Europa y el conflicto del Mediterráneo

Por Rosendo Fraga
para nuevamayoria

ITALY-IMMIGRATION-REFUGEE-AFRICAUna semana atrás, los cancilleres de la UE se reunieron con los del Mediterráneo sur. Participaron los cancilleres de los países del norte de Africa (Egipto, Libia, Argelia, Túnez y Marruecos) y también los de Oriente Próximo con costa sobre el Mediterráneo (Jordania, Líbano y otros). El motivo del encuentro fue analizar la problemática en torno a este mar, centrada en la amenaza terrorista y el problema migratorio. Sin una estrecha cooperación entre los países de la UE -en especial los que están sobre el Mediterráneo norte como España, Francia, Italia y Grecia, más los que están en los Balcanes, y los países árabes del Mediterráneo sur-, no será posible avanzar con eficacia en la cooperación para enfrentar estos problemas. Los países del Mediterráneo sur son todos musulmanes, que además integran la Liga Árabe. El conflicto terrorista y el migratorio LA están cada vez más entrelazados. A medida que se deteriora la seguridad en el mundo árabe en razón del terrorismo y las guerras civiles de “baja intensidad” protagonizadas por él, aumentan los emigrados hacia Europa. Esto se ha hecho evidente en las últimas semanas cuando libios -el contingente más importante- intentaron llegar a la costa sur de Europa. No se trata de un problema nuevo. Cuatro años atrás, cuando se decide la intervención militar occidental en Libia contra Khadafy, el canciller italiano dijo: “No podemos permitir un Afganistán frente a las costas de Europa”. Pese a la muerte del ex dictador, esta es la situación que hoy se está dando y es en Libia -quizás el país del norte de Africa más vinculado a Italia- donde la amenaza se ha terminado concretando. Pero la guerra civil de Siria genera el otro contingente relevante que en las últimas semanas ha llegado o intentado llegar a Europa.
La inmigración desde la costa sur a la norte del Mediterráneo aumentó significativamente en los primeros meses de 2015. En el primer trimestre de este año han llegado casi 60.000 inmigrantes, cifra que triplica la registrada en el mismo período del año anterior. El estrecho de Sicilia, entre la costa libia y la isla italiana de Lampedusa, es el punto geográficamente más próximo entre Europa y el norte de África en el Mediterráneo. En lo que va del año han muerto 1700 personas que intentaron cruzarlo mediante las lanchas conocidas como “pateras”, contra sólo 90 en el mismo período del año pasado. En la segunda semana de abril, la Marina italiana rescató a 10.000 inmigrantes ilegales que intentaban llegar desde el norte de Africa y que se encontraban en situación crítica. El 14 de abril se ahogaron 400 libios; al día siguiente, al llegar a la costa italiana un barco con inmigrantes, fueron detenidos 15 musulmanes acusados de haber tirado al mar a 12 cristianos tras una disputa religiosa; el 19 de abril naufragó una barcaza con casi 1.000 inmigrantes provenientes de Libia. Algunas estimaciones sostienen que aproximadamente un millón de inmigrantes se aprestan a llegar a Europa desde la costa sur del Mediterráneo en los próximos meses.
En este marco, el 23 de abril se reúnen los cancilleres de la UE en Bruselas para resolver acerca de las medidas urgentes a adoptar frente al problema. Se discutirá en base a una propuesta de 10 medidas posibles que buscan controlar -aunque no resolver- el problema. Cabe señalar que el EI, cada vez más activo en los países del Magreb y que difundió las imágenes del fusilamiento de 30 cristianos etíopes en Libia, ha dicho públicamente que utilizará la ola migratoria musulmana desde el norte de África para “reconquistar” el sur de Italia y desde el mismo tomar Roma. Hasta ahora, sólo buques de las marinas de cinco países están activos frente al problema de la inmigración ilegal en el Mediterráneo. Son los del Reino Unido, Alemania, Francia, Suecia e Italia. El gobierno de este último país ha dicho esta semana que no podrá contener el problema si no recibe ayuda de los demás países de la UE. La primera cuestión a resolver es si los demás países que la integran estarán dispuestos a participar con medios navales y de otro tipo para contener esta amenaza. Se debatirá la propuesta de destruir los buques destinados al tráfico ilegal de inmigrantes en las costas de Africa, antes de que se embarquen las personas. En los países del norte del continente, en cambio se presentan propuestas para ampliar los cupos para asilo político. El Papa, que meses atrás visitó Lampedusa (la principal puerta de entrada de los inmigrantes en el sur de Italia), pidió a Europa y al mundo, como un gesto hacia ellos, un mayor esfuerzo para impedir la tragedia que se está produciendo con los naufragios de las “pateras”.
Al mismo tiempo, tanto el conflicto con Rusia como la crisis de la deuda griega generan tensión en torno a la UE. Putin ha dicho que es inútil la política de EEUU y la UE de sancionar a Rusia por el conflicto de Ucrania, a la vez que criticó a Israel por entregar armamento “letal” a este país y a los EEUU por el envío de 300 paracaidistas que actuarán como instructores de las tropas ucranianas. Moscú también ha denunciado el asesinato de 9 dirigentes ucranianos pro-rusos en los últimos tres meses. Pese a la advertencia del Presidente ruso, la UE se apresta a sancionar a la Gazpron -la gasífera estatal rusa- por supuesta violación de la defensa de la competencia. El rally organizado por motociclistas rusos partidarios de Putin, que irá desde Moscú hasta Berlín para celebrar el 60 aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial y pasará por Polonia, llevó a la primera ministra de éste país (Kopacz) a calificar el hecho de “provocación” rusa la iniciativa. A su vez, la crisis griega se agrava nuevamente. Sólo le quedan 2.000 millones de dólares de reservas y peligra el pago de salarios y jubilaciones a fin de mes. El gobierno ha tomado el dinero de las diferentes agencias estatales como medida de emergencia para hacer frente a esta erogación. La UE presiona al gobierno griego para que flexibilice su posición y renuncia a imponerle plazos, el FMI le advierte que la salida del euro tendrá “efectos severos” para su economía y Obama insta al país “a realizar cambios estructurales”. En esta situación, la esperanza del gobierno de Tsipiras es que Rusia le adelante entre 3.000 y 5.000 millones de euros del proyecto de gasoducto que lleva adelante Putin y que tendrá su centro de distribución en Grecia.
En conclusión: la semana pasada se reunieron los cancilleres de la UE con los de los países árabes del sur del Mediterráneo para discutir la cooperación frente a la amenaza terrorista y el problema migratorio; ello se da cuando tanto la inmigración ilegal y los naufragios, como la amenaza terrorista, han crecido significativamente en lo que va del año; los cancilleres de la UE ahora debatirán en Bruselas 10 medidas posibles para contener -aunque sin resolver- el problema, con posiciones diferentes entre ellos y al mismo tiempo, el conflicto con Rusia se mantiene no sólo en torno a Ucrania, sino que también emerge en la crisis griega.