Cinismo romántico



Por J.C. Maraddón
jcmaraddon@diarioalfil.com.ar

ilustra bob dylan españolizadoEstá claro que gran parte del repertorio de canciones compuestas por Bob Dylan entre 1961 y 1964, tiene mucho que ver con Suze Rotolo, la activa novia del cantante por aquellos años, durante los cuales el trovador forjó un estilo inigualable. Ya fuese como musa inspiradora o como influencia intelectual sobre el músico, la presencia de Rotolo en su obra (y en su vida) era constante, como que de hecho tuvieron una etapa de convivencia en la que constituyeron una de las parejas más famosas del Greenwich Village.
En su carácter de dinámica militante en la defensa de los derechos civiles, Suze Rotolo radicalizó el pensamiento político del joven Dylan, al que además inició en la lectura de autores como Arthur Rimbaud y Bertolt Brecht, cuyos estilos influyeron sobre la forma de escribir del cantautor que varias veces ha sido mencionado como candidato al Nobel de Literatura. Cuando en 1964 la pareja decidió separarse, aquella ruptura también se filtró en las canciones de Bob Dylan, que ya a esa altura empezaba a profundizar el contenido de sus composiciones.
En ese mismo año se publicó el disco “Another Side of Bob Dylan”, en el que aparecía el tema “It Ain’t Me Babe”, una descarnada poesía que posa la lupa sobre una relación en la que ella pretende mucho y él pretende poco, casi nada. Algo así como un pase de factura para la chica que, tal vez, soñó vivir toda una vida junto al ídolo de multitudes sin tener en cuenta que los músicos, como dicen Los Palmeras, “viven soñando, en otro mundo”. Después, Suze se casó con un cineasta italiano y desarrolló una larga carrera como artista del diseño. Y Dylan… bueno, ya se sabe lo que ha pasado con Dylan.
Con el tiempo, “It Ain’t Me Babe” se inscribió entre los temas clásicos de los años sesenta. Y su mirada sobre el amor es una referencia de lo que significó esa década: los matrimonios para toda la vida pasaron a ser una opción más entre muchas otras formas de unión y entre muchísimas otras maneras de vincularse. Inspirado en su propia historia con Suze Rotolo, Bob Dylan reportó un estado de cosas que tanto podía ser una liberación como una pérdida. Una liberación con respecto a las ataduras de la hipocresía; y una pérdida de aquella inocencia que conducía a ciegas esperanzas.
Ese cinismo romántico, si es que estas dos palabras pudiesen unirse en algún punto, encaja a la perfección con la línea compositiva del cantautor español Joaquín Sabina, en cuya extensa obra se encuentran innumerables ejemplos de amores donde ambos términos de la ecuación nunca logran estar unidos por el signo” igual”. Por eso, no puede llamar la atención que en su último disco, “500 Noches para una crisis”, que registra versiones grabadas en vivo en el Luna Park de Buenos Aires, incluya un cover en castellano de “It Ain’t Me Babe”, al que se ha retitulado como “Ese no soy yo”. Si hay una canción de Dylan que le sienta como anillo al dedo a Sabina, es ésa. La que escribió el estadounidense cuando rompió con su novia.
Suze mantuvo el silencio sobre esa etapa de convivencia con el rock star, hasta que no mucho antes de morir, en 2011, brindó su testimonio para algunos documentales y especiales de TV. “Teníamos algo para decir, no algo para vender”, recordó Suze de aquella edad dorada, a la que todavía seguimos escuchando… y comprando.