Cúpula tamaritista de ADIUC, desbordada por reclamo salarial en UNC

2015-05-04_TAMARIT_CARRO_webTodos los sectores del libanizado mapa sindical de los docentes universitarios coincidieron en rechazar la propuesta se incremento salarial hecha por el Ejecutivo nacional la semana pasada. El Ministerio de Educación de la Nación ofreció un magro incremento de 22% anual a pagarse en dos cuotas, la primera sería un 12% a partir del 1° de junio, mientras que el 10% restante se abonará “durante el segundo semestre” pero con “fecha a definir”.
Tanto la Conadu, como la Conadu Histórica y la Fagdut (docentes de la UTN) rechazaron de plano la oferta gubernamental, que está muy lejos de la “mejora sustancial” que reclamaron las centrales sindicales docentes. El porcentaje se encuentra muy por debajo de la inflación real y resulta muy difícil de presentar ante las bases docentes de las Universidades Nacionales.
La conducción de la Conadu, que se encuentra alineada con el kirchnerismo y se encuadra en la Central de Trabajadores Argentinos encabezada por el oficialista Hugo Yasky, había solicitado un 35% de aumento al comienzo de las negociaciones. Por su parte, la Conadu Histórica había pedido un 40% de actualización, esta federación es parte de la CTA opositora que lidera Pablo Micceli y ya realizó una medida de fuerza durante las conversaciones.
Tras dos días de reunión, representantes de 21 universidades nacionales agrupados en la CONADU oficialista, definieron endurecer su postura ante la oferta del gobierno y exigir una mejora mayor. “Surge del debate con las bases una gran preocupación por la falta de compromiso del Ministerio con el ámbito de la paritaria, actitud que no se corresponde con la voluntad constructiva que la Federación ha tenido durante los últimos años ni con la propia historia de la negociación por parte del Ministerio”, afirmó el Secretario General, Pedro Sanllorenti.
Evidentemente, los sectores sindicales afines al kirchnerismo temen quedar expuestos aceptando una oferta tan escuálida. De hecho, la Conadu Histórica se apresuró a convocar para los días miércoles 6 y jueves 7 de mayo a una “jornada nacional de lucha y protesta con paros, movilizaciones, clases públicas, volanteadas, radio abierta y demás acciones de visibilización del descontento de la docencia en todas las universidades del país integrantes de Conadu Histórica, invitando a todos los gremios en lucha a sumarse a la medida”. El objetivo de la dirigencia gremial más combativa es profundizar el plan de lucha generando adhesión en los gremios de base de la Conadu oficialista.
La estrategia de los sectores duros parece haber tenido impacto en la Universidad Nacional de Córdoba. Las asambleas llevadas a cabo por los docentes de los colegios preuniversitarios Manuel Belgrano y Monserrat decidieron realizar una medida de fuerza en paralelo con la convocatoria de la federación opositora.
La decisión de los docentes de los colegios dependientes de la UNC es un claro desafío a la conducción del ADIUC, que se encuentra alineado con la Conadu más cercana al Gobierno. Pablo Carro, secretario general del gremio, es un ultra-kirchnerista que logró ganar las elecciones con un evidente apoyo del rector Francisco Tamarit. Incluso basó su campaña en la firma de la versión local del Convenio Colectivo con las autoridades del Rectorado.
Aquel presente que el rector Tamarit ofreciera a su protegido con el objetivo de controlar el sindicato docente no parece haber tenido el resultado esperado. Además de la medida de fuerza anunciada, el miércoles se concretará una movilización hacia el rectorado de la Universidad Nacional de Córdoba en reclamo de mejoras salariales.
Por otra parte, el Convenio Colectivo, que fuera presentado como un logro por los sectores kirchneristas, todavía no se ha publicado en el Boletín Oficial, circunstancia que fue aprovechada por el plenario nacional de Conadu Histórica, que lo incorporaron a su pliego de exigencias.
La política del gobierno de Cristina Kirchner de poner un techo a los acuerdos paritarios comienza a complicar la estrategia del rector Tamarit en relación a contener los conflictos laborales en el último tramo de su gestión. La inversión política realizada por el oficialismo universitario en la elección de ADIUC no parece devolverle los resultados esperados.
Por otro lado, el “desinterés” demostrado por las autoridades de la cartera educativa, han prendido luces de alerta en el gremio no-docente. La recientemente normalizada Gremial San Martín observa el proceso de negociación de los docentes con marcada preocupación ya que una cifra similar sería inaceptable para su sector. Si la oferta a la FATUN (federación nacional que representa a los no-docentes) fuera similar seguramente se abriría un escenario de conflicto.
La próxima reunión del Ministerio de Educación de la Nación con las entidades gremiales docentes está prevista para el 11 de mayo. Mientras tanto, la escalada del conflicto salarial recién comienza y el rector Tamarit ve comprometida su deseada “pax sindical” en un año esencialmente electoral.