Luis Juez. Denuncia, olvido y después…



Por Rodrigo López Tais

En el tramo final de la campaña electoral de 2007 el candidato a gobernador del Frente Cívico y Social asestó un golpe demoledor al candidato de la Unión Cívica Radical. En aquella oportunidad Luis Juez afirmó que Mario Negri habría recibido 7 millones de pesos para ser un “candidato tapón”, cuya función era impedir un posible triunfo suyo sobre el candidato oficialista Juan Schiaretti.
La misma estrategia utilizó en 2011 para denostar a Oscar Aguad, repitiendo, incluso, el mismo monto monetario para cifrar la supuesta venalidad cuya finalidad no era otra que perjudicarlo como candidato a gobernador frente a José Manuel de La Sota.
Por estos días, el senador Juez tiene elogiosas consideraciones con relación tanto a Mario Negri como a Oscar Aguad. Este sorpresivo cambio de opinión pone a Luis Juez frente un dilema insuperable. O bien las denuncias eran verdaderas, con lo cual al intentar aliarse hoy con los mismos dirigentes a los que acusó ayer, Juez asumirá la calidad de cómplice. O bien las acusaciones eran falsas, lo que descubriría que Juez es un mitómano incorregible.
Lo único que queda en claro, hasta ahora, es que Juez, o mintió en el pasado o miente en el presente, dejando de esta manera al desnudo una actitud deshonesta, reñida con la ética.
Los hechos dejan en evidencia que seria altamente perjudicial para la Unión Cívica Radical una alianza con el senador Juez, ya que constituiría un acto de incoherencia y de temeridad. Pensar en una construcción política dirigida a desplazar al modelo neoliberal desarrollado por el tándem De la Sota–Schiaretti, es imposible con un dirigente como Juez, que en el intento desesperado por disimular su notoria incapacidad para gobernar y su impotencia para consolidar un espacio político superador de su propia figura, sólo sabe acudir a la calumnia, la injuria y la difamación como fórmula probada para ganar visibilidad pública.