UNC: FUNAM descalifica estudio de Médicas en Monte Maíz

raúl montenegro 001Luego de meses de tranquilidad política, ésta parece haberse esfumado de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), con la misma rapidez con que los docentes limpian sus pizarrones. Varios frentes de conflicto se han abierto para las autoridades de la UNC, todos ellos relacionados en cuanto a la temática de sus objetos: la defensa del medioambiente. A causa de esto, distintas organizaciones de la sociedad civil han comenzado a posicionarse,  desde sus distintos perfiles, con respecto a los hechos que acontecen en la UNC.Por un lado, la Universidad se ha visto envuelta en un escándalo en relación a un proyecto de extensión realizado por profesionales de la Facultad de Ciencias Médicas (FCM) en Monte Maíz que pretendía llevar adelante un diagnóstico de salud pública en dicha localidad. El mismo incluyó un censo epidemiológico, consistente en el relevamiento de datos sobre la salud de los vecinos, para determinar qué grado de daño provoca la cercanía a campos donde se utilizan agroquímicos con asiduidad.
Luego de desarrollar las actividades previstas durante cinco días, los responsables del proyecto difundieron en la comunidad conclusiones preliminares de su estudio, estableciendo vínculos directos entre padecimientos como el cancer con el contacto con los productos químicos utilizados en los campos aledaños. Estas afirmaciones alarmaron a los lugareños y comenzaron a difundirse por los medios de comunicación.
A causa de la gran difusión que recibieron las conclusiones, usualmente presentadas como resultados científicos y sustentadas por el sello institucional de la UNC, el Consejo Directivo de la FCM se vio obligado a expedir una resolución en la que expresa con claridad que el proyecto se había planteado como una herramienta para que los estudiantes que participaran aprendiesen realizando el mismo, y no como una investigación científica. Además, describe falencias metodológicas y procedimentales, por las cuales descarta el valor de las conclusiones.
Esto fue recogido por el decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA), Marcelo Conrero, quien presentó ante el Consejo Superior un pedido de investigación sumaria sobre el pediatra Medardo Ávila Vázquez. El médico, quien era el responsable a cargo del proyecto, es reconocido por los grupos ambientalistas por ser el coordinador de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados y haber llevado adelante investigaciones relacionadas a causas ambientales de alto impacto mediático.
El pedido de Conrero despertó la ira de los ambientalistas, quienes organizaron una protesta en el Consejo Superior para evitar el tratamiento del sumario en la sesión de la semana pasada. El rector Tamarit se vio obligado a consensuar un “pacto de silencio” previo con el resto de los consiliarios, pidiéndoles que se abstuviesen de comentar o expresarse sobre la manifestación que tomaría lugar.
Sin embargo, los ambientalistas lograron su objetivo y el expediente ni siquiera figuró en los temarios del día.
A pesar de ello, el estudio realizado en Monte Maíz continúa teniendo repercusiones en la Universidad. En las últimas semanas, el proceder de Ávila Vázquez y su equipo habría sido objeto de debate entre investigadores de distintas facultades, quienes estarían preocupados por la pérdida de credibilidad que podrían sufrir sus investigaciones.
Trascendió en estos días un texto atribuido al titular de la Fundación para la Defensa del Ambiente (FUNAM), el reconocido investigador Raúl Montenegro, en el que les propondría a sus colegas del Instituto Superior de Estudios Ambientales (ISEA) de la UNC discutir sobre el cuestionado proyecto.
En el mismo, se describen objeciones sobre la metodología utilizada por el equipo de Ciencias Médicas, esgrimiendo que se trató de un trabajo desordenado que obvió pasos fundamentales, como la identificación de otras fuentes de contaminación a las que podrían encontrarse expuestos los habitantes de Monte Maíz.
Además, se cuestiona la falta de apego a la normativa vigente en materia de bioética, ya que el proyecto no fue puesto a consideración de ningún Comité que pudiese realizar observaciones tendientes a lograr un óptimo tratamiento de los pacientes objeto del estudio.
Finalmente, el ganador del Premio Nobel Alternativo llamaría a sus colegas a estudiar con seriedad el trabajo de Ávila Vázquez, para poder garantizar un debate a la altura de las circunstancias. En el texto, se mencionan además anteriores estudios realizados por el pediatra que también fueron cuestionados con anterioridad por razones similares.
Por otra parte, el empresariado cordobés, nucleado en la Unión Industrial de Córdoba, se expresó el pasado lunes a través de un comunicado sobre otro de los conflictos que ha tomado lugar en la UNC: la amenaza de muerte recibida por el científico José Miguel Mulet, por la que no se presentó en la conferencia programada en la Sala de las Américas.
Estas declaraciones de entidades de la sociedad civil toman especial relevancia ante el silencio absoluto que mantiene el máximo responsable de la política académica de la UNC, el rector Francisco Tamarit, quien ha evitado pronunciarse sobre estos conflictos, en una actitud que ha levantado críticas de referentes universitarios.
En esta línea, los consiliarios debatieron ayer en la comisión del Consejo Superior la posibilidad de emitir un comunidado como máximo órgano de gobierno permanente de la UNC en su próxima sesión en el cual se condenen los hechos de violencia suscitados y se llame a la defensa de la libertad de cátedra.