El terremoto político tras la muerte del fiscal

El Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni,  al llegar al edificio de Puerto Madero, donde apareció muerto el fiscal especial en la causa AMIA, Alberto Nisman.
El Secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, al llegar al edificio de Puerto Madero, donde apareció muerto el fiscal especial en la causa AMIA, Alberto Nisman.


La noticia fue impactante, provocó gran conmoción el día de ayer. Alberto Nisman, el fiscal especial a cargo de la investigación por el ataque contra la AMIA apareció muerto en su departamento de la torre Le Parc, en la calle Azucena Villaflor 450, Puerto Madero. De acuerdo al portal infobae.com,  el deceso de Nisman ocurrió pocas horas antes de su exposición ante el Congreso, donde iba a dar a los legisladores detalles de su denuncia sobre un plan del Gobierno para encubrir a los autores del brutal ataque de 1994.

El primero en llegar fue el secretario de Seguridad, Sergio Berni. Se hizo presente en el domicilio de Nisman «para asegurar que se cumplan todos los protocolos de actuación», dijo, y después difundió un comunicado del ministerio al que pertenece dando los primeros datos de la investigación. Cabe destacar que Berni llego antes que la fiscal a cargo, Viviana Fein.

El cuerpo de Nisman fue encontrado en el baño de su casa con un disparo en la cabeza de un arma de pequeño calibre, propiedad de un colaborador suyo. El fiscal tenía asignados diez efectivos de la Policía Federal para su custodia. Estos informaron que el viernes lo dejaron en su casa y el sábado no salió. Recién había pedido que lo fueran a buscar este domingo. Pero cuando llegaron a recogerlo, la custodia no encontró respuesta en su departamento. Como no lograban hablar con el fiscal, llamaron a su madre, quien fue la que ingresó a la vivienda y halló el cuerpo, de acuerdo a lo que informó la fiscal Viviana Fein pasadas las 4 de la mañana. Todo esto es la versión oficial.

Sobre el escritorio de Nisman se encontraron el expediente y parte de la documentación que el fiscal preparaba para presentar ayer a las 15 horas ante la Comisión de Legislación Penal de la Cámara de Diputados. A modo de homenaje, los legisladores realizaron la reunión prevista en el mismo lugar y a la misma hora que había sido pautada con Nisman. Allí, en el Congreso, los legisladores opositores firmaron un documento para respaldar lo investigado por Nisman y para exigir que se garantice la continuidad de lo actuado hasta el momento.

Juez Lijo ahora sí volvió de ferias para conservar pruebas

Cerca de las 12 el juez Ariel Lijo llegó a su despacho del tercer piso de los Tribunales de Comodoro Py. Inmediatamente ordenó que uno de sus secretarios, Javier Arzubi, se encamine a la Fiscalía Especial del Caso AMIA que estaba a cargo del fallecido Alberto Nisman. Lijo determinó que las pruebas en las que el fiscal Nisman basó su denuncia por encubrimiento sean resguardadas. Y ordenó que todo el material que hay en la fiscalía sea conservado en su juzgado.

La semana pasada Nisman había presentado ante el juzgado de Lijo la denuncia -de 289 carillas- que implicaba a la presidente Cristina Kirchner, entre otros, en una maniobra de encubrimiento en cuanto a la responsabilidad de Irán en el atentado a la AMIA.

La jueza María Servini de Cubría reemplazó a Lijo la semana pasada y no habilitó la feria judicial para darle trámite al caso. Lijo, regresó de su licencia y tomó medidas urgentes.

La primera es que los más de 300 CDs de audio, donde se hallan grabadas las conversaciones telefónicas que sirvieron de sostén para su denuncia, queden depositados en el juzgado federal 4. El fiscal que interviene en el caso es Ramiro González, quien también se encuentra en los Tribunales de Comodoro Py.

La sucesión

El fiscal Alberto Gentili asumirá transitoriamente la investigación que llevaba adelante el ex fiscal especial para la causa AMIA, quien había acusado a Cristina Kirchner de realizar un pacto con el terrorismo.

La decisión, tomada de manera veloz por la procuradora Alejandra Gils Carbó, responde a un pedido que el propio Nisman había realizado antes de salir de vacaciones.

Alberto Adrián María Gentili tiene 46 años, nació en la ciudad de Buenos Aires, se formó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y recibió su diploma en el año 1993. Además realizó un posgrado en derecho constitucional y derechos humanos en la Universidad de Palermo. Ingresó en la Justicia federal en 1992 y actualmente se desempeña como fiscal general ante los tribunales orales de San Martín. Antes pasó por los juzgados bonaerenses de San Isidro y Lomas de Zamora. Sería es un hombre ligado al ex procurador Esteban Righi e hizo una «buena gestión» al manejar la primera unidad de secuestros extorsivos en la zona norte. De todos modos, como titular de la UFIDRO (Unidad de Apoyo Fiscal para la Investigación de Delitos Complejos de Drogas y Crimen Organizado) también fue noticia por temas menos gratos: en el año 2008 renunció a ese cargo tras recibir varios cuestionamientos por su desempeño. Entre las denuncias en su contra se destacan tres: 1) la Liga Argentina por los Derechos del Hombre lo acusó de haber ordenado la realización de tareas de inteligencia sobre Adolfo Pérez Esquivel y otros militantes políticos; 2) su antecesora en el cargo, la fiscal Mónica Cuñarro, lo denunció por nepotismo (dar empleo a familiares o amigos); 3) lo señalaron por sus supuestos vínculos con el abogado Julio Virgolini, defensor, entre otros, del narco peruano de la Villa 1-11-14 del Bajo Flores, Marco Antonio Estrada González, más conocido como «Marcos».

Desclasificación de los nombres de agentes de inteligencia

En una nota enviada a Servini de Cubría, el titular de la Secretaría de Inteligencia (SI), Oscar Parrilli, informó que el Gobierno autorizó la desclasificación de los nombres de los agentes de inteligencia involucrados en el encubrimiento del atentado a la AMIA denunciado por el fallecido fiscal Alberto Nisman, así como de los audios que los involucran.

Nisman, presentó el miércoles pasado un escrito en el que denunció el supuesto complot. Entre otras cosas, había pedido «la desclasificación de la identidad, las acciones, los hechos y circunstancias correspondientes al plan de inteligencia que surge del producto de las intervenciones telefónicas de los abonados nro. 11-3238-4699, 11-3315-6908, 11-3964-0799 y 11-6224-0263».