Acuerdo de listas camufla sorda disputa Juez-Mestre

IMG_4738Hay un aparente acuerdo entre Luis Juez y la Unión Cívica Radical, en el marco de la triple alianza, por el cual su hermano, Daniel Juez, podría ser incluido en la boleta de legisladores provinciales de la entente.
Eso condiciona el apoyo del senador a la candidata a intendente Olga Riutort: siendo que la edil podría arrebatarle la Municipalidad al actual jefe comunal radical, Ramón Mestre, sería realmente muy contradictorio que Juez pusiera a su hermano en la lista del acuerdo a nivel provincial (que casi seguramente tendrá a los mestristas Orlando Arduh y Carla Abugauch) y paralelamente, a nivel municipal, jugara en contra de ese sector.
Está claro que Juez y Mestre disputan una misma fuente de poder, que es el electorado de esta capital, y está claro también que cada uno cuida estrictamente sus intereses políticos (ambos quieren ser gobernadores), razón por la cual las posibilidades de que jamás acorten distancia entre sí para beneficiar un proyecto mayor, son de proporción.
En ese contexto, pueden quizás leerse algunos de los problemas que está comenzando a tener de nuevo Mestre con el gremio de los empleados municipales. La conflictividad viene creciendo y es factible que se acentúe a medida de que los tiempos electorales se vayan acercando. ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Qué tienen que ver los municipales con Juez?
Por esta competencia “jurisdiccional” señalada, queda claro que el parlamentario nacional no está dispuesto a dejar crecer a Mestre (ni visceversa), sino, por supuesto, por el contrario, hará todo lo que pueda para que decrezca. Como la heterodoxia y la necesidad de ambos los llevó a comulgar en el proyecto nacional de Mauricio Macri, y ahora Daniel Juez estará en la nómina del acuerdo, la disputa será solapada.
“Solapada” quiere decir sin poner la cara. Gran cantidad de empleados comunales y delegados del Suoem le responden a Juez por el simplísimo hecho de que en su intendencia (2003-2007) les permitió que entrasen a la panacea del empleo público cordobés que es la Municipalidad parientes y amigos. Cuenta entonces con militantes “rentados” como para complicarle las cosas a la nada destacada gestión radical que termina y que quiere repetir.
De hecho, esto ya empezó. Los cortes y manifestaciones en la Plaza España por parte del Suoem en los últimos días no es casual. Es una clara muestra de presión política sigilosa, admiten algunos delegados juecistas que por estrategas prefieren no ser citados. Nada nuevo bajo el sol: los primeros años de peronismo en la Provincia, también hubo mucha resistencia de los miles de empleados radicales designados por el angelocismo. La confusión entre empleo público y militancia, entre Estado y partido, no es nada nuevo en Córdoba ni en Argentina.

El conflicto
Lo cierto las causas superficiales del conflicto, es decir, aquello que es presentado por los iniciadores para justificar el estado de movilización, se sitúan en el ámbito de un estricto reclamo gremial: deudas salariales, condiciones de trabajo, desamparo municipal.
“Hemos tomado esta determinación ante la falta de respuesta del Ejecutivo municipal. No nos escuchan. Tenemos un compañero imputado por homicidio culposo del cual la municipalidad se desatiende, la promesa incumplida de arreglar los baños, deudas salariales, el agua rebalsó el cántaro, no nos queda otra que tomar esta decisión”, dijo hace dos días a Mitre Córdoba y La Voz del Interior uno de los delegados del área de Espacios Verdes. “Esperemos que el Ejecutivo escuche. La protesta es por eso. Para que el ejecutivo escuche”, afirmó en el medio del corte de una de las rotondas más transitadas de Córdoba.
Tan importante, por horarios y por ubicación, fue la medida de fuerza que se convirtió en uno de los Trend Topic de Twitter en Argentina ese día.
La autoridades municipales rápidamente intentaron disuadir con pedidos de intervención de fiscales y del Ministerio de Trabajo. Sin embargo, el cúmulo de ciudadanos que se vieron afectado probablemente se hayan acordado de Mestre durante el perjuicio.