Inscripción de alianzas despeja escenario electoral

candidatosA menos de sesenta días de la elección de gobernador, concluyó el plazo para que los partidos provinciales inscribiesen su participación dentro de alianzas ante la Justicia Electoral.
Con esto, el escenario electoral de la provincia de Córdoba dio un paso importante en su proceso de conformación definitiva. Si bien resta conocer qué partidos presentarán fórmula para la Gobernación de manera independiente, los seis bloques principales quedaron oficialmente reconocidos.

Pacto de Palermo, alla cordobesa
En cuanto a la oficialista Unión por Córdoba (UPC), quedó sellada la versión provincial del Pacto de Palermo, entre el delasotismo y el massismo. Durante semanas, el comando nacional del Frente Renovador sopesó la posibilidad de inscribirse como alianza para presentar lista de legisladores por distrito único, evitando postular candidato a gobernador en el marco del apoyo brindado por Massa a la dupla Schiaretti-Llaryora.
Entre los argumentos que se esgrimían a favor de la inscripción del Frente Renovador (FR), se encontraba la seria posibilidad de lograr ingresar a la Legislatura cordobesa por derecho propio. Esta proyección era vista con buenos ojos particularmente por los dirigentes massistas locales, conocedores de las serias dificultades que podrían existir para modificar lo que describen como un perfecto encaje existente en la lista provisoria que UPC elaboró hace algunas semanas.
Sin embargo, luego de evaluar el pobre desempeño que los candidatos massistas tuvieron en Santa Fé y Capital Federal, los apoderados del FR optaron por priorizar la imagen nacional del tigrense y evitar resultados paupérrimos a casi un mes de las PASO nacionales.
Ahora, resta conocer si UPC mantendrá el esquema de legisladores que venía barajando o si priorizará la contención de los aliados massistas y permitirá incorporar algunos dirigentes de los partidos del FR (Primero la Gente, Movimiento de Acción Vecinal y Movimiento de Integración y Desarrollo).

Triple Alianza, con nuevo socio
Los principales partidos de la oposición cordobesa (Unión Cívica Radical, PRO y Frente Cívico) habían anunciado ya su integración como coalición hace dos semanas. Restaba solo resolver la posible incorporación de fuerzas menores relacionadas a los tres socios mayores de Juntos por Córdoba (JPC); principalmente la Unión de Centro Democrático (UCEDE) y la Coalición Cívica (CC).
Motivada por los fuertes lazos que unen a sus dirigentes con el PRO, solo la UCEDE llegó a un acuerdo con el resto de las fuerzas antes del plazo perentorio. En cuanto a la CC, sus apoderados no inscribieron al partido como parte de alguna alianza, por lo que solo le resta la opción de presentar candidatos de manera autónoma.
A razón de esto, el frente JPC mantendría el reparto de cargos acordado por sus tres miembros fundantes, al que llegaron luego de tensas negociaciones que les tomaron varias semanas resolver.

Kirchnerismo cordobés, unido y organizado
Los partidos y agrupaciones cordobeses alineados con el gobierno nacional se han caracterizado por desenvolverse en el campo político como un ecléctico conjunto de tribus independientes, unidas ocasionalmente por alguna causa mayor.
Fue así como, en la anterior elección a gobernador, se presentaron tres candidaturas distintas que reclamaban para sí el apoyo del “proyecto nacional y popular”. Ante las prácticamente inexistentes posibilidades de que una de ellas triunfase, la presidente Cristina Kirchner optó en ese momento por evitar expresarse sobre la contienda.
En esta ocasión, tal como sucedió en la última elección de diputados detrás de la renunciante diputada Carolina Scotto, el kirchnerismo cordobés se alineó tras el villamariense Eduardo Accastello en el frente Córdoba Podemos.
Además de la variopinta representación kirchnerista, se destacó la incorporación del partido Es Posible. Esta agrupación, que se referencia nacionalmente con los hermanos Rodríguez Saá, decidió ingresar a la coalición K en lo que fue interpretado como un gesto dirigido a la entente De la Sota – Massa. Con esto, Adolfo Rodríguez Saá pretendería forzar su invitación a formar parte de Unidos por una Nueva Argentina, la coalición en la que los otros dos aspirantes a la presidencia dirimirán la candidatura del espacio peronista opositor.



Herederos del FAP
Otra de las coaliciones inscriptas ayer fue el Frente Progresista y Popular (FPP). Esta alianza está conformada principalmente por partidos que, bajo el paraguas del nacional Frente Amplio Progresista, fueron aliados provinciales de Luis Juez y su Frente Cívico (FC).
A medida que el proceso de negociación entre el FC y el PRO avanzaba, el Partido Socialista, GEN y Libres del Sur decidieron desmarcarse de él por “incompatibilidad ideológica”. La conformación de Juntos por Córdoba terminó de liquidar la relación con los juecistas, y obligó a estos partidos a abroquelarse en una versión local del frente que postula a Margarita Stolbizer a la Presidencia.
El FPP logró también incorporar a Unidad Popular, partido referenciado a nivel nacional en el sindicalista bonaerense Victor De Gennaro.

La izquierda, con dos propuestas
Los principales partidos de la izquierda cordobesa conformaron ayer dos coaliciones distintas: el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores – Nueva Izquierda (MST).
La opción del FIT estará conformada por candidatos del Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas y la Izquierda Socialista. Esta alianza intentará aprovechar el impulso recibido en todo el país en la elección legislativa del 2013 para lograr multiplicar su banca de la Legislatura.
En cuanto al MST, utilizará la incorporación de referentes sociales extrapartidarios con los que se ha relacionado en distintas luchas populares, para intentar ingresar al Poder Legislativo provincial.