Un inusual documento de la Iglesia llama “a fortalecer las instituciones”

ilustra franciscano con paragua abiertoLa Iglesia de Córdoba, a través de la comisión de Pastoral Social, se sumó ayer a la discusión que atraviesa el conjunto de la sociedad tras la muerte del fiscal Alberto Nisman, con un comunicado que menciona la corrupción y el incumplimiento de la ley y llama a “cuidar la Patria” y a “fortalecer las instituciones republicanas” y recuperar la calidad institucional.
Sin mencionar de manera específica la situación política, el documento, que lleva por título “Cuidamos la Patria”, inusualmente concreto para una institución que suele manifestarse con elipsis y metáforas, empieza señalando que la Iglesia cordobesa es “consciente de la importancia que tienen para el futuro del país los comicios que tendrán lugar en el presente año”, y hace un llamamiento a “participar con responsabilidad y total libertad en la gestión de la cosa pública”.
“¿Por qué necesitamos cuidar la Patria? Simplemente, porque nuestra sociedad es casa de todos, y además porque está enferma, invadida por el desánimo, la tristeza, la impotencia, entre otras actitudes negativas. ¿Qué es lo que impide que las instituciones de nuestra república funcionen efectivamente? ¿Por qué toleramos la corrupción, que degrada las instituciones y mata a las personas? ¿Qué explica nuestra falta de apego al cumplimiento de la ley? ¿Por qué hicimos de la violación a las normas uno de nuestros rasgos culturales, con las nefastas consecuencias que esto tiene para la convivencia?”, se pregunta el comunicado.
“El ciudadano no es un mero habitante del país, ni un súbdito, ni un suplicante de los favores del Estado o del gobierno de turno. Es un sujeto de derechos, pero también de obligaciones. Tenemos derecho a exigir al Estado que garantice el bienestar general, que esté al servicio del bien común y no de intereses sectoriales”, dice el comunicado.
Más adelante, agrega: “Una conducta ciudadana es incompatible con el individualismo, la indiferencia política (que se puede manifestar de múltiples formas), la intolerancia ideológica, la falta de conciencia comunitaria, el conformismo, las conductas corruptas, entre otras cosas”.
Sobre las elecciones nacionales y provinciales para elegir autoridades que habrá este año, el documento advierte que “el buen ciudadano, para emitir su voto de manera consciente y responsable, se preocupa de estar informado sobre las propuestas electorales. Exige que los candidatos expliciten claramente los proyectos y programas concretos que piensan poner en marcha si son elegidos. Tiene en cuenta, además, las cualidades morales de quienes aspiran a ejercer la función pública y el grado de idoneidad que poseen para ello”.
El comunicado, que fue emitido en la tarde de ayer, termina con una frase que confirma su inusual temporalidad: “Necesitamos construir una democracia no sólo formal”, dice, “sino real y participativa”.
La expresión de la Pastoral Social cordobesa, en la que algunos observadores creían advertir ayer un tono veladamente crítico hacia el gobierno nacional, se conoció el mismo día en que volvió a tomar estado público la preocupación del papa Francisco por el avance de la violencia y el narcotráfico en el país.
En un correo electrónico que le envió durante el fin de semana a su amigo Gustavo Vera, legislador porteño y presidente de la ONG La Alameda, que lucha contra la trata de personas y el trabajo esclavo, el pontífice expresó: “Ojalá que estemos a tiempo de evitar la mexicanización”.
En la carta a Vera, el Papa le contaba que “estuve hablando con algunos obispos mexicanos, y la cosa es de terror” como consecuencia del crecimiento del narcotráfico. Si bien Francisco se había referido otras veces a la cuestión en charlas con visitantes argentinos, el texto del correo a Vera es la más severa advertencia sobre la cuestión que ha hecho hasta ahora.