El Central vacío, otra parte de la herencia

DYN39.JPGHace poco el presidente del Banco Central, Alejandro Vanoli, salió al cruce de diferentes análisis y aseguró que la entidad tiene patrimonio neto positivo: “Muchos Bancos Centrales de países desarrollados y emergentes valorados como solventes, no lo son”. Su afirmación –lejos de calmar las aguas- disparó un debate sobre la verdadera salud patrimonial del BCRA que avanza bajo la coincidencia de que no hay nada bueno.
La primera controversia a dirimir es el verdadero nivel de reservas. Hay economistas que despojan el nivel bruto de reservas (US$31.300 millones) de una serie de ítems tales como deudas por importaciones (US$5.000 millones), los yuanes del swap con China (US$3.100 millones), otros pasivos (US$6.300 millones), encajes de las cuentas en dólares en los bancos (US$8.100 millones) y depósitos del Gobierno (US$1.100 millones).
Un informe de la consultora Federico Muñoz & Asociados considera que esa depuración es exagerada. En todo caso, prefiere el concepto de “reservas netas”, y resta de las brutas a los dos últimos ítems, ya que entiende que pues puede decirse que esos dólares no pertenecen al Central sino a los depositantes (encajes) y al Tesoro (depósitos del Gobierno). De esa manera, las reservas netas ascenderían a US$21.200 millones.
De todos modos el reporte indica que aún sin tener en cuenta esas deducciones, la verdad es que el nivel de las reservas es muy bajo para cualquier parámetro de comparación. Por caso, si se toman los ratios de reservas sobre importaciones y sobre PBI, el dato es que –más allá de un tímido repunte en 2014– los fondos del Central están prácticamente, en mínimos históricos. Lo mismo ocurriría si se las vincula con la base monetaria.
La degradación patrimonial del Central sin embargo, no se limita solo a la merma de las reservas. La calidad del conjunto de sus activos se ha ido deteriorando: el crédito al sector público ya explica dos tercios de los activos de la institución. Precisamente, esta fuerte presencia del crédito al sector público en el balance de la entidad termina relativizando la afirmación de Vanoli básicamente porque el valor de varios de esos activos es muy discutible.
En particular, las Letras Intransferibles y los Adelantos Transitorios son créditos innegociables, sin cotización de mercado y condenados a un rollover perpetuo, por lo que su valor real es sustancialmente menor al que están registrados (por no decir que es nulo). En función de estos datos, el Central cuenta con un Patrimonio Neto contable cercano a los US$13.000 millones. La situación ya no es buena, pero si se lo despoja de esos activos de relleno se tornaría negativo en US$70.000 millones.
Ya sean US$ 13 mil millones positivos o US$ 70 mil millones negativos, para Muñoz es claro que parte de lo que el kirchnerismo dejará a su sucesor es un Central “absolutamente vaciado”. Revertir esta situación será una tarea obligada para el próximo gobierno si se propone recuperar la credibilidad de la autoridad monetaria “para acabar de una vez por todas con el problema de la inflacaión”. Para tener éxito en esta empresa, sin embargo, el nuevo administrador deberá superar que Vanoli tiene mandato al frente del BCRA hasta diciembre de 2019.