Eternizando el ritual de la belleza

Por Santiago Pfleiderer
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CLAVIJO1La belleza no siempre se percibe de la misma forma. No siempre podemos alcanzar, vislumbrar lo bello desde un estado anímico y emocional ideal, desde un lugar de placer y comodidad absoluta. Muchas veces la belleza el fruto de una búsqueda permanente, de experiencias, de dolores, de caminos recorridos y, sobre todo, casi siempre se la encuentra en las ganas y en el deseo de encontrar luces en medio de la noche tormentosa. Quizá sea este el caso de Desandolvido, el nuevo disco de Mariano Clavijo.
Según palabras del autor, Desandolvido es “la evocación intencional de lo bello, a contramano de cualquier tipo de amnesia. Se lo considera también una declaración en favor de las celebraciones pasadas, los amores presentes y la alegría futura”. Hace muy poquito nos dejó el escritor uruguayo Eduardo Galeano, y esta definición nos puede traer a colación esa significación del “sentipensante”, este ser cuasi utópico y real que no puede desprender la razón del sentir, que no puede separar la cabeza de todas las sensaciones y sentimientos que nos habitan. Desandolvido es un término que provoca felicidad en su definición, porque nos da la pauta de que hay muchos más seres sensibles y creativos de lo que imaginamos, y en este sentido se me vienen a la cabeza situaciones vivenciadas con autores que uno ama y admira, estos hombres y mujeres que nos han marcado la vida con la sencillez y la ternura de sus experiencias compartidas. Sin dudas, Mariano Clavijo es un heredero sentimental de los grandes próceres de nuestra cultura.
Mariano Clavijo ha editado en el año 2014 su segundo material discográfico, luego de cuatro años con respecto a su primer álbum. En este nuevo derrotero por las músicas de nuestra tierra, Clavijo se deja ver como un heredero de la Córdoba de antaño, de los callejones, los patios de tierra, los balcones iluminados y el tintinear de los vasos de vino emergiendo desde las profundidades de algún bodegón. Es imposible no pensar en la bohemia y en las culturas subterráneas de la resistencia que ha pervivido durante tantos años en las grandes ciudades que crecen y cambian, donde todo va tan rápido que marea. El cantor recupera una memoria tradicional con sumos aires de lindura, nostalgia y respeto. En el Río de la Plata la resistencia de la bohemia eran las milongas, la poesía casi blusera del tango, al igual que la murga y el candombe en las riveras de la hermanita oriental. En Córdoba, los valsecitos y el paso doble se fundían con los sonidos más primitivos del folklore, ese sonido viejo a madera y tierra. Qué lindo imaginarse la Cañada en los márgenes del antiguo barrio Güemes, los guardapolvos del Clínicas, la guitarra del Chango Rodríguez y los milicos yendo a lo de las Ponce.
Desandolvido es como un mandala, un juego mágico para invocar el “abracadabra” de los recuerdos desde las vivencias de una ciudad que serpentea a la orilla de un río sucio.
En este nuevo disco de Mariano Clavijo participan grandes valores de la música folklórica joven como el catamarqueño Diego Marioni, Juan Iñaki, Leandro Alem, Mario Díaz, Marco Cordero, Pablo Jaurena, Franco Ceballos y otros grandes músicos de la escena local. El disco fue grabado, mezclado y masterizado en Icanus Estudio, de Río Ceballos, entre enero de 2013 y septiembre de 2014. El técnico de grabación fue Fernando Filip, y el arte fue diseñado por Dolores Ardiles. Toda la producción artística y ejecutiva estuvo a cargo de Mariano Clavijo.
El álbum, como la gran mayoría de los que se produce en Córdoba, fue editado por la UMI (Unión de Músicos Independientes). Un dato a tener en cuenta es que este nuevo material discográfico de Clavijo contó con el visto bueno del Programa de Apoyo a la Edición Musical de la Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Córdoba, algo muy necesario para ayudar a nuestros artistas a llevar a cabo sus proyectos.
Desandolvido contiene trece hermosos temas que varían entre vidalas, zambas, candombes, huaynos, tangos, chacareras, milongas, valses y canciones; todo un muestrario de la amplia variedad musical que reúne nuestra tierra anclada en el cono sur del continente americano.
Mariano Clavijo nos ofrece un disco hermoso para compartir entre lecturas, mates, charlas, abrazos y brasas encendidas. Porque la mejor forma de rendir homenaje a la tierra y a su historia, es replicando los rituales.