El PRO descarta a Juez; definen Mestre y Aguad



Por Alejandro Moreno
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KD9L4831El embajador del PRO en el interior, Emilio Monzó, trajo ayer la encuesta de la consultora Poliarquía con la que Mauricio Macri pretendía resolver la candidatura a gobernador de la Triple Alianza. Por su origen en la política tradicional, el hombre de Macri seguramente podía esperar que el “carpetazo-sin-rosca” no iba a ser la salida para el laberinto en el que caminan los presuntos aliados de la UCR cordobesa, el PRO y el Frente Cívico.
Igual, lo intentó. Por la mañana tuvo reuniones con Luis Juez y con Oscar Aguad, y luego se entrevistó en el Palacio 6 de Julio, acompañado por el legislador Javier Pretto, con el presidente del Comité Central de la UCR, Jorge Font. Luego, se sumó al almuerzo el intendente Ramón Mestre.
Las reverberaciones del diálogo en la Municipalidad llegaron hasta Buenos Aires y rebotaron hasta Córdoba, donde los protagonistas del almuerzo parecieron jurar sobre los postres que mantendrían el silencio.
“Juez te impugna a vos, y vos lo impugnás a él”, comenzó planteando Monzó. Y remató: “por eso, la fórmula del consenso debe ser Aguad-Baldassi”.
Como respuesta, Mestre hizo profesión de fe aliancista y ratificó su aspiración de ser el candidato a gobernador.
El radical asegura tener encuestas que lo muestran como el más duro rival para el peronista Juan Schiaretti. La de Monzó, en tanto, le otorga una leve ventaja a Aguad sobre Mestre y sobre Juez, pero se sabe que las encuestas tienen un margen de error técnico y, como lo demuestra la experiencia, otro mayor de contraste con la realidad. Igual, los aguadistas se entusiasman porque Poliarquía afirma en su estudio que la paridad concluye en un desnivel a favor del diputado nacional cuando se analiza la capacidad de retener la intención de votos de los otros dos pretendientes, e incluso del propio Mauricio Macri.
Pese al contraste estadístico, Mestre le habría dicho a Monzó que se sentaría con su mesa chica (sus “amigos”, como dicen los radicales) para evaluar qué hacer. En otras palabras, podría cederle el paso a Aguad si eso es lo estrictamente necesario para la alianza.
¿El precio del supuesto sacrificio mestrista sería la confirmación de su candidatura a intendente con un fuerte apoyo del macrismo? Dicen que de eso no se habló.
Lo dramático del asunto es que Aguad estaría, a su vez, dudando sobre si seguir adelante con su candidatura. Le preocuparía que ya se desperdició mucho tiempo en desgastantes negociaciones, mientras el peronismo lanzó su fórmula y hasta negociaría la unificación bajando al kirchnerista Eduardo Accastello.
En ese caso, siempre estará Mestre para ocupar el lugar. O sea que la candidatura a gobernador es el plan A y C del intendente; el B es que sea Aguad.
Como sea que resuelvan los radicales, del planteo de Monzó quedó descartado Luis Juez como una opción para la candidatura a gobernador. No da ni por encuesta, ni por consenso.
Juez probablemente sabía esto y por eso endureció su discurso atacando a sus aliados Macri y Aguad. Si no lo satisfacen con una bajada que lo seduzca (algo más que retener la senaduría nacional), pronto podría volver a insultarlos, como cuando estaba lejos de ellos.
Macri hará el esfuerzo mañana a las 16, en su despacho. Allí recibirá a Juez.
Luego, el jueves, Monzó regresará a Córdoba para reunirse otra vez con Mestre, con la ilusión de que tantas conversaciones hayan obrado el milagro de que la oposición al delasotismo alumbre un candidato consensuado (o, al menos, digerido por los demás).
La UCR cordobesa convocó a elecciones internas abiertas para los independientes para el domingo 3 de mayo. Allí podrían medirse Mestre y Aguad, pero el actual diputado nacional ya anticipó que no pasará por esa instancia.
La idea es cerrar la alianza esta misma semana, para tratar de recuperar el terreno de ventaja que lleva Juan Schiaretti.