La caída de la actividad estaría en su piso

p16-1El nivel de actividad muestra un pobre desempeño en el primer trimestre del año con mejoras parciales debido a la baja base de comparación que supone el mismo período del 2014 –cuando la devaluación de enero de aquel año produjo un parate en la economía real– y al hecho de que 2015 sea un año electoral.
Tanto la confianza del consumidor como la confianza del gobierno muestran un aumento excepcional en el primer trimestre, de 35% y 22,2% interanual, respectivamente, debido al derrumbe que habían registrado en los primeros tres meses de 2014. Además, los despachos de cemento, apuntalados por la obra pública, registran un repunte de 6,7% luego de contraerse 3,5% en el trimestre anterior, mientras que las escrituras en la Capital Federal profundizan su caída y anotan en el primer bimestre una baja de 16,5%.
A pesar de estas mejoras puntuales, en el primer trimestre del año se agravan los problemas por el lado de la oferta: la pérdida de competitividad cambiaria hace que se profundice la caída en las exportaciones a Brasil (-17,9%) mientras que la restricción a las importaciones inhibe el funcionamiento de las automotrices, cuya producción se contrae 17,2% en el primer trimestre.
Los indicadores por el lado de la demanda presentan una leve desaceleración aunque todavía se ubican en terreno negativo, con patentamientos contrayéndose 26,8% en el primer trimestre del año luego de haberlo hecho a una tasa de 38,7% en el anterior. De la misma manera, la recaudación de IVA real merma 3,7% en los primeros tres meses del año, guarismo que compara con la baja de 5,6% del último trimestre de 2014.
Para Patricio Vimberg, economista del Ieral, analiza que la mejora del 35% en el primer trimestre del año luego de caer 9,8% en el trimestre anterior, puede explicarse por la baja base de comparación que supone el primer trimestre de 2014, ya que la devaluación de principios de ese año significó un derrumbe de casi 20% interanual en la confianza, razón por la cual se ubicó en el mínimo de toda la serie y se mantuvo en terreno negativo durante el resto del año. Y también por el cambio de gobierno que se producirá a partir de diciembre, que alimenta la confianza en la economía.
En el caso de los despachos de cemento, luego de una baja de 3,5% en el último trimestre del año pasado, un importante alza de 6,7% en el primer trimestre augura un repunte en el nivel de actividad en la construcción. Los datos desagregados por envase, disponibles sólo hasta el primer bimestre, demuestran que es la obra pública la que apuntala la suba, con una expansión de los despachos a granel de 11,3%. Los despachos en bolsa, representativos de la obra privada, también reflejan un desempeño favorable, aumentando 3,6% interanual luego de la caída de 5,2% del último trimestre de 2014.
Esto, sumado al hecho de que 2015 sea un año electoral, apoya la idea de que en los próximos meses el indicador se mantenga en terreno positivo.
Por el lado de la demanda, la recaudación de IVA real se contrae 3,7% en el primer trimestre, recortando casi dos puntos porcentuales con respecto a la merma de 5,6% de los últimos tres meses del año pasado. Este resultado surge como consecuencia de una desaceleración más marcada en el ritmo inflacionario que en la recaudación de IVA nominal.
Vimberg señala que, debido a la devaluación de principios del año pasado, el período enero-marzo de 2014 fue el punto más álgido en términos de inflación, con un promedio mensual simple de 4,1%, mientras que, producto del más reciente magro nivel de actividad y de la contracción del crédito a través de la emisión de LEBACs, la inflación en el primer trimestre de este año se ubica, en promedio, alrededor del 2% mensual.
Al desagregar por ente recaudador se puede observar que la desaceleración del primer trimestre es producto de un aumento de 2,7% del IVA DGI, representativo de las compras domésticas, que compara con la leve caída de 0,3% del trimestre anterior. Por el otro lado, el IVA DGA, que grava las compras al exterior, se contrae 17,8% interanual en el primer trimestre, similar al -16,4% registrado en los últimos tres meses del año pasado.
Las exportaciones argentinas a Brasil profundizan su ritmo decreciente y apuntan en el primer trimestre una merma de 17,9% interanual, que compara con la caída de 6,5% registrada en el último trimestre del año pasado. Es que el atraso cambiario local, sumado a la tendencia a la depreciación del real, desincentivan las exportaciones en Argentina y encarecen las compras al exterior en el vecino país.
De esta manera, las importaciones totales del principal socio comercial argentino profundizan la merma y se contraen 13,2% interanual en el primer trimestre luego de haberlo hecho a una tasa de -9,4% en los tres meses a diciembre de 2014. Que la contracción sea mayor para los bienes de origen argentino que para el resultado global se traduce en una pérdida de market share que se ubica en apenas 6,1%, el menor valor de los últimos 25 años.
La industria automotriz presenta obstáculos tanto por el lado de la oferta como por el de la demanda. Por el lado de la oferta, el cepo cambiario y la restricción a las importaciones dificultan el acceso a los insumos para la producción, la cual se ubica en terreno negativo desde fin de 2013 y, en el primer trimestre de este año, se contrae 17,2% interanual, profundizando levemente la caída con respecto al trimestre anterior (-14,6%).
Por el otro lado, la mengua de la demanda interna no logra ser sustituida por un sector externo más pujante, como suele ocurrir en las recesiones. En este contexto, los patentamientos decrecen 26,8% interanual en el primer trimestre, recortando la caída con respecto al -38,7% del trimestre anterior aunque reflejando todavía un rojo significativo. De hecho, si se calcula la participación promedio del primer trimestre en el total anual durante los últimos 20 años y se extrapola al dato de 2015, se acabaría el año en curso con una merma de entre 17% y 22%, que compararía con la baja de 28,6% del año anterior.
Sin embargo, el dato de marzo (-3,7% interanual) podría permitir un recorte en esa proyección tan negativa. Dada esta situación en el frente interno, no se estaría evidenciando un traspaso hacia el sector externo: las exportaciones de autos se derrumban 19,9% en el primer trimestre tras el aumento de 4,4% en el último trimestre del año pasado. La dependencia de Brasil –que en 2014 representó el destino de 85% de las exportaciones de autos argentinas– es la principal causa de este magro resultado ya que, como fue mencionado anteriormente, la tendencia a la devaluación del real y el nivel de actividad recesivo de aquél país, hacen que se reduzcan las importaciones.