Post Pacto de Palermo, massismo cordobés se realinea

p04-1Dirigentes y militantes cordobeses provenientes de distintos partidos participaron del masivo acto que protagonizó Sergio Massa en el Día del Trabajador en el estadio porteño de Vélez Sarsfield, del que participaron más de 80 mil personas según los organizadores, y que tuvo por objetivo relanzar la candidatura presidencial del tigrense.
Desde la creación del Frente Renovador, Sergio Massa intentó instalar su espacio como una construcción superadora de la antinomia peronismo-radicalismo, mediante la inclusión de referentes que provenían tanto del PJ y la UCR como de sus respectivas desmembraciones.
Esta estrategia pareció proyectarse como exitosa en sus primeros meses, pero los pases al massismo se frenaron antes de poder sustanciarse en una red federal capaz de afrontar una contienda nacional en igualdad de condiciones que los partidos tradicionales.
Posteriormente, Massa apostó a la concreción de un gran polo opositor donde los principales referentes no kirchneristas (especialmente, Macri y los radicales) pudiesen dirimir una única candidatura presidencial que disputase con el Frente para la Victoria (FPV). Su proyecto se vio frustrado por la decisión orgánica de la UCR en la que estableció como prioritario su acuerdo con el PRO y la CC-ARI.
Ante estos hechos, y luego de experimentar un notable descenso de su intención de voto y sucesivas elecciones provinciales en las que no logró protagonizar ningún festejo de victoria, Sergio Massa avanzó por la vía que con naturalidad podría haber transitado desde su alejamiento del FPV: intentar encolumnar al peronismo opositor detrás de su candidatura a presidente.
En este sentido, Massa selló una alianza con el gobernador cordobés José Manuel De la Sota, quien también aspira a ocupar el sillón de Rivadavia. Ambos candidatos presentaron el frente Unidos por una Nueva Argentina (UNA) el pasado miércoles como marco en el que competirán para definir la candidatura presidencial. Además, se podría sumar la adhesión del puntano Adolfo Rodríguez Saá, así como el apoyo explícito de la CGT Azopardo que conduce Hugo Moyano.
Con la conformación de UNA, Massa pretendería volver a posicionarse en la imagen pública como una verdadera alternativa que rompa con una potencial polarización entre Mauricio Macri y Daniel Scioli, a quienes posiciona discursivamente como representantes del pasado neoliberal y el presente kirchnerista del país, respectivamente. Sumado a esto, con el acto de Vélez, el tigrense despejaría las dudas que estarían rondando entre sus seguidores sobre una potencial declinación de la carrera presidencial por la Gobernación bonaerense.
Al margen de su alianza con el delasotismo, Massa cuenta con el apoyo de dirigentes y partidos cordobeses que no están, hasta este momento, bajo el paraguas de la estructura oficialista de Unión por Córdoba (UPC). Consecuentemente, estos sectores massistas hicieron presencia en el estadio de Vélez y no en el acto delasotista que se desarrolló en la cordobesa Plaza de la Música.
Algunos de ellos tuvieron un lugar junto al resto de los 200 dirigentes de todas las provincias que Massa sentó sobre el escenario, en una escenificación de la pretendida solidez de su estructura. Una de ellos fue la candidata a intendente Olga Riutort, quien desempeña un papel protagónico en el massismo cordobés, siendo una de las primeras en explicitar su apoyo al bonaerense, en el marco de su ya añeja disputa con De la Sota.
Además, compartieron el palco Rubén Borello, quien encarna un monobloque massista en la Legislatura provincial desde su alejamiento del Frente Cívico; y Carlos Garetto, exintendente radical de Leones y expresidente de Confederación Intercooperativa Agropecuaria (CONINAGRO), desde la que fue uno de los referentes de la lucha del campo por la derogación de la Resolución 125.
Estuvieron ausentes dos actores con silla reservada: el exlegislador Kasem Dandach, del Movimiento de Acción Vecinal, y Paula Allub, dirigente de Primero la Gente que está a cargo de la Escuela de Gobierno del Frente Renovador en Córdoba. No obstante, sus organizaciones tuvieron sendos contingentes de militantes presentes en el acto para respaldar a Massa.
Por la rama sindical, se destacó la masiva movilización del Sindicato de Hoteleros y Gastronómicos de Córdoba, cuyo secretario general Néstor González también estuvo entre los dirigentes destacados de la velada.
Pasada la euforia del exitoso acto, los massistas locales tienen decisiones que tomar de cara a las elecciones cordobesas. Si bien a nivel Capital está todo acordado para impulsar la candidatura de Riutort, el escenario de las elecciones provinciales se conforma de manera más dificultosa para los renovadores cordobeses. Uno de los puntos que habrían acordado Massa y De la Sota en el marco de la constitución de UNA, es el apoyo de ambos al candidato a gobernador de UPC, Juan Schiaretti.
Si bien este consenso podría habilitarle a Massa una foto con un candidato triunfante, le genera incomodidades a sus laderos locales, dado que el peronismo cordobés ya armó su lista de legisladores provinciales. La misma encastra todas las piezas que conforman Unión por Córdoba con un equilibrio difícil de modificar a esta altura.
Por su parte, algunas de las organizaciones que apoyan a Massa necesitan estar inscriptos como participantes en la elección del 5 de julio, para no perder su personería como partidos políticos. Por esto, se encuentran ante la disyuntiva de entrar a formar parte de UPC, sin contar con lugares expectantes en su lista; o presentar una lista de legisladores propios del Frente Renovador que no lleve candidato a gobernador, lo que representaría un riesgo grande para el tigrense de mostrar un paupérrimo resultado.
En cuanto a la elección nacional, todos los sectores ahora englobados en UNA esperan con expectativa conocer si De la Sota y Massa concurrirán a las PASO con una lista consensuada de diputados y senadores o con dos alternativas que compitan para integrar la boleta en la elección general. De todos modos, después de la frustración sufrida en el 2011 cuando De la Sota bajó la “lista corta” de diputados del PJ, el peronismo provincial se entusiasma por contar con candidatos nacionales de peso y poder sentarse nuevamente en la mesa grande de la política nacional.