Inédito: asamblea rechaza suba negociada por Daniele

Por Juan Pablo Carranza
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0 ilustra daniele arqueroEn numerosas ocasiones este medio explicó su teoría acerca de cuál es la base de sustentación que mantiene a Rubén Daniele al frente del gremio municipal. El Suoem puede considerarse una confederación de reparticiones con autonomía gremial –para hacer y deshacer medidas de fuerza a su antojo-, sobre la que el secretario general de mayor trayectoria provincial conserva su equilibrio y mantiene su margen de decisión, esquivando las particularidades domésticas de cada área. Daniele es la llave de contención interna del gremio, la garantía para unificar los más caros reclamos sindicales, entre ellos, el aumento salarial.
En este, su último mandato, parecen asomar algunos cuestionamientos. Tímidos, pero atendibles de cara a la sucesión. Ayer el plenario de delegados del Suoem, rechazó la propuesta salarial del 31,6 % que le realizó el Ejecutivo para el 2015. Los memoriosos no recuerdan un precedente similar en las negociaciones salariales de la historia reciente. Sería un hecho histórico.
Una lectura de esta votación –que arrojó 118 votos por la negativa, 88 por la afirmativa y 5 abstenciones-, es que la capacidad de negociadora de Daniele no satisfizo al gremio, o mejor dicho a las reparticiones.
Para fundamentar esta interpretación vale hacer una referencia al funcionamiento interno del gremio. La Comisión Salarial es la encargada de definir el porcentaje del aumento (principalmente en función de los índices inflacionarios), luego esa cifra es acercada a cada área. Una vez refrendada, se da curso a la discusión con las autoridades municipales, que en este caso duró más de un mes.
El porcentaje ofrecido parecía entonces el apropiado. Algunos dirigentes del oficialismo ponían en duda en los tramos de la aplicación del aumento. Esta sería la parte de la negociación real con el secretario General, Alberto Jiménez. El municipio acercó una propuesta en cuatro etapas: 4,5% retroactivo a marzo (a cobrar el 15 de este mes con el refrigerio), 4% para abril, 9% en agosto, y un incremento final para noviembre del 9,5%.

Causas del rechazo
Pero la propuesta fue rechazada en su totalidad. En sus gestiones el oficialismo se mostró auspicioso con los números, quería lograr concretar el aumento pronto. Sin embargo, no sólo se dieron de baja los tramos, sino también el porcentaje general.
Lo espaciado del aumento licúa su impacto en los salarios. Además los porcentajes más suculentos están en la segunda mitad del año, casi en la cola del aumento. La incidencia, entonces, sería acotada.
El porcentaje general es el otro cuestionamiento. El 31,6 % no cubre las expectativas de los afiliados. Una reconversión de los tramos –dos cuotas es la opción más aceptada-, con el desembolso mayor durante la primera entrega sería la alternativa más estimable. Algunos sectores opositores apuntan a perforar el techo 35%. Para esta opción no habría mucho margen.
También cuenta un factor subjetivo. Los municipales hicieron una comparación con sus primos provinciales, que tienen haberes menos onerosos. El acuerdo que logró el SEP, no sólo está por encima del porcentual municipal sino que además su énfasis está puesto en el primer semestre del año.

Aumento de enero
Pero el porcentaje podría ser discutible. Hay bibliotecas que cuentan el último aumento de la paritaria 2014-2015. En este sentido, se puede agregar a esta oferta el 3,88% que los municipales consiguieron durante una negociación navideña extraordinaria. Si se tiene en consideración esta interpretación el porcentaje superaría entonces la barrera de los 35 puntos (35,5%).
De todas formas, el gremio toma este plus dentro de la paritaria anterior. Y posiblemente busque repetir la reapertura partiría de fin de año.
Hoy la Comisión Salarial se reunirá nuevamente con las autoridades municipales. Las aguas están calmas en el gremio todavía. De hecho los delegados no encendieron las luces de alerta, y aún no evalúan un plan de acción.