierno ya han lanzado medidas concretar y se espera el anuncio de un plan de lucha. Los dirigentes más cercanos al kirchnerismo pierden margen de negociación y, de mantenerse el gobierno en esta postura, deberán acoplarse.