Connor Questa: Pedazos de rock tirados en el piso



Por Santiago Pfleiderer
san.pflei@gmail.com

CONNOR1Mutación. Las transformaciones son, quizá, el modo de vida más certero de todo lo que nos rodea. Nada se pierde, todo se transforma y, en la dudosa línea del tiempo, los elementos van encontrando sus formas, colores y sonoridades. Esto es lo que pasa con las canciones de Marilina Bertoldi, canciones que nacieron de una guitarra acústica para luego ser expuestas ante miles de ojos curiosos en You Tube y que sonaron rotundas en el seno de la banda Connor Questa. Marilina es hermana de Lula, cantante y vocalista de Eruca Sativa, es oriunda de la localidad santafesina de Sunchales y desde hace varios decidiò recorrer los bares de Buenos Aires con su guitarra a cuestas ganando una gran cantidad de fieles oyentes que luego se fueron multiplicando a través de las innumerables réplicas de las canciones que circularon por las redes sociales. A finales del año 2010, Marilina Bertoldi vio la necesidad de solidificar sus canciones a partir de una formación rockera que fuera base y motor de más canciones.
Siempre está bueno evocar, recordar y rendir homenaje a quienes supieron hacernos sentir bien, a quienes supieron hacernos disfrutar de los secretos elementales del arte. Y es que, con angustiante sorpresa, el pasado 3 de marzo nos enterábamos a través de Facebook que Connor Questa decidió separarse debido a “grandes diferencias conceptuales con respecto al presente y futuro de la banda”. Una gran pena para el rock nacional joven, ya que la banda venìa marcando un surco muy importante en calidad compositiva, en estilo y demostrando que una de las mejores maneras de innovar es volviendo siempre a los clásicos.
En marzo del 2014 tuve la suerte de poder integrar el staff de la banda cordobesa Pésame en su actuación en el Cosquín Rock y, en ese debut mágico y eléctrico, pudimos compartir escenario con enormes artistas y emblemas del rock nacional como, por ejemplo, Viticus, la banda del Negro García López y Connor Questa. Gratos recuerdos quedan de una alta performance brindada al público en la carpa de la fiesta GlamNation.
El grupo estuvo conformado por Marilina Bertoldi (voz y guitarras rítmicas), Hernán Rúpolo (guitarra líder y coros), Santiago Jhones (bajo) y Agustín Agostinelli (batería). Anteriormente pasaron por la banda Martín Casado (bajo), y Rodrigo Bodaño y Facundo Veloso (baterías).
La banda, desde sus inicios, propuso un repertorio rockero cuya identidad se basa en una amplia vertiente de tradiciones musicales. El primer trabajo discográfico de Connor Questa se titula Somos Por Partes (2011) y luego vino Fuego al Universo (2013), ambos discos grabados y mezclados en MCL Records, uno de los sellos que actualmente está recopilando el mejor nivel de artistas independientes. Los dos trabajos fueron lanzados a través de la UMI (Unión de Músicos Independientes). Los àlbumes están conformados por tracks en los que el sonido alterna entre baladas, funks rabiosos, colgadas psicodélicas y cabalgatas rítmicas vinculadas al post grunge y al rock alternativo de los años 90. La voz de Marilina Bertoldi suena entre sufrida y embroncada en letras que son meras declaraciones afectivas o preguntas a un mundo que no ofrece respuestas. Las guitarras están todo el tiempo al borde, al límite del abismo que denota un riesgo constante en arreglos y composiciones jugadas que, sin dudas, hacen a uno de los aspectos más contundentes de la banda. Y, claro, todo sería imposible sin el excelente laburo de un bajo y una batería que estén al pie del cañón sosteniendo desde sus bases los temblores de un verdadero terremoto rítmico.
Connor Questa, a lo largo de cuatro años, ha pisado los escenarios de los eventos y festivales más importantes de la Argentina, compartiendo tablas con bandas como Foo Fighters, Arctic Monkeys y Aerosmith. Nos brindó lecciones de cómo el rock puede comportarse y ser súper eléctrico y arriesgado, vertiginoso y fragmentario. Los temas de la banda son un derrotero que nos lleva a los saltos por diversas vertientes del rock: desde sonidos bien actuales y alternativos hasta cuestiones más vinculadas al funk y el soul.
Escombros, miembros diseccionados, páginas sueltas, vidrios rotos, todo está fragmentado. Ahora hay ausencias y sonoridades que están sugeridas en el aire, piezas que esperan ser halladas. El Rock está hecho de destrozos y también de esperanzas. Gracias por tantas buenas canciones.