Luego de mucho tiempo, Macri dejó de crecer



DYN10.JPGMauricio Macri creció sin interrupciones en la intención de voto desde fines de 2013 hasta marzo de 2015. En las últimas semanas parece haberse estancado y en casi todas las encuestas aparece algunos puntos por debajo de Daniel Scioli aunque mantiene su ventaja sobre Sergio Massa en la mayoría de los sondeos.
¿Cuáles son los motivos de este cambio? Las posibles respuestas son tres. Jaime Durán Barba le echa la culpa de lo que está ocurriendo al acuerdo con los radicales. A su juicio, eso desperfiló a Macri que hasta ahora venía presentándose como una expresión de la nueva política que tenía poca relación con quienes habían gobernado el país durante los últimos treinta años. A Durán Barba no solo no le gusta hablar de la UCR sino tampoco del PRO. Los partidos no figuran en su léxico, solamente hay lugar para los candidatos.
También hay quienes apuntan al acuerdo con la UCR pero lo hacen desde una perspectiva distinta ya que entienden que Macri no lo supo aprovechar porque se preocupó más por marcar sus límites que por explicar sus ventajas (contar con más recursos institucionales para gobernar). Para calmar a su frente interno, a las pocas horas de la Convención Radical de Gualeguaychú aclaró que no compartirá su eventual gobierno y que el gane será el que tome las decisiones.
Otra posibilidad es que la mayor tranquilidad económica como consecuencia de un dólar controlado por el Gobierno y una suave expansión del consumo producto de acuerdos salariales superiores a la tasa de inflación, reduzcan parcialmente el deseo de cambio y pierda algo de intención de voto quien más nítidamente lo expresa. La contracara es la mejora de la imagen de la Presidenta y el crecimiento de la intención de voto de Daniel Scioli.
La tercera respuesta posible para explicar el amesetamiento de Macri es un impacto negativo de la primaria entre Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti. La puja puede considerarse como un síntoma de un partido en crecimiento que resuelve sus diferencias democráticamente pero también hay otras lecturas posibles. Una es que Macri no logró ejercer el liderazgo en su partido y tuvo que aceptar la negativa de Michetti a acompañarlo en la fórmula presidencial. Otra es que apoyar abiertamente a uno de los competidores es un riesgo que no debió haber tomado porque no será una buena noticia para su candidatura presidencial si Larreta pierde.
En el macrismo aspiran a superar el actual estancamiento en las encuestas. Para lograr ese objetivo las herramientas serían: una serie de buenos resultados en las próximas elecciones locales, un triunfo holgado en la CABA, una rápida cicatrización de las heridas que se puedan generar en las primarias y darle una mayor institucionalidad al acuerdo con la UCR que no puede limitarse a competir en las misma PASO. Son todas metas alcanzables pero Macri no puede desconocer este llamado de atención.
Publicado en el Estadista